DEMANDAN CLAUSURAR EL BORDO PONIENTE
02.28.08 - Leído 71 veces. Enviar esta notaPreocupa el manejo de lixiviados, aceites de la descomposición de la basura, en el relleno sanitario
MÉXICO, D,F; 28 febrero 2008.- Por las violaciones a las normas establecidas para operar el relleno sanitario, el Bordo Poniente podría ser objeto de clausura inmediata por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), expuso el legislador local Alfredo Vinalay.
“Son flagrantes los incumplimientos a los convenios que el Gobierno capitalino debería respetar, en particular las fugas de los lixiviados que escurren de la basura”, expuso el diputado local por el Partido Acción Nacional.
Durante un recorrido por el relleno sanitario, especialistas de la Comisión Nacional del Agua mostraron a éste Diario cómo, a manera de manantiales, de la montaña de residuos de 395 hectáreas y hasta 12 metros de altura, brotan borbotones de agua rojiza.
Los líquidos que salen del subsuelo, según personal de la Conagua son lixiviados, aceites propios de la descomposición de la basura.
“Las tuberías y en general el sistema para manejar lixiviados está atrofiado, por lo que el agua escurre, se infiltra al subsuelo, se acumula en lagunas o forma ríos que van hacía los canales del desagüe de la Ciudad, como el río Churubusco o el Dren General del Valle”, comentó el director de Infraestructura Hidroagrícola de Conagua en Valle de México, Miguel Angel Vázquez.
Para evitar que al fugarse contaminen el suelo y las aguas negras, los lixiviados tendrían que evaporarse o recircularse, pues reinyectados en la misma basura aceleran el proceso de degradación de los desechos.
“Pero la planta de evaporación dejó de funcionar y el relleno carece de un mecanismo de recirculación, por lo que van a dar a los canales de aguas negras, que al ser descargadas en Hidalgo, sirven para regar cultivos”, apuntó Alfredo Vinalay.
Adicionalmente, añadió, ocurren otras transgresiones, como la pepena practicada en plena zona de tiro, en donde los 220 tractocamiones que trasladan los residuos de las 13 plantas de transferencia descargan la basura para confinarla.
Ahí, un grupo de 50 trabajadores se ocupa de separar materiales aprovechables, es la última fase de la pepena iniciada desde el servicio de recolección en cada esquina de la Ciudad, momentos antes de que la basura que se genera a diario en el Distrito Federal quede enterrada en el relleno sanitario situado en Texcoco.
La última pepena se lleva a cabo en una área ajena a la planta de selección de Bordo Poniente, controlada por el líder de pepenadores Pablo Téllez, en una de las tres instalaciones autorizadas en la ciudad para segregar residuos.
Vinalay subrayó que más allá de solicitar una inspección de Profepa para emprender la clausura inmediata del relleno sanitario, reclama iniciar cuanto antes el proceso de cierre del Bordo Poniente.
“Pueden seguir con el depósito de residuos en una celda determinada, mientras inician los trabajos de cierre, que incluyen resolver los impactos ambientales generados.
“No se trata de crear una crisis con la basura, sino de que el Gobierno capitalino haga algo que tiene comprometido desde hace cuatro años, que una y otra vez difiere”, puntualizó el diputado Vinalay.
Rechaza Conagua prórroga
Está descartado que pueda ampliarse la vida del relleno sanitario un año más, como solicitó el Gobierno del Distrito Federal, expuso el director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege.
“El cierre y clausura de Bordo Poniente es una situación fundamental para la Ciudad, porque se trata de restaurar una zona emblemática, que ahora es un foco de contaminación, tenemos una serie de emanaciones que generan ya un problema”, apuntó Luege.
El viernes 8 de febrero, el Secretario de Obras del DF, Jorge Arganis, presentó a Conagua, responsable del vaso de Texcoco, en donde se encuentra el relleno, y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el proyecto de cierre, el cual solicita un año más para continuar como depósito de basura.
“Creemos que no”, puntualizó Luege al explicar que Conagua busca reactivar el proyecto ecológico planteado por Nabor Carrillo y Jorge Cruickshank, para recuperar las 10 mil hectáreas del vaso del proceso de la erosión acelerada por la salinización, con una cubierta vegetal.
“Queremos profundizar el Lago Churubusco, mejorar la Laguna de Regulación Horaria, cuerpos que están en torno a Bordo Poniente; entonces, para nosotros es fundamental la clausura de Bordo Poniente, también para convertirlo en una área verde, con una cubierta de geomembrana y una capa vegetal”, anotó Luege.
(Reforma)
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