DEVASTA UN HONGO MANGLARES BLANCOS
02.23.08 - Leído 129 veces. Enviar esta notaTécnicos de la Procuraduría de Protección Ecológica del estado viajarán a Cuba para recibir capacitación
CHILPANCINGO, Gro; 23 febrero 2008.- El aumento en la salinidad del agua y la presencia de un hongo en el ambiente han devastado más de 23 hectáreas de mangle blanco en las orillas de la laguna de Chautengo y Tecomate, en la Costa Chica de Guerrero.
De acuerdo con un estudio encabezado por el investigador en patología forestal Dionisio Alvarado Rosales, el origen de la salinidad del agua se debe a una desviación que sufrió hace 30 años el río Nexpa, que desembocaba en la laguna de Tecomate y ahora llega a la de Chautengo.
De acuerdo con el titular de la Procuraduría de Protección Ecológica de Guerrero, Tulio Ismael Estrada Apatiga, la salinidad del agua se ve aumentada también por la mano del hombre ya que de forma artificial se han abierto las barras (unión de la laguna y el mar), permitiendo la entrada de mayor cantidad de agua salada que se mezcla con el agua dulce que llega a través de escurrimientos naturales.
Con base en el estudio, autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de la Secretaría de Marina, de Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno de Guerrero (Semaren) y de la Procuraduría de Protección Ecológica de Guerrero (Propeg), conformaron el Comité de Coordinación para la Vigilancia y Restauración del Manglar de la Región Costera del Estado de Guerrero.
Representantes de dichas dependencias están proyectando acciones para recuperar los cuerpos lagunares y su vegetación.
Estrada Apatiga indicó que se trabaja en un plan de manejo que permita restablecer el equilibrio ecológico y a su vez que genere actividades productivas para los habitantes de poblaciones cercanas.
Alvarado Rosales recomendó que las lagunas sean repobladas con especies de mangle que han resistido el grado de salinidad en el agua, como son el rojo y el botoncillo, que siempre han cohabitado en la laguna.
Como primera acción, ya en curso, se está resembrando la laguna, para lo que se establecieron tres invernaderos en los que producirán miles de plantas que se sembrarán.
Además, está en curso un programa de sensibilización entre la población para evitar que se siga manipulando la barra, pues eso es lo que modifica las características químicas del agua, debilita las plantas y en general crea condiciones para que se propaguen las plagas.
“Debemos dejar que se haga de forma natural para no alterar el ecosistema”, señaló el funcionario.
Pero la afectación ambiental en la zona ha alcanzado a especies como el cocodrilo. En la laguna de Chautengo, el año pasado fueron localizados los esqueletos de al menos siete especímenes que fueron sacrificados por cazadores furtivos para utilizar solamente parte de su piel.
Estrada Apatiga informó que el programa de manejo ambiental también se está enfocando a brindar a esa población alternativas de actividad económica que les permita subsistir sin afectar el ambiente.
Señaló que se está elaborando un proyecto para la construcción de cocodrilarios, para lo que se estableció relación con autoridades de Cuba, país que cuenta con importantes avances a escala mundial.
Con estos cocodrilarios se estarían reproduciendo en cautiverio crías para repoblar la laguna y para que los pobladores utilicen su piel y su carne.
“En marzo, 18 técnicos de la Procuraduría de Protección Ecológica irán a Cuba para recibir capacitación en cocodrilarios de ese país que actualmente están generando una elevada procuración de la especie, para que esa experiencia sea utilizada en el proyecto de rescate de la laguna de Chautengo”, aseveró.
Además, se han intensificando recorridos en los lugares cercanos para tratar de evitar la caza de cocodrilos y tortugas.
El Mangle Blanco (laguncularia racemosa) es un árbol que se desarrolla en las costas tropicales y subtropicales de América y África occidental. En el caso de Guerrero es considerado vital para varias especies. El daño ecológico que se está generando con la muerte de los manglares podría ser irreversible.
(Excélsior)
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