RIEGAN EN CHIAPAS CON AGUAS NEGRAS
05.20.08 - Leído 26 veces. Enviar esta notaCultivan al año 2 mil toneladas de productos con residuales
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chiapas; 20 mayo 2008.- Cada año se producen en distintas comunidades de este municipio de los Altos de Chiapas unas 2 mil toneladas de hortalizas regadas con aguas negras.
Esa producción se distribuye y consume no sólo en este municipio sino en la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, en ciudades como Comitán y Tapachula, e, incluso, fuera del Estado.
De acuerdo con el Instituto de Fomento a la Agricultura Tropical (IFAT), son aproximadamente 100 hectáreas de hortalizas las que se riegan con aguas negras, en unas siete comunidades del municipio.
Son unas 200 familias de las comunidades de Pozo Colorado, Guadalupe el Túnel, La Lagunita, El Aguacate, Sacualpa, Duraznal y Matasano, las que, al carecer de agua potable o entubada, riegan sus hortalizas con las aguas negras de la ciudad.
En esas 100 hectáreas se cultiva papa, acelga, zanahoria, ajo, betabel, calabacita, cebolla, cilantro, coliflor, brócoli, tomate de cáscara, chayote, chícharo, chile, frijol ejotero, haba, jitomate, lechuga y rábano.
Información del IFAT señala que el principal cultivo es la papa, con unas 30 hectáreas y una producción aproximada de 450 toneladas por ciclo agrícola (es decir, dos veces al año).
Los otros cultivos con mayor superficie son el repollo (15 hectáreas, con unas 180 toneladas por ciclo), el brócoli (10 hectáreas con unas 100 toneladas por ciclo), y la lechuga (10 hectáreas con unas 80 toneladas por ciclo).
En total, calcula el IFAT, en las 100 hectáreas regadas con aguas negras a través de rústicos canales, mangueras y aspersores, se producen unas mil 170 toneladas de hortalizas dos veces al año.
Los destinos de esa producción son inciertos, porque buena parte de la misma sale de las comunidades a través de los llamados “coyotes”, que la distribuyen a todo el estado.
En el municipio de San Cristóbal de las Casas hay, según el IFAT, alrededor de 130 hectáreas sembradas con hortalizas, 30 de las cuales son de temporal y no de riego.
Otros municipios de la zona Altos, como Zinacantán, San Juan Chamula, Chenalhó, Teopisca y Mitontic, también son productores de hortalizas, pero se limitan al agua de lluvia para su cultivo. En toda esta zona, incluyendo a San Cristóbal de las Casas, hay 3 mil productores y mil 22 hectáreas sembradas.
Sin embargo, San Cristóbal es el único municipio donde los cultivos se riegan con aguas negras.
La utilización de aguas negras para el cultivo de alimentos constituye un grave problema de salud pública.
“Hay tres descargas de aguas negras importantes y muchas pequeñas. Las aguas negras se van por el túnel, lo cruzan, aparecen en la ladera sur de San Cristóbal y ahí se canalizan para el riego. Es una de las actividades agrícolas más desarrolladas en el estado.
“La dispersión de esas verduras regadas con aguas negras tiene un impacto regional. El problema es el volumen de enfermedades gastrointestinales en la región”, señaló Rodrigo Hess Poo, ex director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Municipal (SAPAM).
El delegado del IFAT en esta ciudad, José Raúl Mazariegos, coincidió en que la utilización de aguas negras para el cultivo de hortalizas pone en riesgo la salud de la población, pero destacó que se trata principalmente de un problema social, porque son familias muy pobres, sin alternativas, las que se dedican a esa actividad para sobrevivir.
Tanto Mazariegos como Hess Poo coincidieron en señalar que el problema que representa el cultivo de hortalizas con aguas negras quedará resuelto cuando se construya en esta ciudad una planta de tratamiento de aguas residuales, por cuya falta el municipio tiene un adeudo histórico de más de 200 millones de pesos, equivalentes a poco más del presupuesto anual del Ayuntamiento.
Promueven cultivo de flores
Para el Instituto de Fomento a la Agricultura Tropical (IFAT), una alternativa para reducir el cultivo de hortalizas con aguas negras es la siembra de flores y árboles frutales, como el durazno y el aguacate.
En los últimos años, la dependencia ha promovido la reconversión de cultivos para introducir árboles frutales y flores.
Actualmente, de acuerdo con el IFAT, hay 273 hectáreas de durazno diamante en esa zona del municipio, de las cuales 160 ya están en producción.
“El cultivo de hortalizas regadas con aguas negras es sobre todo un problema social, que requiere una solución integral”, señaló el delegado del IFAT en esta ciudad, José Raúl Mazariegos.
Explicó que las familias que se ven obligadas a regar sus hortalizas con aguas negras, porque carecen de agua potable o entubada, son muy pobres y necesitan alternativas para sobrevivir.
(Reforma)
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