PAISAJES QUE ATRAPAN
09.27.08 Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas de viaje? Poco ha cambiado la historia de Banff y de Jasper. Son dos pueblos asentados en las Montañas Rocosas de Alberta, Canadá, fundados por aventureros que abrían camino para el paso del tren a finales de 1800.
BANFF, Canadá; 27 septiembre 2008.- Y digo que poco han cambiado porque sus actuales habitantes también fueron seducidos por el encanto de un paisaje de pinos, montañas con hilos de agua dividiéndolas, lagos, cascadas y fauna abundante. Venían de paso, pero bebieron “la pócima” y se quedaron, aunque por ser parques nacionales, nadie es dueño del terreno, sólo lo rentan.
Hace 40 años, un italiano viajó a Alberta. Estaba en Calgary, buscó un tren con cierto destino, pero por su precario inglés, tomó la ruta “equivocada”… Hoy todavía vive en su casa de madera del pueblo de Banff.
Así que, viajero, ya sabes el riesgo que corres si decides conocer estos parajes…
A RITMO ‘QUÉBÉCOIS’
En Banff la vida es agitada, si se le puede llamar así a la de un poblado de 7 mil personas, un poco más grande que Jasper. La agitación se vive sobre todo de noche, cuando los jóvenes canadienses de diferentes provincias salen a las calles y festejan fines de curso, el inicio de las vacaciones, la llegada a la serie final por la Copa Stanley de los Oilers, el equipo de jockey de Edmonton o, sencillamente, el gusto por la noche.
Los bares se encuentran en la avenida Banff. Hay desde salones para escuchar música country hasta cantinas muy a la mexicana, donde a veces se escuchan palomazos en “québécois”, es decir, en francés.
De día, la avenida cambia los bares por boutiques, restaurantes y distintos comercios de lujo. El orden característico de Alberta continúa… Los automovilistas siempre están atentos cuando alguien apriete el botón del semáforo para pedir el pase.
En la alberca de aguas termales del Upper Hot Springs estarás rodeado de vapor y tendrás sobre la cabeza una fría nube de neblina.
Vale la pena visitar la Escuela de Arte, la de Música y todo el recinto cultural del Banff Art Center, donde se realiza el Festival de Cine de Montaña y varios festivales de jazz.
Al dejar el pueblo atrás, los lagos cristalinos y color turquesa Louis (una de las pistas de patinaje preferidas en invierno), Peyto y Bow son algunas opciones para seguir la ruta.
Para vivir unos días inmerso en sus paisajes, puedes rentar una casa rodante y hacer tu propio itinerario.
PEQUEÑO PERO GRANDIOSO
En verano, el silencio y la vida apacible de los habitantes de Jasper es su distintivo. Incluso pueden verse más bicicletas que automóviles.
Caminando sobre una de sus pequeñas calles, el olor a chocolate y caramelo de una tienda artesanal es lo que llama la atención; al ir a su encuentro veremos tiendas de souvenirs, de ropa de lana, locales de renta de bicicletas, cafés internet y pequeños hoteles… La recompensa final por no haber caído en otras tentaciones serán dulces, galletas y mantequilla de maple.
Del otro lado está la vieja estación de tren que ahora recibe al Rocky Mountaineer Vacation, el tren que viene de Vancouver y pasa por Jasper o Banff.
Una bandera roja con la hoja de maple al centro atestigua cómo los turistas vagabundean anonadados, con las miradas y las cámaras apuntando a la barda natural de montañas rocosas que cerca al poblado. Mientras, los lugareños se pasean en bicicleta, entran en algún pub, pasean a sus perros o descansan en una banca… Parecen tener tiempo de sobra.
Entre las casas -que son de madera por cobijar bien en las nevadas- que se encuentran en los alrededores hay senderos que conducen hacia los lagos y algunos hoteles inmersos en la vida silvestre, razón por la que los lugareños de vez en cuando deben lidiar con la visita inesperada de alces, venados y hasta osos atraídos por el olor de la comida. “Nada del otro mundo”, suelen decir.
Así es Jasper, el pueblo, pero el Parque Nacional que lo cobija esconde paisajes que te cautivarán, como la vista del lago Maligne, de tonos turquesa, o el cañón Maligne, donde puede practicarse escalamiento en hielo en diciembre.
Ya en el límite con Banff, los seis kilómetros del glaciar Athabasca; el monte Athabasca, con más de 2 kilómetros de altura, o los 23 metros de las cascadas Athabasca, en Columbia Icefield, sorprenderán gratamente a los visitantes.
BRÚJULA
Cómo llegar
De Vancouver se vuela a Calgary, o entra por Edmonton y comienza la ruta en Jasper. Air Canada vuela a Vancouver
www.united.com.mx.
Aeroméxico vuela a Edmonton
www.aeromexico.com
Operadoras:
Profetur, 5533-0820
Viajes Tres Mares, 5533-6886
Ofertas Turísticas, 5063-0380
Turismo Marben, 5061-4444.
Dónde dormir
En Calgary:
Fairmont Palliser Hotel
www.fairmont.com/palliser
En Banff:
www.fairmont.com/banffsprings
En Jasper:
www.fairmont.com/jasper
Dónde comer
En Calgary:
Divino Wine and Cheese Bistro
113 Stephen Avenue.
En Banff:
Wild Bill’s, Banff’s Legendary Saloon
201 Banff Avenue.
En Jasper
Restaurante de The Sawridge
82 Connaught Drive.
Tips
Tómalo en cuenta cuando vayas a Canadá:
- Se agrega el 7 por ciento al precio de las mercancías, el cual se reembolsa si gastas 50 dlls. en un lugar o 200 dlls. en diferentes sitios.
- Una hora de internet en Banff cuesta 8 dólares, y rentar una bici el mismo tiempo, 20.
- La temperatura promedio en verano es de 20 grados centígrados.
Comisión Canadiense de Turismo, tel. 5514-4849,
www.canadakeepexploring.com.mx
www.jaspercanadianrockies.com
www.banfflakelouise.com
www.tourismcalgary.com
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