NECESARIO FORTALECER EL TRABAJO EN ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS
06.4.08 - Leído 26 veces. Enviar esta notaBrenda Castillo
México es uno de los países que a nivel mundial se encuentra privilegiado por tener un alto porcentaje de riqueza de flora y fauna, el número total de especies que se conocen es de aproximadamente 64 878, es por ello que el compromiso para conservar ese enorme patrimonio natural es aún mayor
MÉXICO, DF; 4 junio 2008.- A pesar de que el gobierno federal, ha aumentado el porcentaje de inversión para la conservación del patrimonio natural del país, y ha decretado más de 160 zonas como Áreas Naturales Protegidas, es decir un aproximado de 20 millones de hectáreas, el reto que representa su preservación y cuidado sigue siendo mayor.
Por ejemplo, la transformación de los ecosistemas para el uso agropecuario de la tierra, ha sido el factor de mayor impacto sobre la biodiversidad. En la actualidad el 45.2 por ciento del territorio nacional sufre algún grado de degradación del suelo (PNUD 2006-2012) y que en los últimos 100 años se ha transformado un tercio de los bosques mexicanos en pastizales, tierras de labor, presas y asentamientos humanos.
Más de la mitad de la superficie nacional presenta ya cierto grado de desertificación (CONAFOR 2005), lo que ha empezado a producir bajas en los niveles de producción agrícola.
De acuerdo a datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se estima que más del 80 por ciento de los ecosistemas en buen estado de conservación, en donde se concentra gran parte de la biodiversidad del país y se producen la mayoría de los servicios ambientales, pertenecen a comunidades rurales e indígenas, cuyas condiciones de marginación y pobreza reducen sus oportunidades para el uso sustentable de los mismos.
Las personas que viven en situación de pobreza son las que dependen directamente de los recursos naturales y los servicios de los ecosistemas, que a su vez representa un problema, por ser ellos también los que se más afectados por su degradación, además de ser en muchas ocasiones quienes explotan las áreas por necesidad.
Durante la presentación del proyecto “Fortalecimiento de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) mediante mecanismos de innovación y mejora continua”, el representante residente del PNUD en México, Magdy Martínez-Soliman, destacó el incremento de los recursos que a través de dicha Comisión se destinan a labores de conservación.
“El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo colabora con 166 países para conservar la biodiversidad y permitir a las comunidades beneficiarse de los servicios que proporcionan los ecosistemas. Tales servicios son la base del bienestar humano y del desarrollo económico”, señaló Martínez-Soliman.
Dijo también que el proyecto es un ejemplo de la colaboración que en los últimos años el PNUD ha fortalecido con la CONANP para apoyar su estrategia de conservación para el desarrollo. Es esta una estrategia que ha permitido a México ver multiplicados por siete en siete años la inversión ambiental, que ha pasado de 150 a 1000 millones de pesos en este ejercicio.
“Aún necesitamos mejorar muchas de las cosas que esta Comisión lleva a cabo, pero vamos en el camino correcto. Para ello, es fundamental el apoyo que ha obtenido para la ejecución de diversos programas y proyectos del PNUD. Somos una organización que busca resultados de excelencia, pero siempre sobre la base de que debemos trabajar en beneficio no sólo de los ecosistemas, sino de las comunidades locales que habitan dentro de las Áreas Protegidas”, mencionó el Ernesto Enkerlin, Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
El proyecto conjunto PNUD/CONANP presentado el día de ayer tiene por objetivo fortalecer la capacidad nacional para lograr la integración del Sistema de Áreas Protegidas federales y otras regiones prioritarias para la conservación, a través de sinergias con otros instrumentos legales, de acción social y mecanismos innovadores para la conservación del patrimonio natural del país.
Durante este proceso, se apoyará la mejora de la efectividad, la rendición de cuentas y la transparencia de la CONANP, así como el fortalecimiento de las capacidades de la sociedad civil para incidir en las políticas públicas de conservación.
(Planeta Azul)


