A TIEMPO DE RESCATAR LA LAGUNA DE CAJITITLÁN
04.29.08 - Leído 24 veces. Enviar esta notaRodrigo Álvarez
Más plantas de tratamiento, no extraer agua de la laguna y concientizar al turismo, las principales acciones
GUADALAJARA, Jal.; 29 abril 2008.- Actualmente la laguna de Cajititlán sufre problemas como contaminación por factores domésticos y agropecuarios, así como falta de agua. Sin embargo es posible rescatar la laguna si las autoridades implementan las medidas que se requieren, explicó el investigador de la UdeG, Roberto Maciel Flores.
Tlajomulco de Zúñiga, San Juan Bautista y Cajititlán tienen un drenaje a la laguna, lo cual, sumado a la insuficiencia de plantas de tratamiento, provoca grave contaminación. Lo ideal es que cada población tenga su planta de tratamiento.
A pesar de que en temporada de lluvias el nivel de la laguna se eleva y recibe la suficiente cantidad para mantenerse el resto del año (siempre y cuando no se registren altas sequías), durante los meses en que no llueve, se extrae agua de manera artificial para irrigar los campos de cultivo. Además, “el agua se evapora más rápido, porque ocupa una superficie grande y poco profunda”.
“Está provocando una mayor erosión y, además, por las actividades agropecuarias, estamos enviando tanto agroquímicos como excretas hacia este cuerpo de agua. Estamos añadiendo contaminantes domésticos o agropecuarios, y le estamos sacando agua para riego, lo cual conlleva un cierto problema”, advirtió el académico.
Mencionó que el ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga intentó habilitar un canal de la cuenca de Cedros, con el fin de desviar el cauce natural de agua y transportarla mediante un canal a la laguna de Cajititlán. Sin embargo, antes de llegar a la laguna, pasa por 11 poblaciones, las cuales vierten sus residuos al canal, por lo que finalmente lo que ingresa a la laguna a partir de esta acción es agua contaminada.
Gracias a sus actividades recreativas, el turismo que recibe la laguna es otro factor que contribuye al deterioro de este sitio, porque, según explicó Maciel Flores, para esquiar utilizan motores que no son eléctricos y que arrojan aceite al agua. El especialista agregó que “el aspecto turístico también es positivo, porque ayuda a mover el agua y evitar que se eche a perder”.
Crear zonas específicas para realizar pesca deportiva, construir un embarcadero seguro para proteger a los turistas y que cada una de las poblaciones asentadas cuente con una planta de tratamiento, son las propuestas del investigador.
“Una propuesta para los agricultores es que existen bastantes abonos orgánicos, los cuales pueden cambiar el aspecto de agroquímicos, ya que se arrastran hacia la laguna. Es importante que no dejen pastar al ganado a un lado de la laguna, ya que las excretas contribuyen significativamente al cambio químico del agua”.
Actualmente la laguna registra como máximo dos metros de profundidad, y según Maciel Flores, la calidad del agua aún está dentro de la norma, por lo que las autoridades están a tiempo de evitar mayores daños.
(Planeta Azul)
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