“DEJE EL HÁBITO DEL CO2”: EL PNUMA AFIRMA QUE PUEDE SER MÁS FÁCIL DE LO QUE USTED PIENSA
06.5.08 - Leído 29 veces. Enviar esta notaDía Mundial del Medio Ambiente 2008 orienta a las personas en todo el mundo hacia la neutralidad climática
SAN JOSÉ, COSTA RICA/WELLINGTON, NUEVA ZELANDA/NAIROBI, KENIA; 5 de junio de 2008.- Para adoptar un estilo de vida que proteja el clima no es necesario hacer cambios drásticos o grandes sacrificios.
Las personas en el mundo en vías de desarrollo, así como algunos países y ciudades en rápido desarrollo— de Manchester a Manhattan y de a Moscú y Mumbai — pueden comenzar ahora mismo a “Dejar el hábito del CO2”, afirmó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Algunas medidas bastante sencillas pueden disminuir a más de la mitad las emisiones de un individuo, y reducciones aún mayores son posibles si los sectores que suministran energía y los fabricantes automotrices, así como el sector de la aviación y fabricantes de electrodomésticos contribuyen más a hacer que los estilos de vida cuiden más al ambiente.
Algunos estudios indican que si cada pasajero de las aerolíneas redujera a menos de 20 Kg el peso de los bienes y artículos que carga y comprara solamente lo que necesita a su llegada en un área libre de impuesto, esto podría reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en dos millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.
Entre las opciones para llevar un estilo de vida con bajo consumo de carbón en casa y cuando se viaja incluyen:
• Apoyar campañas para incentivar a las aerolíneas a regalar millas gratis para viajar en carro y por ferrocarril, en lugar de millas gratis para volar en avión, a fin de promover el cambio hacia medios de transporte que protegen más al ambiente.
• Despertarse con la alarma de un reloj tradicional de cuerda, en vez del beep de uno electrónico— esto puede ahorrarle a una persona casi 48 gramos (grs.) de CO2 al día.
• Optar por secar la ropa en un tendedero en lugar de una secadora - una ahorro de carbono diario de 2.3 Kg de CO2.
• Reemplazar la caminata de 45 minutos en una máquina caminadora por una corrida en un parque cercano. Esto ahorra casi 1 Kg de los principales gases de efecto invernadero.
Estos son los hallazgos de los dos informes lanzados el Día Mundial del Ambiente del PNUMA bajo el lema “¡Deje el hábito! Hacia una economía de bajo consumo de carbono”.
Las principales celebraciones de un evento mundial se están dando hoy en Nueva Zelanda, uno de los cinco países que se ha comprometido en llegar a ser “neutral con el clima”.
Uno de los informes, una especie de Guía Preliminar para vivir con bajo consumo de carbono, se titula “Deja el hábito: Guía de las Naciones Unidas para un Clima Neutro”.
Otro informe compilado por expertos, en colaboración con el PNUMA y la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (UNWTO), se titula “Adaptación y Mitigación del Cambio Climático en el Sector Turismo”.
Este informe está enfocado en los retos y las oportunidades que enfrenta la industria más grande del mundo, que incluye aquellas que están relacionados con los vuelos: tanto los trayectos largos como los cortos.
Achim Steiner, subsecretario general de las Naciones Unidas y director ejecutivo del PNUMA afirmó: “Las emisiones de gas de efecto invernadero siguen aumentando en todo el mundo debido al transporte, que incluye a la aviación y constituye uno de las fuentes de mayor crecimiento. Sin embargo, existen innumerables oportunidades tecnológicas, de administración y políticas para cambiar dramáticamente está trayectoria a través de opciones más inteligentes por parte de los gobiernos, la industria y el público en todo el mundo”.
“Algunas de estas opciones son grandes - algunas tarifas inteligentes para incentivar parques eólicos marinos en oposición a más plantas de generación de energía con carbón a políticas nacionales que favorecen formas más limpias y verdes de movilidad hasta unas que promueven la eficiencia energética en lugar del consumo de energía”, agregó.
“Otras son pequeñas, como por ejemplo si pensamos en el tipo de electrodoméstico que compramos, cómo viajamos y de dónde proviene la energía que utilizamos. Pero si esto se multiplica en todo el mundo y 6,700 millones de personas lo hacen, la gente tiene el poder de cambiar el futuro; ellos tienen el poder de influenciar las economías de forma personal y colectiva hacia la conciencia de “‘Deje el hábito’”, señaló.
Reducción a la mitad de su huella de carbono—cada poquito cuenta
La Guía de las Naciones Unidas sugiere que existen muchas opciones pequeñas “sin excusas”, que juntas podrían reducir las emisiones diarias de alguien en Australasia, Europa y América del Norte: lugares que históricamente han sido los que más han contribuido al calentamiento mundial - de digamos 38 kg a 14 kg.
Las sugerencias, que requieren pocos cambios o ninguno en términos de comodidades, también podrían ser pertinentes en parte para algunos países en vías de desarrollo, así como ciudades, sectores y personas, cuya huella de carbono está aumentando en forma abrupta.
Justamente menos de la mitad de las emisiones personales provienen de cosas que están bajo el control de las personas, tales como cuánto manejamos y volamos y el consumo de calefacción y energía en nuestros hogares.
Del 50% restante, aproximadamente la mitad proviene indirectamente de la energía que se consume en los lugares donde trabajamos, 10% más del mantenimiento de infraestructura y el gobierno, y casi 20% durante la producción de bienes de consumo, entre los cuales se incluye la comida.
¿Cómo comenzó usted su día de bajo consumo de energía? Luego de apagar su reloj de cuerda de a favor de la neutralidad del clima y ponerse su ropa secada con cero emisión, ¿qué tal si se cepilla los dientes y desayuna?
Considere lo siguiente:
• Optar por un cepillo que no es eléctrico evitará la producción de casi 48 grs. de emisiones de CO2;
• Calentar panecillos en una tostadora versus un horno por 15 minutos ahorra casi 170 Grs. de CO2;
• Cambiar de bombillos regulares de 60 Watts a bombillos de ahorro de energía producirá cuatro veces menos emisiones de gas de efecto invernadero;
• Tomar el tren en vez del carro para ir a la oficina diariamente, a una distancia mínima de 8 km, ahorrará la importante cantidad de 1.7 Kg de CO2;
• Apagar su computadora y pantalla plana durante el almuerzo y después de horas de trabajo, reducirá las emisiones de CO2 que generan estos aparatos en un tercio; y
• Invertir en una ducha de bajo consumo no solamente le ahorrará 10 litros de agua por minuto, sino también le reducirá a la mitad las emisiones de CO2 que resulten de una ducha caliente de tres minutos.
Una economía ecológica tiene sentido económico
¿Y cuándo usted está en su trabajo, cómo ahorra energía en su casa? Calentar, enfriar e iluminar nuestros hogares y usar electrodomésticos gasta más del 10% del suministro de energía mundial.
Mientras tanto los edificios constituyen casi el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero; tal vez más aún, según la Iniciativa de Construcción Sostenible del PNUMA.
Sin embargo, el hogar promedio en un país como el Reino Unido podría ahorrar aproximadamente dos toneladas de CO2 anualmente, al hacer que su casa tenga eficiencia energética en áreas como: el mejoramiento del material aislante, los sistemas de calefacción e iluminación.
Intente bajar el termostato. La Guía sugiere que la reducción de la temperatura de un apartamento de 90 m2 en solamente un par de grados, podría ahorrar 6% en energía y en cuentas de energía.
Y también está la refrigeradora. Una refrigeradora de 150 litros con un congelador con una calificación de A++ emite más de 130 Grs. menos en CO2 que uno comparable con calificación A-.
La Guía dice que desde los dueños de viviendas hasta las compañías a menudo subestiman los ahorros que se pueden lograr en forma simple y fácil.
En una encuesta de pequeñas y medianas empresas (PYMEs), aproximadamente un cuarto de las encuestadas creían que su negocio solamente podía salvar entre 1 y 4% en cuentas de energía, aunque la cifra promedio real era de 10%.
El Carbon Trust del Reino Unido calcula que la adopción mundial de la medición avanzada por parte de las pequeñas y medianas empresas británicas podría resultar en el ahorro anual en los costos de US$600 millones y ahorros potenciales de carbono de más del 12%.
Viajes y transporte: un reto creciente
Por otro lado, según la Guía, tener un ‘consumo desenfrenado de carbono’ puede deshacer bastante trabajo bueno. Un vuelo trasatlántico de retorno hará que usted sea responsable de la misma cantidad de emisiones que si conduce un automóvil por un año.
Para los viajeros frecuentes, ya sea los empresarios que viajan en jet o los que buscan gangas para viajar durante los feriados, los viajes en avión son por mucho su contribución más grande al calentamiento del planeta.
Los vuelos de trayectos cortos producen alrededor de tres veces más CO2 por pasajero que por tren, mientras que la industria como un todo representa casi de 2 a 3% de emisiones mundiales de gas de efecto invernadero.
El carro o autobús pudiera representar una opción aún mejor para viajar entre ciudades, ya que algunos de los nuevos servicios de trenes de alta velocidad dejan una huella apreciable.
Al mismo tiempo, la innovación tecnológica puede ayudar a mejorar la eficiencia en el transporte de personas y bienes. La Airbus, compañía fabricante de la aeronave súper jumbo A380, afirma que esta aeronave usa menos de tres litros de combustible por pasajero por cada 100 kilómetros.
Mientras tanto, la Air New Zealand tiene planificado volar un avión con energía de biocombustible hecho de algas marinas.
El informe conjunto entre el PNUMA y la OMT sugiere otras formas en las cuales la aviación y el turismo podrían contribuir hacia la transición a una economía de bajo consumo de carbono.
Aparte de los recortes en el equipaje de mano y en mercancías que se pueden ingresar al país sin pagar impuestos, junto con la promoción de millas por andar en carro y ferrocarril, con respecto a las millas gratis por volar en avión, los expertos proponen otras medidas. Entre ellas se encuentran:
• Instar a los operadores de tour a reservar los vuelos directos en vez de los vuelos con desvíos o escalas.
• Incentivar a las aerolíneas a cooperar de forma más estrecha para aumentar los factores de carga de pasajeros a 80%; actualmente el factor de carga promedio en la Unión Europea es de 65%.
• Un aumento considerable en las tarifas aéreas para comerciantes que viajan, a fin de reflejar el espacio extra que ellos toman, el cual podría ser usado para transportar a más pasajeros y, por consiguiente, tener vuelos que protejan al clima.
• Medidas para reducir la edad de la flota de las aerolíneas del mundo. En Suecia, la edad promedio de un avión apenas pasa de los 10 años, mientras que en los Estados Unidos un tercio de la flota tiene en promedio 25 años. Las líneas aéreas modernas pueden reducir la emisión por pasajero/km en hasta 30%.
Algunas aerolíneas ya están colaborando con compañías ferroviarias en “millas” de bonos; entre ellas se encuentra la Continental Airlines con la compañía ferroviaria estadounidense Amtrack y la compañía Air France con Tgvair, una subsidiaria de la compañía francesa de trenes de alta velocidad.
Cómo hacer de la neutralidad del clima una realidad
La Guía de las Naciones Unidas recalca cuántas compañías, ciudades, organizaciones y de hecho, países enteros, están haciendo un esfuerzo adicional al embarcarse en estrategias para lograr negocios, comunidades y economías de hasta cero emisión.
Gran parte de esta transición hacia una Economía Ecológica está siendo federada y facultada bajo el patrocinio de la Red de Neutralidad Climática del PNUMA (CN Net), lanzada en febrero del 2008.
Nueva Zelanda, uno de los participantes fundadores de la CN Net y anfitrión del Día Mundial del Medio Ambiente este año, tiene como objetivo generar el 90% de la electricidad a partir de recursos renovables para el 2025 y disminuir a la mitad las emisiones de transporte per cápita para el 2040, mediante el uso de carros eléctricos y biocombustibles.
El país también es un pionero en la búsqueda de formas para la reducir las emisiones del Ganado en una economía donde la mitad de los gases de efecto invernadero provienen de la agricultura.
Durante la semana en la que se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, varias compañías y organizaciones neozelandesas han hecho lo mismo que el gobierno y se han unido a la CN Net.
Entre ellas se encuentran: la Meridian Energy, el Aeropuerto Internacional de Christchurch, el popular sitio de comercio electrónico Trade Me, la compañía de vinos de Nueva Zelanda, los arquitectos Warren & Mahoneys y la importante asociación sin fines de lucro, Landcare Research.
La idea de la neutralidad climática también está poniéndose de moda a nivel mundial. La CN Net está conformada por participantes de distintos lugares en vías de desarrollo, tales como la ciudad china de Rizhao, que cuenta con generación solar hasta Costa Rica en América Central. Este país está luchando por alcanzar la neutralidad climática a tiempo para celebrar sus 200 años de independencia en el 2021.
Además, grupos tan diversos como el equipo de fútbol británico Ipswich Town o el gigante banco suizo Credit Suisse, ahora están tratando de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y contrarrestar a los demás.
El club de fútbol, por ejemplo, calculó que había producido 3,200 toneladas de CO2 en cada temporada y exitosamente logró compensar esto al pedirle a quienes les apoyan que se comprometieran específicamente a ahorrar energía. El Credit Suisse, a su vez, ha estado haciendo un cambio gradual hacia fuentes de generación de energía renovable para reducir tres cuartas partes del total de sus emisiones provenientes de la energía que usan en sus oficinas.
“Es evidente que estamos vislumbrando el surgimiento de una Economía Ecológica en diferentes comunidades y países en todo el mundo. La fuerza que impulsa esta transición no es sólo la ciencia que nos alecciona sobre los impactos del cambio climático si dejamos de actuar, sino también las abundantes oportunidades económicas que existen si las economías hacen mejor uso de sus recursos. Las compañías y los consumidores están exigiendo y actuando para lograr los cambios y algunos países están comenzando a hacerlo”, señaló el Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.
“Ahora depende de los gobiernos en todas partes del mundo para que intensifiquen sus esfuerzos y garanticen que la Economía Ecológica sea mundial y se convierta en un fenómeno que perdure para siempre. Ese nivel de ambición tendrá que pasar por la prueba de fuego en apenas 18 meses - a finales del 2009 - cuando los países tengan que acordar un nuevo tratado en la Convención Internacional de Copenhague sobre el clima”, indicó Steiner.
(PNUMA)
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