EL CAMBIO CLIMÁTICO HACE OLAS EN PEMEX
04.8.08 - Leído 69 veces. Enviar esta notaLos efectos del calentamiento global no sólo han causado accidentes en Petróleos Mexicanos, como el de la plataforma Usumacinta, sino la suspensión de la producción en el Golfo, y de la exportación de crudo a través de instalaciones portuarias
MÉXICO, DF; 8 abril 2008.-Tanto en alta mar como en tierra firme, las operaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) ya se han visto afectadas por los efectos del cambio climático, reconoce la dirección corporativa de la empresa petrolera nacional.
Al responder a una serie de cuestionamientos realizados por Excélsior a través de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, la paraestatal dio a conocer que las condiciones climáticas atípicas, derivadas del calentamiento global, han provocado accidentes recientemente en sus operaciones marinas.
Asimismo, Pemex notifica que en sus instalaciones terrestres ha habido afectaciones a causa de las inundaciones que se presentaron en Campeche y Tabasco.
De acuerdo con Rodolfo Lacy Tamayo, coordinador y supervisor de Programas del Centro Mario Molina, actualmente Pemex debe iniciar la consideración de escenarios climatológicos distintos sobre sus actividades.
“Estos escenarios tienen que conducir a la empresa hacia una estrategia de adaptación, ese es un asunto que se requiere que Pemex tome en cuenta seriamente”, afirma.
La propia petrolera reconoce en sus respuestas a este diario los elevados riesgos de no contar con una estrategia orientada al calentamiento global.
“Los riesgos de la inacción de Pemex en materia de cambio climático se pueden reflejar en una pérdida de su imagen empresarial y eventualmente un impacto negativo en sus mercados”, advierte la paraestatal.
Sin embargo, también se identifican oportunidades al aprovechar productos que se emiten o ventean, como el metano, y un consumo más eficiente de energía, logrando con ello ahorros económicos para la empresa.
Cabe recordar que el 23 de octubre anterior, los efectos del frente frío número 4 que afectó al Golfo de México con rachas de viento de hasta 130 kilómetros por hora y olas de seis a ocho metros, provocaron un accidente en la plataforma Usumacinta, en la Sonda de Campeche, que le costó la vida a 22 trabajadores petroleros.
Asimismo, a lo largo de los últimos meses, el mal clima ha obligado a suspender la producción petrolera en el Golfo de México, así como también la exportación de crudo a través de las principales instalaciones portuarias en ambos litorales del país.
En general, tanto la industria petrolera como cualquier otra requieren empezar a elaborar sus planes y programas de adaptación, agrega Lacy Tamayo, en donde debe considerarse la protección ante fenómenos meteorológicos extremos, pero también una posible modificación geográfica de sus operaciones.
“No hay que perder de vista que todas las empresas que tienen una infraestructura vital para la economía nacional, definitivamente tienen que entrar en una fase de planeación sobre aspectos que antes no eran previsibles, pero ahora son indispensables”, destaca.
México está integrado en el grupo “No Anexo 1”, es decir, de economías en desarrollo que, dentro del Protocolo de Kioto, no tienen compromisos de reducción de emisiones para el periodo comprendido entre 2008 y 2012.
De esta forma, y según reconoce el Instituto Nacional de Ecología (INE), el tema del cambio climático no es referido específicamente por ninguna ley en el país, sino que su atención general está contenida dentro de un conjunto de leyes y acuerdos generales.
En el sector energético, tanto en el caso de los hidrocarburos y sus derivados, así como en el sector eléctrico, el cambio climático se aborda de manera indirecta, aun cuando las acciones del gobierno en esta área inciden directamente en la mitigación de los efectos del calentamiento global, refiere el INE.
Debido a que en el país no existe una norma para regular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al medio ambiente, Pemex admite que no cuenta con un programa general de reducción de este tipo de sustancias.
Sin embargo, de acuerdo con la última entrega de su Informe Anual de Desarrollo Sustentable, “Pemex es consciente del impacto de las actividades de la industria en la modificación de los patrones climatológicos que están afectando al planeta”.
En 2006, la paraestatal emitió de manera directa 39.2 millones de toneladas de dióxido de carbono, equivalentes aproximadamente al 6 por ciento del total nacional.
Entre 2001 y 2006, las emisiones de la petrolera se redujeron anualmente en un promedio de 0.4 por ciento, pasando de 39.2 a 40.1 millones de toneladas de dióxido de carbono.
En ese sentido, la empresa asegura que mantiene una serie de iniciativas tendientes a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Y las principales áreas de oportunidad de Pemex para reducir sus emisiones de GEI se localizan principalmente en los rubros de cogeneración, eficiencia energética y en el abatimiento de quemas y venteos de hidrocarburos.
En materia de mitigación de emisiones, sería recomendable que Pemex aborde el asunto como una estrategia de negocios, señala Lacy Tamayo, y no solamente como un compromiso de reducción de los gases de efecto invernadero que arroja al ambiente.
“En el mundo se está abriendo un conjunto de nuevos negocios relacionados con la energía, y las estrategias de mitigación de Pemex tienen que surgir de un plan de negocios”, afirma el especialista, “tomando en cuenta que todos los actores se van a reestructurar en función de la eficiencia energética”.
Lacy Tamayo también menciona que el Centro Mario Molina ha trabajado tanto con Pemex como con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el sector cementero para identificar oportunidades de proyectos en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto.
“Son oportunidades de negocios que se están abriendo y requieren de una modificación estratégica, pero también tecnológica”, destaca.
En el Informe Anual de Desarrollo Sustentable, Pemex asegura que se han identificado cerca de 60 oportunidades de proyectos MDL, y se elaboraron ya las notas de idea de proyecto para 19 de ellos, mismos que cuentan con cartas de no objeción otorgadas por la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático de México.
“Estos proyectos representan una reducción anual de 2.3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente con un valor estimado de 14.6 millones de euros al año”, precisa la empresa paraestatal.
Hasta ahora, Petróleos Mexicanos ha suscrito cartas de intención con empresas extranjeras como Ecosecurities y Statoil para la compra-venta de certificados de reducción de emisiones de dióxido de carbono, mejor conocidos como bonos de carbono, como parte de los proyectos que se han impulsado en sus diferentes subsidiarias.
(Excélsior)
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