INFIERNO PARA LOS PERROS Y GATOS
03.14.08 - Leído 82 veces. Enviar esta notaEl asesinato masivo de mascotas despertó el reclamo de miles de familias
BARCELONETA, Puerto Rico; 14 marzo 2008.- Lo que sí es seguro sobre el incidente de octubre pasado en tres conjuntos habitacionales en esta ciudad cercana a la costa norte de Puerto Rico es: hombres que trabajan para la municipalidad entraron en las unidades, atraparon docenas de perros y gatos, cuya presencia dijeron violaba la política de no tener mascotas en las viviendas, y se losllevaron.
Lo que sucedió después está menos claro, pero en una demanda presentada en nombre de 33 familias se dice que los empleados municipales y contratistas drogaron y brutalizaron docenas de animales, y después los arrojaron de un puente de 50 pies de altura sobre un desfiladero cubierto de hierba y los dejaron morir.
Testigos dicen haber encontrado una pila de cadáveres y esqueletos de perros debajo del puente, pero los contratistas niegan haber obrado mal y funcionarios municipales rechazan toda responsabilidad.
La noticia del incidente se convirtió en causa de vergüenza internacional para Puerto Rico y una cierta reivindicación para los defensores de los derechos de los animales en el estado asociado y en Estados Unidos en general, que de tiempo atrás han intentando, casi en vano, atraer la atención hacia la situación difícil de las mascotas en la isla.
Los defensores de los derechos de los animales sostienen que es rutinaria la eliminación inhumana de los cuadrúpedos: arrojan desde puentes, aplastan intencionalmente con vehículos o masacran con machetes perros, gatos e incluso animales de granja no deseados. Dicen que la indolencia gubernamental ha permitido que esto continúe.
Sin embargo, sólo a partir del incidente en Barceloneta fue que algo empezó a suceder, dicen. El caso generó amenazas de boicot al turismo, inspiró el gobierno a empezar a resolver el problema del bienestar de los animales con más firmeza, y precipitó un análisis profundo del pueblo puertorriqueño.
“No hemos tocado estos temas en nuestra cultura porque, probablemente, no pensábamos que fueran importantes”, dijo Carlos M. Carazo, director de la división de enfermedades de la oficina estatal de control de animales de Puerto Rico, en una entrevista en San Juan el mes pasado. “Tenemos tantos problemas que enfrentar en Puerto Rico que no hemos tenido tiempo libre para pensar en los animales. Pero probablemente ya es tiempo de empezar a hacerlo”.
Puerto Rico, que es uno de los territorios estadunidenses, ha tenido de tiempo atrás una mala reputación internacional por el trato a los animales. No hay ningún programa gubernamental de esterilización masiva ni de registro de mascotas, como tampoco educación sobre el bienestar de animales pequeños en las escuelas.
La isla sólo cuenta con cerca de media docena de refugios, y aun cuando las municipalidades están encargadas de atrapar los que se han perdido, en gran medida se ha hecho caso omiso de esa tarea, dicen funcionarios gubernamentales y defensores de los animales.
Cuando ya no las quieren, los propietarios de mascotas con frecuencia las dejan a lo largo de los caminos o en las playas, dicen defensores de los animales. Es común encontrar manadas errantes de perros sarnosos en muchas ciudades.
Uno de los lugares más notorios donde los abandona es un banco de arena en la costa sureste, cerca de la ciudad de Yabucoa. Se le conoce como Playa del Perro Muerto. Según defensores del bienestar de los cuadrúpedos, miles de perros terminaron ahí en la última década.
“He encontrado perros envenenados en los matorrales”, dijo Sandra Cintron de 37 años, rescatista de animales que vive en Yabucoa y conduce hasta la playa cada mañana con un saco de comida seca y vasijas con agua dulce para la población cambiante de animales abandonados. “En ocasiones, los ponen en bolsas y los lanzan a la selva”.
Cintron, cuyo trabajo voluntario es sostenido por varios grupos de bienestar para los animales internacionales y puertorriqueños, ha estado atendiendo a los perros abandonados en la Playa del Perro Muerto desde 2001. Ha llevado cientos para que los castren y encontrado hogares para docenas. Les ha puesto nombre a todos y tiene fotografías de ellos en álbumes.
Grupos de derechos de las mascotas dicen que en el transcurso de los años les han llegado una gran cantidad de cartas y correos electrónicos de turistas a los que les ofende el problema de los perros abandonados.
Uno de esos grupos en San Juan es la Fundación Salvar un Sato. Su sitio en la Red explica que sato es jerga para “perro callejero”.
Un correo electrónico enviado al grupo por una mujer que se identificó como Susan es típico: “Estuve en P.R. hace unos cuantos años, y me alarmó y literalmente me enfermó la situación de los perros desamparados. Me pasé todas mis vacaciones alimentando perros abandonados. El viaje fue miserable y horrible, y juré nunca regresar y contar a todos los que conozco la experiencia”.
Un estudio de 2002 realizado por la Asociación Hotelera y de Turismo de Puerto Rico estima que el problema de los animales abandonados cuesta a la mancomunidad cerca de cinco millones de dólares al año por turismo perdido. “Numerosos grupos y convenciones han cancelado planes de realizar reuniones en Puerto Rico tras observar la situación de los perros y gatos abandonados”, dice el informe.
No obstante, pasaron cinco años para que actuara el gobierno.
“En Puerto Rico, nadie ha educado nuestra cultura en los conceptos de control y protección de animales”, dijo Carazo de la oficina de control de animales, la cual se conformó el año pasado. “Ahora estamos empezando a encarar esostemas.”
Desde el incidente en Barceloneta, la oficina de control de animales aceleró nuevas regulaciones y lineamientos para los especialistas en control de animales, refugios y dependencias de las fuerzas del orden sobre cómo manejar los que están perdidos, las adopciones, las clínicas de esterilización y lascertificaciones.
La terminación de los lineamientos resultará en un desembolso de 1.5 millones de dólares en capital para establecer los refugios para los animales en cada una de las 78 municipalidades de la mancomunidad, dijo Wilma Rivera, directora ejecutiva de la oficina.
El gobierno también creó un programa para educar dos coordinadores policiales en cada región que capacitarán el resto de la fuerza en el manejo apropiado de casos de crueldad hacia las mascotas.
El organismo de turismo también integró un comité para impulsar más acciones gubernamentales para complementar el comité de bienestar de los animales que opera bajo el auspicio de la junta hotelera y de turismo.
Entre tanto, un grupo de abogados está elaborando el borrador de una legislación integral para la protección de las mascotas con sanciones más estrictas.
Edilia Vázquez, una abogada y directora de la Fundación Salvar un Sato dijo que el incidente en Barceloneta unificó la comunidad por el bienestar de los animales, otrora dividida.
“Nos dimos cuenta de que tenemos que trabajar unos con otros y mantener el dedo del lado del gobierno”, dijo Vázquez.
(Excélsior)
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