TEMEN ‘TSUNAMI NEGRO’ POR DRENAJE DEL DF
07.14.08 - Leído 26 veces. Enviar esta notaEn el escenario más conservador, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez quedaría inutilizado
MÉXICO, D,F; 14 julio 2008.- A pesar de la inspección realizada en el Drenaje Profundo y las nuevas bombas para evacuar los desechos de la Ciudad, el riesgo de una inundación con aguas negras sobre 9 millones de habitantes de 9 delegaciones del DF y 4 municipios del Estado de México permanece latente, asegura un documento emitido por Semarnat y Conagua en mayo.
“Es real la posibilidad de que llegara a presentarse un colapso en el túnel Emisor Central; las consecuencias económicas, sociales y políticas para la Capital del País serían severas, considerando que la obstrucción llevaría a una inundación generalizada de las zonas centro y oriente de la Ciudad de México”, anota el reporte.
En el escenario más conservador, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, por situarse en la zona más baja de la Ciudad (2 mil 226 metros sobre el nivel del mar), quedaría inutilizado por una inundación con aguas negras y pluviales.
En el más dramático, 9 delegaciones del DF y 4 municipios conurbados del Estado de México se verían afectados: Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza, así como Nezahualcóyotl, Ecatepec, Chalco y Valle de Chalco-Solidaridad.
Durante 8 meses, tiempo mínimo estimado para reparar una falla estructural del Emisor Central, quedarían afectados 9 millones de habitantes de la metrópoli, un millón 810 mil viviendas, 100 de los 176 kilómetros de vías Metro y las redes de abastecimiento de electricidad y de agua potable.
Enviado a la Secretaría de Hacienda, el documento de Semarnat y Conagua solicita que se programe una inversión de 13 mil 108 millones de pesos, diferida en 5 años, para construir el Emisor Oriente del Drenaje Profundo, obra anunciada por el Presidente Felipe Calderón el 26 de junio de 2007, que aliviaría el problema.
El “Estudio socioeconómico de la construcción del túnel Emisor Oriente, localizado en el Distrito Federal, Estado de México, dentro de la cuenca del Valle de México y el Estado de Hidalgo”, concluye que para cancelar el riesgo de una inundación es ineludible proceder a la construcción de una cuarta salida para evacuar las aguas de desecho, con el Emisor Oriente.
La construcción de una cuarta ruta de desecho del drenaje del Valle de México es vista como la única solución para evitar el riesgo de inundación persistente.
“El túnel Emisor Oriente es la solución para el desalojo por gravedad de los escurrimientos pluviales que se esperan de ocurrir una tormenta generalizada en el Valle de México y que no pueden ser manejados por el sistema actual de drenaje”, anota el reporte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional del Agua.
Se trata de un segundo sistema de drenaje profundo, desarrollado hasta 30 metros por debajo del subsuelo, un ducto de 7 metros de diámetro, con una longitud de 60 kilómetros entre la confluencia del Gran Canal del Desagüe con el Río de los Remedios (en Periférico Norte) y el Municipio de Atotonilco, en forma tal que desfogaría en el Estado de Hidalgo.
Para evitar arrojar, como ha ocurrido durante décadas, aguas negras a zonas de cultivo en Hidalgo, también se construirá una planta de tratamiento denominada El Salto, situada en la salida del nuevo Emisor Oriente, que descargará caudales depurados.
Finalmente, hace destacar que con el nuevo sistema de drenaje profundo podría cerrarse en temporada de estiaje para darle mantenimiento.
Sobre el particular, El Gobierno del Distrito Federal reconoce que es imprescindible construir otro sistema de evacuación de las aguas residuales del Valle de México.
“Por supuesto que se requiere un nuevo drenaje profundo que aumente la capacidad de desagüe de la Ciudad”, planteó el director del Sistema de Aguas, Ramón Aguirre.
Hace 33 años, explicó, el nivel de evacuación era de 250 mil litros por segundo, cuando la Ciudad contaba con tres rutas de desahogo: el Drenaje Profundo y su tramo final, el Emisor Central; el Gran Canal del Desagüe, con su desfogue en los túneles de Tequixquiac, y el Interceptor Poniente, que descarga en el Tajo de Nochistongo.
“Tenemos el doble de población y la capacidad es menor; con el Emisor Oriente contaríamos con mayor capacidad de manejo, de hasta 340 mil litros”, subrayó.
(Reforma)


