COMBATEN FUGAS DE AGUA
07.2.08 - Leído 22 veces. Enviar esta notaInvestigadores del Instituto de Ingeniería aportan varias soluciones para resolver este problema cada día más grave
MÉXICO, D,F; 2 julio 2008.- En las principales ciudades del país, más de 40% del suministro de agua potable se pierde por fugas en la red de distribución.
Por si esto fuera poco, muchas, sobre todo las que se beneficiaron con grandes acueductos durante los años 80 y 90, presentan ya —o pronto presentarán— déficit en el abastecimiento, porque aquéllos fueron diseñados para satisfacer las necesidades de sus poblaciones sólo 20 ó 25 años.
Entre esas ciudades destacan Monterrey (acueductos de Linares y El Cuchillo), Tijuana (acueducto de Río Colorado-Tijuana), Guadalajara (acueducto de Chapala-Guadalajara) y la ciudad de México (sistema Cutzamala). ¿Qué hacer para garantizar en el futuro el abasto de agua potable?
“Una medida es ampliar la capacidad de los sistemas con déficit. Pese a que se han realizado importantes inversiones en ello, en la mayoría de los casos la alternativa es usar nuevas fuentes de captación, pero éstas se hayan a mayores distancias que las actuales”, señala Alejandro Sánchez Huerta, quien es subdirector de Electromecánica y titular del Grupo de Hidromecánica del Instituto de Ingeniería (II).
Además, el hecho de que las principales ciudades mexicanas se localicen a una altura mayor que las fuentes de agua implica bombear agua en bloque a un costo muy alto.
Nuevos acueductos
De acuerdo con Sánchez Huerta, hay dos tareas pendientes: diseñar y construir nuevos acueductos, aprovechando los avances tecnológicos; y reducir los costos de inversión y operación, desarrollando sistemas para el control de operación, supervisión y automatización de los grandes acueductos y sistemas de distribución de agua.
“En cuanto a las localidades donde las fuentes de abastecimiento aún son suficientes, habrá que conservar y dar mantenimiento a los acueductos”, apunta.
Con ese fin se deben inspeccionar las tuberías: verificar su integridad estructural y rehabilitar sus conductos con recubrimientos interiores o con dispositivos de limpieza interior, así como usar nuevos materiales en los impulsores de los equipos de bombeo, para reducir los efectos de la erosión y así alargar su vida útil.
El gran reto
Con todo, el gran reto es evitar la pérdida de agua en los sistemas de distribución. Según estudios realizados por el Grupo de Hidromecánica del II, es determinante el control de las presiones para reducir las fugas, particularmente en las redes de distribución muy deterioradas.
“Efectuamos pruebas en tubos de plástico y metal, así como en otros accesorios extraídos de las redes de la ciudad de México. También hicimos una modelación matemática del comportamiento elástico de tuberías de plástico, ya que un tipo de fuga muy frecuente en nuestras redes es la fisura longitudinal en esa clase de tuberías.”
A continuación, los investigadores analizaron un caso particular que les permitió mostrar las bondades del control de presiones como estrategia para la reducción de fugas. “Ahora sabemos que, si no se controlan las presiones, las otras medidas para mejorar las redes resultan ineficaces e incluso inútiles”, dice Sánchez Huerta.
En cuanto al incremento de la presión en la red, esta medida no mejora automáticamente el servicio; es más, el beneficio esperado se ve mermado por un aumento, en mayor proporción, de las fugas, pues, a mayor presión, se rompen más tubos.
“Adicionalmente, el control de las presiones hace posible reducir y, a veces, eliminar los impopulares tandeos.”
(El Universal)
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