FUNDEN EN TLAXCALA METALES SIN PERMISO
02.29.08 - Leído 114 veces. Enviar esta notaPreocupa falta de sistemas de seguridad ambiental en talleres familiares
TLAXCALA, Tlax; 29 febrero 2008.- Artesanos del municipio de San Pablo del Monte funden metales sin el permiso correspondiente de las autoridades ambientalistas, y ponen en riesgo la salud de quienes viven en la zona.
De acuerdo con información de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se tienen detectadas 35 microempresas del ramo metalúrgico, en las que se funde aluminio, cobre y otros metales para realizar piezas industriales o muebles de jardín.
Ramiro de la Cruz Díaz, delegado de la dependencia federal, subrayó que el funcionamiento de este tipo de negocios representa un peligro para los habitantes del área circunvecina.
Y es que el trabajo con metales, al fundirse con el fuego, despide partículas peligrosas al aire; algunas de ellas contienen plomo, que al introducirse al organismo provocan daños en las vías respiratorias.
“Hemos detectado tallercitos familiares donde funden metales; algunos de ellos funcionan de forma clandestina y buscan evadir a las autoridades”, señaló.
Indicó que al momento de inspeccionar, los dueños de las fundidoras se comprometen a implantar las medidas de seguridad para trabajar, pero al regresar la Profepa encuentra que los talleres cerraron y se trasladaron a otro lugar.
“Crean talleres de fundición en casas-habitación, no cuentan con sistemas de control, no declaran impuestos, no pagan licencias de funcionamiento, abaratan los precios de las piezas y fomentan la clandestinidad”, apuntó.
Señaló que para disminuir el daño a la atmósfera al liberar el humo, las pequeñas empresas deben contar con un sistema de filtros adaptado con cortinas de agua, que permiten “bajar” las partículas sólidas y evitar que éstas lleguen al aire.
Empero, el funcionario federal dijo que, como se trata de talleres familiares, no cuentan con los recursos necesarios para garantizar el buen funcionamiento, por lo que la mejor opción es evadir a las autoridades.
“Son pequeñas empresas familiares que se dedican a hacer piezas sencillas, muchos de ellos no están registrados ante las autoridades, pero generan un problema de contaminación; en la Profepa las inspeccionamos, sancionamos y cuando regresamos ya no están, se desaparecen y aparecen en otra calle”, acotó.
Derivado de ello, De la Cruz Díaz sugirió al gobierno local darse a la tarea de apoyar a los pequeños fundidores, a fin de que puedan conformar una asociación y cuenten con los recursos económicos para adaptar sus sistemas de seguridad.
Remarcó que éste es un problema que debe atenderse, ya que ante la falta de una fuente de trabajo estable los habitantes buscan autoemplearse en la fundición de metales, pero desconocen las partículas que despiden y el daño a la salud que pueden causar tanto a empleados como a la población general.
“Las pequeñas fundidoras generan un problema de contaminación que debe atenderse, porque a la larga habrá un número importante de vecinos que se quejen por las emisiones que dejan daños en ojos y al sistema respiratorio; esto tiene graves consecuencias porque las partículas metálicas contienen plomo”, asentó.
(Reforma)
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