INTENTO POR COSECHAR ENERGÍA DEL MAR TRAE NUEVA PROMESA
02.1.08 - Leído 106 veces. Enviar esta notaWilliam Yardley
Chris Martinson y sus compañeros pescadores atrapan cangrejos y camarones en la misma gran ola que un día podría generar una parte importante del suministro de energía del noroeste estadounidense. Las granjas de olas, cosechadas con boyas de alta tecnología probadas en Newport, en la costa de Oregon, filtrarían energía limpia y renovable del oleaje del mar.
NEWPORT, Oregon; 1 febrero 2008.- En EU, el noroeste costero es una de las pocas partes del oeste donde el agua es abundante, pero las personas aún se pelean por ella. En medio de las preocupaciones por el cambio climático y la contaminación causada por generar electricidad con carbón y gas natural, Oregon espera extraer energía de las olas que golpean su costa con implacable eficacia.
Podría parecer una solución perfecta en una región que, durante mucho tiempo, ha ido a la cabeza del resto de EU en energía alternativa. Sin embargo, el debate sobre el daño potencial -ya sea al ambiente, a la industria pesquera o a los bellísimos paisajes del Pacífico- se ha intensificado antes de que el primer megawatt haya sido transmitido a la costa.
“Todo el mundo quiere esa varita mágica”, declaró Fran Recht de la Comisión de Pesca Marina de los Estados del Pacífico. “La interrogante es, ¿acaso esto es tan benigno como todos quieren decir que es?”.
El primer permiso federal para realizar pruebas para una granja de energía de olas frente a la costa de EU fue otorgado, en febrero, a una compañía que quiere estudiar el área oceánica cerca de Reedsport, Oregon, a unos 90 kilómetros al sur de Newport. Desde entonces, tres permisos más han sido aprobados por la Comisión Federal Reguladora de Energía.
Restan importantes obstáculos técnicos y financieros, y no se espera que la energía generada por las olas comience a contribuir a la red eléctrica en EU durante varios años. No obstante, como la energía eólica en sus primeras etapas en los 80, la energía de las olas es considerada prometedora, quizá inevitable, con el potencial de algún día generar del 5 al 10 por ciento del suministro energético de la nación, de acuerdo con algunas proyecciones.
Oregon, Washington y el norte de California, donde el Océano Pacífico encuentra tierra por primera vez en el EU continental después de acumular ímpetu durante miles de kilómetros bajo vientos del oeste, tienen el potencial de generar cuatro veces más energía de las olas que los estados en la costa este de EU, de acuerdo con estudios del Instituto de Investigación de Energía Eléctrica.
Los permisos aprobados han sido en Oregon, donde las líneas de transmisión corren cerca de la costa, haciéndolas más fácil de aprovechar, y donde el Gobierno estatal anima a los negocios a explorar nuevas formas de energía.
Sin embargo, a algunos ambientalistas y pescadores les preocupa que la reciente demanda por la energía renovable sea más una cuestión de política, grandes negocios y moda, que de energía limpia. Advierten que se sabe muy poco sobre qué efecto podrían tener las granjas de olas en los peces y las ballenas migrantes.
“La tendencia con la nueva tecnología es minimizar las desventajas”, dijo Recht, de la comisión de pesca, que trabaja con agencias de conservación y la industria pesquera para proteger a las poblaciones de peces. “No estoy preparada para correr nuevos riesgos a menos que conservemos y respetemos la energía que ya tenemos”.
Por ahora, se espera que los parques de olas serán construidos a varios kilómetros frente a la costa. Sus partidarios dicen que apenas serán visibles. Philip D. Moeller, miembro de la Comisión Federal Reguladora de Energía y partidario de proyectos energéticos de olas y mareas, dijo que la comisión exhortaba a las compañías energéticas de olas a buscar una nueva “licencia piloto” de cinco años que la comisión creó específicamente para proyectos energéticos de olas y mareas.
“Veamos qué tiene que ofrecer esta modalidad”, declaró Moeller. “Los consumidores quieren energía verde y esta es una opción”.
Energía del Mar
Este otoño, la Universidad Estatal de Oregon puso a prueba un prototipo de boya de energía de olas. Diseñada para que sea anclada a 4 kilómetros de la costa de Oregon y 40 metros bajo el agua, usa el flujo y reflujo de la marea para generar electricidad.
Erik Olsen contribuyó con reportes.
BOBINA ELÉCTRICA
Localizada en un eje fijo al fondo del mar, se mantiene relativamente inmóvil.
IMANES
Se mueven libremente de un lado a otro de la bobina dentro de la boya.
Cuando la bobina experimenta un campo magnético cambiante, creado por los imanes en movimiento, se genera voltaje.
(Universidad Estatal de Oregon/FRANK O’CONNELL/THE NEW YORK TIMES)


