¿PARA QUÉ HIJOS? TENEMOS MASCOTAS
01.7.08 - Leído 180 veces. Enviar esta notaEn México las parejas jóvenes ya no quieren experimentar la paternidad y prefieren dedicar su tiempo, dinero y afecto en animales
MÉXICO, D,F; 7 enero 2008.- ¿Cuántas parejas jóvenes conoce que no tienen hijos y sustituyen la figura del infante con alguna mascota? Si hace memoria, seguro encontrará por lo menos uno o dos ejemplos dentro de su círculo social o familiar.
Si se toma en cuenta el índice de desempleo en adultos jóvenes en el país, que los desarrollos habitacionales se hacen con departamentos extremadamente reducidos (de 40 o 50 metros cuadrados) y que existe la necesidad de que ambos miembros de la familia trabajen, resulta difícil que las nuevas sociedades contemplen la posibilidad de tener un bebé, por lo que tener una mascota se convierte en la opción más viable para dar ese afecto y atención que podría demandar un hijo.
Si bien en México se vive el “bono demográfico”, gracias a que más de la mitad de sus habitantes se encuentra en edad productiva, la realidad es que siete de cada 10 desempleados son jóvenes entre los 14 y los 34 años de edad, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
Durante el tercer trimestre de 2007, según el INEGI, un millón 238 mil jóvenes estuvieron desocupados, cifra que sobrepasa el millón 156 mil desempleados que hubo en el mismo periodo en 2006.
La media nacional de desempleo es de 3. 46 por ciento, pero la tasa de desempleo de jóvenes de entre 14 y 19 años alcanza los 8.09 por ciento, según la Encuesta Nacional de Empleo realizada por el INEGI.
A largo plazo, este bono demográfico se agotará, de acuerdo con predicciones de la Organización de las Naciones Unidas, ya que si bien en la actualidad uno de cada 13 mexicanos tiene más de 60 años, para 2050 la proporción cambiará drásticamente al pasar a uno por cada 3.5 mexicanos.
Ante este panorama, las familias jóvenes dejan de tener hijos y las mascotas entran a cubrir la necesidad de atención y cuidado por parte de ambos miembros de una sociedad de pareja.
Gerardo Heredia, miembro de la Sociedad Canófila Mexicana, reconoció que la sustitución de mascotas por hijos es un fenómeno que existe en México, sin embargo, hace una diferencia importante con lo que actualmente ocurre en Estados Unidos, donde la industria de las mascotas es la tercera más lucrativa a escala nacional, luego de haber generado en 2007 más de 41 mil millones de dólares en ganancias.
“En Estados Unidos la sociedad obliga a las familias a dejar a los hijos a una edad muy temprana. Eso hace que los matrimonios hagan vínculos muy fuertes con sus perros y sus gatos, a tal grado que la industria de mascotas es la número tres a nivel nacional. Es una verdadera locura, porque se ha convertido en algo casi patológico”, explicó Heredia.
En México, recordó el también médico veterinario, son los factores económicos y sociales los que generan que las nuevas familias sustituyan a los hijos por mascotas sociales los que generan que las nuevas familias sustituyan a los hijos por mascotas.
“Sabemos que en México la población está en descenso. La gente ya no tiene hijos o tiene cada vez menos. En principio porque las condiciones económicas no permiten mantener a un nuevo integrante de la familia, además de que los espacios habitacionales resultan cada vez más pequeños y se tiene muy poco tiempo libre como para cuidar a un hijo. Todo esto va generando que el número de mascotas se incremente, mientras que los hijos disminuyen”, indicó.
Los beneficios
Otro factor a considerar son los beneficios que de acuerdo con diversos estudios genera el tener una mascota, sobre todo a personas que viven en sociedades con tanto estrés y con grandes problemas de sociabilización.
Según informa la asociación Perros Aragoneses, el cuidado y el afecto hacia las mascotas promueven la salud y prolongan la vida.
Numerosos estudios han demostrado que cuando se acaricia a un perro o a un gato la tensión arterial se reduce, además de producir efectos relajantes en nuestro organismo convirtiéndose en un verdadero antídoto contra el estrés.
Las mascotas también hacen que las personas se sientan más confiadas, seguras y protegidas. Su compañía estimula el contacto físico y la comunicación. Es común encontrar gente que le hable a su mascota y este tipo de “comunicación” resulta para el propietario un ejercicio muy relajante.
Los cuidados y atenciones que demandan los animales reducen los tiempos de ocio, hacen que las personas se sientan útiles y generan una estrecha relación entre humano y animal, en la que ambos intercambian cariño y emociones.
Las mascotas son una fuente de alegría y diversión para toda la familia. De igual forma los perros y gatos son una buena manera de establecer contactos sociales más positivos, conociendo a otras personas con quienes compartir anécdotas y experiencias sobre ellos.
Los perros necesitan caminar y hacer ejercicio diariamente. Compartir con la mascota y disfrutar de esta actividad hace que tanto ella como su dueño se mantengan saludables.
Se ha demostrado que aquellas personas que poseen mascotas se recuperan más rápido de infartos y cirugías, que aquellas que no las poseen.
Perfil de un amo
El médico veterinario Gerardo Heredia ubica dos tipos de personas que tienen un gran afecto y atención por sus mascotas. Por un lado, los que generan un vinculo patológico, ya que buscan que sus animales sean casi humanos y los sobreprotegen de una manera que resulta contraproducente.
“Es una actitud casi de locos, ya que no permiten que se le haga nada a su perro, lo dejan que rompa y haga todo lo que se le antoja, pero va mucho más allá del bueno cuidado de una mascota”, dijo
El otro tipo de amo está conformado por personas que encuentran en su mascota una vía para dedicar su cariño y afecto en una relación que hace felices tanto a los dueños como a los animales.
Pero aún cuando el interés y la atención a las mascotas se han incrementado, México sigue siendo un país donde se tienen muchas deficiencias hacia una cultura de protección de los animales.
“Se estima que sólo 30 por ciento de los dueños de mascotas compran comida especial para perros o gatos. Esto significa que el otro 70 por ciento sigue dándole cualquier cosa de alimento, además de que ese mismo porcentaje seguramente tampoco está al tanto de sus vacunas o los lleva regularmente al veterinario”, concluyó Heredia.
(Excélsior)
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