HAY NUEVAS OPCIONES VEGETARIANAS PARA PLATOS TRADICIONALES
10.11.08 - Leído 15 veces. Enviar esta notaIntroducen las nuevas tendencias alimenticias para responder a la demanda de una clientela diferente que reclama comer sano y bien
LOS ÁNGELES, Calf; 11 octubre 2008.- Las nuevas tendencias vegetarianas se están introduciendo en la gastronomía hispana en platos tradicionales para responder a la demanda de una clientela diferente que reclama comer sano y bien.
Un ejemplo es el restaurante vegetariano de la populosa zona de Highland Park que ha logrado adaptar las tradiciones culinarias de los hispanos a nuevas alternativas de comidas más saludables.
Fundado hace dos años por dos hermanos de origen colombiano, el restaurante Cinnamon ha demostrado que es posible fusionar los más conocidos platos mexicanos con los vegetales con lo que ofrecen a sus comensales habituales una opción tradicional y saludable.
Tofú al mole, quesadilla de calabaza y fajitas vegetarianas son parte de la oferta culinaria de este restaurante que ofrece algo que muchos latinos buscan, algunos con gran urgencia: salud.
Una de las características de la comunidad hispana de este estado es la alta incidencia de enfermedades relacionadas en parte con la forma de alimentarse.
Cifras del Programa de Diabetes de California han revelado que los hispanos son casi dos veces más propensos a sufrir de esta enfermedad que los blancos no hispanos, y que los mexicanos sufren de diabetes de forma desproporcionada.
Además, más de la mitad de los latinos mayores de 65 años sufren de elevados niveles de presión arterial, y los niños con sobrepeso corren un alto riesgo de desarrollar pre-diabetes, según estudios de la Universidad del Sur de California (USC).
Por eso, el grano de arena que coloca Cinnamon en esta comunidad cercana al centro de Los Angeles, sirve, como dice Esperanza Cano, su administradora y fundadora, “para enseñar a los hispanos que se pueden alimentar bien y comer sabroso”.
Cano da fe con su propia experiencia de que la salud sí se puede conseguir con un cambio en la forma de comer.
Esperanza Cano dijo que vivía enferma, con sobrepeso y tomaba pastillas para la presión , todo el tiempo. Pero una llamada de su hermano le cambió la vida.
Recuperó su salud con un cambio de actitud y de dieta, y decidió entonces compartir su solución con la comunidad.
“Me hice vegetariana, y en año y medio perdí 70 libras y dejé las pastillas”, explicó.
Aunque su menú no es sofisticado, su secreto ha sido darle nueva vida a recetas que solamente podían disfrutar los consumidores de carne.
“Los platos favoritos son las fajitas, el chicken mole, las enchiladas de calabacitas, y las de queso de soya”, señaló Hilda Domínguez, una salvadoreña que trabaja como mesera y ha aprendido a apreciar sustancias como el gluten (proteína de harina) , los derivados de la soya de apariencia semejante a la carne o al pollo, los vegetales, y las salsas y caldos, que también son hechos a base de proteína vegetal.
Y aunque el sabor tiene sus particularidades, sus clientes lo disfrutan.
“A mí me sabe a lo mismo, no se siente diferencia”, afirmó Marisela, tras degustar un sandwich de atún vegetariano, que toma como almuerzo.
La experiencia no solamente ha sido culinaria sino educativa.
Cano explicó que al principio había mucho escepticismo y que la mayoría de los clientes no sabían mucho al respecto y eran anglos, pero que ahora hay muchos hispanos.
Tras explicar a sus clientes algunas cosas sobre la dieta que ingieren todos los días, éstos entienden que hay alimentos que han comido toda la vida pero que no son muy buenos para la salud.
“Esto es falta de conocimiento -dijo Cano- quien sugiere que esta información se debe impartir en las escuelas y a los padres de familia” de ésta, una comunidad que necesita con urgencia una nueva receta sobre cómo alimentarse.
(EFE)
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