EL AJOLOTE MEXICANO EN XOCHIMILCO
03.3.08 - Leído 330 veces. Enviar esta notaPor José Arturo Delgado
El ajolote es un enigmático anfibio que desde hace cientos de años ha existido en aguas de ríos, canales, lagos y lagunas del valle de México. Sin embargo, el crecimiento desmedido de la ciudad, la contaminación ambiental y el exterminio de este animal para consumo humano ó para remedios medicinales, han ocasionado la amenaza de extinción del (Ambystoma mexicanum)
MÉXICO, D,F; 3 marzo 2008.- En Xochimilco se han implementado varios proyectos de rescate por parte de instituciones de Educación Superior como la UAM (Universidad Autónoma Metropolitana), ONG´s y el Centro de Educación Ambiental Acuexcomatl, dependiente de La Secretaria del Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad de México.
Este último, tiene el encargo de recuperar algunas especies endémicas del viejo lago de Chapultepec y el de la Segunda Sección que hace algunos meses se vio afectado por el resquebrajamiento del mismo a causa de una enorme grieta que, prácticamente se tragó toda el agua del lago junto con cientos de peces, como la carpa de Israel y tilapias, entre otras especies.
Afortunadamente, el programa de reproducción en Acuexcomatl en la delegación de Xochimilco (Distrito Federal), está rindiendo frutos con el apoyo de Biólogos Especialistas y de la Facultad de Veterinaria de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México)
Un punto vital en este programa de recuperación del Ajolote, es la reducción de la contaminación de los canales de Xochimilco y Tláhuac.
En los años 60, era común encontrar en el mercado de Xochimilco tamales de Ajolote; los usos y costumbres de los Xochimilcas los incluían en su dieta, además de los tradicionales tamales de charalitos ó acociles y los hasta ahora existentes tamales de carpa, que desde la época prehispánica se comercializaban en toda la zona lacustre de Tenochtitlan.
El ajolote de Xochimilco, ha tenido que sobrevivir los embates de la era moderna. En la República Mexicana existen al menos trece especies distintas de ajolote, algunas de ellas como el tigris ó atigrado del estado de Hidalgo, se convierte en salamandra de vivos colores cuando alcanza la madurez.
Algunos arqueólogos suponen que las cabezas de Quetzalcóatl (serpiente emplumada) de Teotihuacan, se asemejan más a cabezas de ajolote que a las de serpiente, todavía es un enigma cuál de esas especies sirvieron de inspiración a nuestros antepasados.
Existe un cuento muy hermoso de Julio Cortázar llamado Axólotl, en el que el protagonista está obsesionado con este animal y, tras observarlo detenidamente en un zoológico, se convierte en uno de ellos.
Contrario a lo que se puede creer, estos anfibios no son descendientes de sapos y ranas, sino de las salamandras. En un ambiente adecuado el ajolote mexicano o “monstruo de agua”, es único en el mundo y puede llegar a vivir hasta 25 años.
Un lugar en donde todavía pueden encontrarse estos anfibios, es el parque ecológico de Cuemanco, también ubicado dentro de la Delegación de Xochimilco al sur de la Ciudad de México; también en el parque zoológico de Los coyotes, en la delegación de Coyoacán.
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