CONSTRUYEN CAMPESINOS SU ECOTURISMO
05.15.08 - Leído 68 veces. Enviar esta notaLas materias primas son cemento tipo Portland, arena de buen granulado y agua limpia
VERACRUZ, Ver; 15 mayo 2008.- Con materiales propios de bajo impacto, campesinos del poblado Adolfo López Mateos, en Catemaco, construyen sus propias cabañas ecoturísticas para promover la llegada de 20 a 25 visitantes que pueden hospedarse en pequeñas construcciones de una comunidad donde aún se conserva la selva tropical característica del sur veracruzano.
Asesorados por profesores y alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana (con sede en Xalapa), estos campesinos se han convertido en empresarios y constructores de cabañas de 120 metros cuadrados, que integran habitaciones con baño útiles para el hospedaje.
Desde hace más de diez años, los habitantes de la comunidad Adolfo López Mateos ofertan servicios de ecoturismo. Son campesinos que han establecido su propia organización empresarial con estrategias que les permiten a la vez cuidar y preservar su ambiente.
Profesores y estudiantes miembros del proyecto Diseño y Evolución de la Vivienda en Veracruz, adscritos a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana trabajan desde 2003 en conjunto con los campesinos para asesorarlos en la implantación de sistemas de construcción de bajo impacto.
A través de talleres, los investigadores José Macedo Paredes, Ignacio Montano Herrera y María Guadalupe Noemí Uehara Guerrero han capacitado a los pobladores a través de talleres, en donde les han enseñado a fabricar in situ bloques de tierra comprimida estabilizados con cemento y tejas de micro-cemento para la cubierta de las viviendas para huéspedes.
Hoy, los campesinos han asimilado una técnica de construcción con materiales que se producen con máquinas de fácil operación. En 2006 edificaron la cabaña para el servicio de hospedaje y la experiencia ha sido exitosa.
Para hacer los bloques de tierra estabilizados con cemento se requiere una máquina de operación manual que pesa 350 kg. y comprime cada pieza a una presión de 30 kg/cm cúbico. Esta técnica evita el uso de castillos de concreto armado, formando una estructura flexible a la acción sísmica.
La cimentación es importante en este sistema de construcción, pues debe impedirse que por capilaridad el gua suba al muro y afecte el material. La teja también se fabrica in situ. Para producirla se usa una máquina vibradora y moldes. La máquina consta de un chasis metálico sobre el que se monta una placa vibradora que acciona un motor de 12 volts, de corriente directa. La vibración compacta y extrae burbujas de aire del mortero, para luego moldearla. Cada teja debe vibrarse por un mínimo de 30 segundos para alcanzar máximos resultados de flexión e impacto.
Las materias primas son cemento tipo Portland, arena de buen granulado y agua limpia. Se produce localmente, sin materiales de importación y usando cemento a bajo costo. Tiene un comportamiento acústico y térmico superior a láminas metálicas o asbesto-cemento.
Este proyecto fue presentado en el Segundo Congreso Internacional de Casos Exitosos: Educación para el Desarrollo de Sociedades Sustentables, que organiza el Centro de Investigaciones Tropicales (CITRO) de la Universidad Veracruzana en este puerto.
(Reforma)
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