¿TODOS SOMOS VERDES?
06.18.08 - Leído 27 veces. Enviar esta notaPromoverse como una compañía con visión ambiental resulta rentable, pero no todas lo son realmente
MÉXICO, D,F; 18 junio 2008.- Ser un negocio verde está de moda. Y aunque todas las empresas, tanto las de reciente creación como los grandes corporativos, quieren marcar tendencia y ser parte de este movimiento, no todas deben ser catalogadas como tal.
El gran banco ubicado en el centro de la ciudad decidió reducir su desperdicio de papel y comenzar a reciclar. Un par de meses después, se autonombraba una empresa sustentable, aun cuando mantenía el interior de sus oficinas iluminadas a lo largo de la noche.
De igual forma, un joven empresario decidió emprender un negocio de limpieza de albercas. En su ánimo por ganar mercado frente a sus competidores, aseguraba que su negocio tenía una visión sustentable, por el bajo nivel de desechos que generaba su administración y su pequeña oficina. No obstante, los productos que utilizaba para su actividad principal, estaban lejanos de tener un mínimo impacto ambiental.
Dicta la sabiduría popular que “el que es perico, en cualquier lugar es verde”, y en el tema de los negocios sustentables, este aforismo ilustra con fiel precisión la realidad.
De acuerdo con el estudio Negocios y Ecosistemas: Nuevas Oportunidades y Retos, publicado por el Consejo Mundial de Negocios para el Desarrollo Sustentable (WBCSD, por sus siglas en inglés), dos tercios de los negocios que en algún momento han sido calificados como sustentables, han sido utilizados bajo un fundamento equivocado o han sido dirigidos de una forma no tan sustentable.
En algún sentido, la generación de negocios sustentables pudo ser el resultado de la rentabilidad que se ha relacionado con los negocios de corte ambiental.
“Los servicios ambientales están impulsando los mercados en todos lados. Un factor fundamental para el surgimiento de los negocios ecológicos es la mayor conciencia entre los consumidores, quienes cada vez más adquieren productos y servicios que demuestran ser sustentables”.
Muestra de ello, añade, es la creciente demanda de alimentos orgánicos y cuyo proceso de siembra y cosecha están certificados. La demanda de estos productos lleva un par de años creciendo a una tasa de dos dígitos a lo largo del mundo. Incluso, en algunos países y algunos alimentos, la venta ha crecido.
(El Excélsior)
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