AL SERVICIO DE LA NATURALEZA
10.31.08 - Leído 18 veces. Enviar esta notaEn buenas manos: gerente de ecología
MÉXICO, D,F; 31 octubre 2008.- Su misión era supervisar que la construcción del hotel Fairmont, ubicado dentro del complejo Maya Kobá, en plena Riviera Maya, cumpliera con los lineamientos que marca la Semarnat y la Profepa, como respetar los ecosistemas que circundan la edificación, entre ellos el manglar.
Después, el hotel se interesó en ella y la contrató como gerente de ecología, y ahora, Lyn Santos tiene entre sus responsabilidades implementar medidas para proteger y preservar el entorno del hotel; además, crea actividades para que los huéspedes adquieran un compromiso con la naturaleza.
Gracias a su labor, en los senderos de este lugar se encuentran cédulas interpretativas de las especies vegetales que se observan, y en los muelles hay comida para lanzarla a la fauna marina, para que los viajeros se involucren más con lo que les rodea.
Lyn estudió Biología Marina y, aunque nunca consideró aplicar sus conocimientos en la industria turística, esta mujer de 30 años está fascinada con el reto.
“El hotel, desde su concepción, estaba pensando para tener sustentabilidad tanto económica como ecológica y el atractivo principal de esta zona es su ecosistema, entonces, habría sido ilógico quererlo destruir.
“A diferencia de los demás, el hotel Fairmont no se construyó frente a la playa, sino a 800 metros de distancia para proteger los manglares”, cuenta.
Por eso, y para que los viajeros no extrañen el entorno marino, los arquitectos del hotel idearon un sistema de canales y lagunas en los alrededores de este sitio de hospedaje.
“Todo se integró perfectamente y ahora está lleno de peces, tortugas, camarones y cangrejos, así como de aves. El huésped siente que la prioridad aquí es el medio ambiente, y entonces logramos ofrecer una experiencia única, la de un ecosistema vivo al pie del balcón de tu habitación”, dice la gerente.
Lyn, además, guía a los huéspedes por el complejo y por reservas ecológicas de la Riviera Maya; muestra las especies nativas de tortugas y dirige las clases de reciclaje de juguetes en el Kid’s Club de Fairmont.
El interés se contagia. Lyn recuerda a un huésped que solicitó expresamente que no le cambiaran la ropa de cama durante toda su estancia, de más de una semana, para que no se gastara agua y jabón.
“Dijo: si en mi casa no las cambio a diario, aquí tampoco lo necesito. Hay huéspedes de todo tipo, algunos sólo quieren descansar, pero otros demuestran su interés y preocupación por el lugar”, comenta.
Un viajero consciente, señala, debe informarse primero sobre el lugar que visitará y las empresas que ofrecen experiencias que protegen lo cultural y lo natural de la región, para que así lo demás sea sólo disfrutar.
Lyn, por su parte, también aprende de los huéspedes. Hubo uno que pidió un naturalista y ella se ofreció a llevarlo en un paseo en lancha por los canales. Él resultó un experto en aves y, al final, el maestro.
“Ese día fue gratificante. Aquí no dejo de aprender y aplicar mis conocimientos en una industria ya establecida, es un reto que tengo a diario, nada aburrido.
“La idea es que todos entendamos que los pequeños cambios hacen la gran diferencia”, concluye.
Conózcalo
Nombre: Lyn Santos
Edad: 30 años
Nació en: el Distrito Federal, pero siempre ha vivido en la península de Yucatán.
Estudió: una maestría en Biología Marina y otra en Turismo Sustentable.
Por qué en sus manos: porque puede mostrarte cómo ser un viajero responsable con el medio ambiente, y enseñarte que las medidas pequeñas logran la diferencia.
Qué hacer en la Riviera Maya: buceo en cavernas y en la barra coralina de Cozumel; visitar la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an.
(Reforma)
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