FRACASA EN PUEBLA PLAN DE REFORESTACIÓN
03.29.08 - Leído 101 veces. Enviar esta notaLa ausencia de lluvia y el suelo infértil son los principales problemas
CHIGNAHUAPAN, Pue; 29 marzo 2008.- Aunque los ejidatarios de la comunidad de Acolihuia recibieron del Gobierno las plantas para recuperar más de 2 mil hectáreas erosionadas, tras una breve capacitación para sembrarlas, ya no les dieron más instrucción para el cuidado de los árboles y concluir de manera exitosa la reforestación.
Ahora los campesinos se enfrentan a problemas que no saben cómo resolver: un suelo infértil, la ausencia de lluvia y una población de conejos que pone en riesgo la reforestación con un millón de pinos.
Ello en la región más devastada por la tala clandestina y el cambio de uso de suelo de la Sierra Norte.
Los pequeños pinos yacen en el monte, en un suelo árido que poco aporta para su crecimiento, y muchos lucen amarillos o anaranjados, en señal de que empiezan a secarse.
Juan Carlos Guarneros, campesino y habitante de Acolihuia, explica que el principal riesgo del fracaso de la reforestación es la ausencia de lluvia que propicia que la tierra de la zona endurezca.
“Aquí llueve muy poco debido a que se perdió todo el bosque y la tierra es casi infértil, por eso decidimos recuperar el bosque, para atraer la lluvia para que mejoren nuestras cosechas.
“El problema es que por lo mismo que hay poco agua, los arbolitos se están muriendo, se secan y no hay nadie que nos diga cómo salvarlos; porque nos dieron la planta, una capacitación para sembrar y no volvieron”, dijo el ejidatario.
Desde 2006 intentan, sin éxito, recuperar su bosque; y es que en los cerriles se observan poco más de 40 arbolitos de entre un metro y dos metros de altura, que forman parte de la primera etapa de recuperación forestal.
Eso apenas representa, afirman los lugareños, una sobrevivencia de 10 por ciento.
Ahora, la mayoría de los recién plantados no supera los 15 centímetros de altura y comienzan a padecer por las condiciones del lugar.
En tanto José Luis Guarneros, otro de los ejidatarios, explica que la falta del apoyo gubernamental para cuidar la reforestación y la resequedad del ambiente les van ganado terreno.
Conejos, enemigos
La recuperación del bosque en esta comunidad no sólo lucha contra la falta de lluvia y asistencia técnica de conservación, sino también contra los conejos.
Según los habitantes del lugar, en las laderas hay una basta población de conejos que por las noches recorre las plantaciones de árboles y los destruye.
Esa situación enfrenta a los integrantes del ejido, quienes debaten por proteger o no a esos animales.
Un amplio grupo de productores demanda establecer una veda para que se impida la caza de esa especie, pues consideran que es parte del hábitat que desean recuperar.
Otros advierten que si no toman acciones para combatir a los conejos, éstos terminarán por impedir que sobrevivan los pinos.
Manuel es uno de los 384 ejidatarios de Acolihuia y está a favor de que se autorice la caza del conejo.
“Hay que eliminarlos no por matar, sino para tener la población de esos animales controlada, porque son quienes van a acabar con los árboles, porque los trozan y apenas se comen unas cuantas hojas.
“Si no los detenemos, no nos va a faltar carne para comer, pero tampoco vamos a lograr que regrese la lluvia como lo queremos”, comenta.
(Reforma)
Enlaces Relacionados


