¿POR QUÉ ESTAMOS EN CONTRA?
01.31.08 - Leído 61 veces. Enviar esta notaOpinión de Marielena Hoyo Bastien
¡No!… porfa’… queridos lectores y lectoras asiduos a este espacio y resto de curiosos… no eviten leer esta colaboración dejándose llevar por el título, creyendo que por tercera ocasión seguida abordaré el tema de la berrinchuda y delicada imposición de Patricio Patrón Laviada como Procurador Federal de Protección al Ambiente, por más que me siga pareciendo increíble que el cuate, sabiéndose tan ignorante en la materia e infractor de la misma y por lo mismo unánimemente rechazado, no proceda a presentar su renuncia en bien no sólo de su personita sino del mismo gobierno del Presidente Calderón.
Y créanme, este cambio de temática no es por un sentimiento de derrota sobre lo anterior, sino porque el próximo dos de febrero y también el domingo tres, los animaleros habremos de sufrir especialmente porque pese a toda la lucha en contra, por enésima ocasión Tlacotalpan, Veracruz, llevará a cabo el festejo en ¿honor? a la Virgen de la Candelaria, mismo que incluye el martirio y muerte de al menos 6 cebúes que previo a su sacrificio son embriagados para poder atravesarlos a nado por el río Papaloapan, en lo que se conoce como “el embalse”. Una vez en tierra, los animales sufren patadas, picotazos, escupitajos, golpes, en fin, toda una serie de lindezas administradas por parte de una seleccionada turba envalentonada por el alcohol y que de esa manera desahoga sus más primitivos instintos, para más, con la bendición celestial y de la comunidad. Lo peor es que la ciudad donde se lleva a cabo esta celebración sigue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, pese a que por hoy tenemos como representante mexicano ante el organismo a mi querido amigo el poeta Homero Aridjis, persona extremadamente sensible al dolor de los animales no humanos, y constando el esfuerzo que San Miguel de Allende (Guanajuato) hizo, suprimiendo desde el año pasado una fiesta similar conocida como la “sanmiguelada”, con tal de obtener para sí el título. Cosas ¿inexplicables? de la vida.
Pero lo anterior no será suficiente apuro, pues para el domingo 3 habremos de ser testigos una vez más de una absurda matanza, esta vez por el aniversario número 62 de la Plaza México que conllevará seguramente y por lo mismo, el uso y abuso de más de 6 toros mediante una práctica primitiva y salvaje que cada día tiene menos adeptos y más corrupción y desorden, de acuerdo a lo corroborado públicamente por expertos de la talla de un Paco Prieto, pero que con todo, no deja de llamar la atención de ciertas damitas y caballeritos que para la especial fecha acuden a cumplir con un rito meramente social pese a sufrir, me consta.
Pero… ¿por qué cada día somos más en contra de este cruel “espectáculo” que según, se trata de una “industria” invencible porque da de comer a mucha gente? Bueno, porque simple y sencillamente respetamos la vida en cualquiera de sus presentaciones y formas y porque no creemos justo ni ético el sufrimiento y la tortura a que son sometidos los animales en aras de una simple diversión disfrazada de “tradición cultural” y que no es más que el desahogo de una violencia reprimida en una época, además, en que las conductas agresivas del humano han alcanzado niveles tan alarmantes como para pensar ya en considerar la situación como un problema de salud pública. Y porque el dolor de los animales no se da sólo durante “la corrida”. Comienza desde el momento mismo de su embarque, manteniéndose durante la transportación, traslado y permanencia en los encierros de donde los ejemplares saldrán deslumbrados a enfrentarse con quien los califica como “enemigos” sin haber mediado de por medio ni la mínima ofensa, mucho menos una presentación y sí en cambio, poniéndose estúpidamente en riesgo la vida humana hasta con la bendición sacerdotal y del Cristo ensangrentado. Pero lo más importante por lo que estamos en contra de este uso y abuso de los toros, es porque se trata de seres vivos y sintientes con derechos, por lo mismo, universalmente reconocidos, se quiera o no.
HAY QUIENES JUSTIFICAN LA ACCIÓN PORQUE EL TOREO ES ARTE, PARTIENDO DE QUE ALGUNOS FAMOSOS HAN ESCRITO SOBRE EL TEMA O PLASMADO IMÁGENES EN LIENZOS… también hay obras sobre guerras y tormentos y no por ello deben considerarse como arte los combates y los abusos. ¿O sí?… SE ASEGURA QUE EL TORO DISFRUTA DE LA CORRIDA PORQUE CUMPLE CON UN DESTINO… no pos sí… habrá que ser la mar de ignorante para no saber que lo único que tratan estos malogrados herbívoros es salir airosos del combate, salvar la vida pues. La prueba está en que cada vez que ven la posibilidad de huir, aplican este mecanismo inconsciente de salvación que todos los seres vivos mantenemos en alerta… QUE LAS HERIDAS NO LE DUELEN AL ANIMAL… puede ser que de momento no, como a todos cuando sufrimos un accidente y estamos con la adrenalina en pleno, pero de ahí a gozar sufrir la muerte a pedacitos como muchas veces sucede ante la falta de preparación de los “matadores” que a no sé cuántas estocadas logran su propósito, hay su trecho y largo. Hay quienes inclusive han certificado vida en los animales durante “el arrastre”… QUE SIN LA AFICIÓN TAURINA NO EXISTIRÍA LA ESPECIE suele ser la más reciente frase-estrella con la que “el respetable” confronta a los ambientalistas, y yo digo que nada más lejano a la verdad, pues al no tratarse de una especie sino de una raza doméstica pre-fabricada, a la naturaleza, la desaparición del toro de lidia le hace lo que el aire a Juárez, a quien por cierto se le adjudica aquello de que la civilización de un pueblo se mide por la forma en que trata a sus animales… QUE SE DEBE DEJAR EN PLENA LIBERTAD A LOS TAURINOS porque tienen el mismo derecho de ser aficionados que los oponentes a no serlo es un argumento que únicamente puede contestarse recordando que cualquier libertad termina donde comienza el derecho de los otros, sobre todo a no ser torturados y muertos.
Sobran consideraciones a debatir pero el espacio se termina. Me despido participándoles la invitación que hacen varias asociaciones de protección animal para que quien guste, acuda a la manifestación pacífica y respetuosa que, afirman, montarán en contra de “las corridas” alrededor de la Plaza México. Fecha: 3 de febrero. Lugar: Parque Hundido. Hora: 11 de la mañana. Presentarse vistiendo jeans azules, camiseta blanca y portando carteles alusivos.
producciones_serengueti@yahoo.com
(Crónica)
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