SUBEN CONTAMINACIÓN DESMONTES Y PEDRERAS
02.18.08 - Leído 505 veces. Enviar esta notaReconoce el titular de Medio Ambiente carecer de inspectores que hagan cumplir las normas vigentes
MONTERREY, NL; 18 febrero 2008.- La construcción de nuevos fraccionamientos al desmontar irregularmente y hacer un mal manejo del suelo, aunado al polvo que generan algunas de las pedreras, han agudizado el problema de contaminación en el área metropolitana de Monterrey.
Según la Agencia de Protección al Medio Ambiente y Recursos Naturales, al retirar escombro y tierra, la maquinaria de las empresas desarrolladoras genera grandes cantidades de polvos, calificados como partículas menores a las 10 micras, uno de los contaminantes críticos en la zona metropolitana.
José Luis Tamez, director de esta dependencia, explicó que la mancha urbana del área metropolitana de Monterrey se expande, en promedio, cuatro hectáreas al día.
De acuerdo con el último dato que posee la Agencia, en un año se llegan a desmontar unas mil 600 hectáreas y en promedio se retiran 30 centímetros de cubierta de suelo para la construcción de cada uno de los nuevos fraccionamientos.
Se estima que cada hectárea desarrollada genera 2 mil metros cúbicos de escombro y tierra, los cuales en muchas ocasiones son retirados y trasladados sin las debidas precauciones ambientales, provocando nubes de polvo que se mezclan en el aire y son respiradas por la población.
“Esto es lo que pasa con los cambios de uso de suelo, se desmonta y se arrasa con toda la capa vegetal, y queda todo el suelo descubierto y eso genera una parte importante de polvos, que causan problemas a la zona metropolitana y aumenta los índices de contaminación”, detalló Tamez.
“Parte de la problemática de emisiones está en eso. El aumento tan explosivo de la zona metropolitana provoca desmontes en todos los alrededores y cuando cambian las condiciones meteorológicas y predominan los vientos del noroeste es cuando más se incrementan los índices de contaminación. Eso lo sabemos”.
El funcionario estatal indicó que aunque no cuentan con una cifra que calcule el total de emisiones de polvos en el desarrollo de nuevas colonias, han detectado en algunas de ellas partículas de 2.5 micras, las cuales afectan de manera más grave la salud del ser humano, principalmente con enfermedades respiratorias.
Entre los condicionantes que establece la Agencia para otorgar una manifestación de impacto ambiental que permita la construcción de un fraccionamiento está que el movimiento de tierras se realice en húmedo; es decir, con riego constante del suelo con agua, para minimizar la generación de partículas a la atmósfera.
Sin embargo, esto no siempre se cumple, aceptó Tamez, lo cual aunado a que la Agencia cuenta con un número limitado de inspectores, hace que se requiera con carácter de urgente una colaboración y participación más activa por parte de los Municipios, para vigilar y sancionar a quien no cumpla con estas disposiciones.
Las zonas más afectadas con emisiones de polvos en la construcción de desarrollos habitacionales son los municipios de la periferia, como Juárez, Escobedo, Apodaca y García, añadió, y la problemática se ha intensificado desde hace unos 10 años.
“Es un problema multifactorial, son pedreras, sí es cierto, son también esto, cambio de uso de suelo, y es también la cantidad de vehículos, principalmente esos tres rubros son los importantes, son los causantes de los aumentos en los índices de contaminación”.
En cuanto a las pedreras, Tamez recordó que existen en el estado 62 puntos en donde hay empresas extractoras y trituradoras de piedra caliza.
En algunas de ellas han encontrado fallas que contribuyen a la generación de emisiones a la atmósfera.
Tráfico interno, camiones que salen con producto sin taparlo con una lona, con cajas averiadas, falta de humectación en el material antes de salir a carretera, insuficiencia en el almacén de agua para sus sistemas y falta de mantenimiento del equipo de control y proceso son sólo algunas de las omisiones.
También existen pedreras con sistemas insuficientes para controlar las emisiones de polvo, y quienes cuentan con éstos no siempre los operan, sobre todo en la noche, añadió el funcionario.
Es por eso que no se descarta la reubicación de estos lugares de extracción, afirmó, pero por el momento la Agencia se concentra en la elaboración de una norma ambiental para las pedreras y en promover que se le otorguen mayores facultades legales para prevenir, combatir y sancionar emisiones irregulares.
La Agencia, dijo Tamez, en conjunto con el Tecnológico de Monterrey y la UANL, trabaja en la actualización del inventario de emisiones, para conocer de una forma más exacta y por porcentaje las fuentes de contaminación del aire en el área metropolitana, el cual estaría listo en seis meses.
Sumado a esto, agregó, en el 2008 se abrirán dos nuevas estaciones de monitoreo de la calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey.
(El Norte)
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