CONANP NIEGA EXCLUSIÓN EN MANANTLÁN; ES “LEGALIDAD”
12.31.07 - Leído 95 veces. Enviar esta notaNo se pretende limitar la participación social, sino respetar la ley, advierte Alberto Elton, director regional. Admite crisis en la relación con la UdeG, pero es sólo “cuestión de acuerdos”. El “desorden” actual no propicia que los campesinos participen, objeta
GUADALAJARA, Jal; 31 diciembre 2007.- Alberto Elton Benhumea, director de la Región Occidente y Pacífico-Centro de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), negó ayer enfáticamente que el organismo tenga temor a la participación social en los consejos asesores de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán. “Lo único que planteamos es que se respete la ley y que participen realmente los campesinos”, puso en relieve.
En entrevista telefónica con Público desde Morelia, Michoacán, sede regional del organismo federal, el funcionario subrayó que las medidas tomadas en algunas reuniones recientes, de no permitir el acceso a actores que no pertenecen a los consejos, las han tomado “de forma democrática” la mayoría de los consejeros, los cuales, además, son los que solicitaron revisar el reglamento interno y adecuarlo a las necesidades actuales, lo que implica que esté sujeto a lo que dice la ley.
Elton Benhumea aseguró que la propuesta de nuevo reglamento está siendo elaborada por una comisión de diez consejeros, entre quienes se incluye a los dos presidentes actuales de los consejos asesores de Jalisco y Colima: a dos presidentes municipales, dos líderes ejidales, un representante de la Universidad de Guadalajara y otro de la Universidad de Colima, lo que garantiza, a su juicio, un proceso incluyente.
“Es verdad que el proyecto Manantlán tuvo su buen momento, pero se estancó; muchos de los consejeros se han quejado del papel de la UdeG, que parece que siempre quiere controlar el proceso; tiene cuatro representantes en el consejo de Jalisco […] Rogelia [Justo, presidenta del consejo asesor de Jalisco] dice que siempre los llevaban a los representantes ejidales a levantar la mano a las reuniones, y lo que yo he visto es que entre tanta gente, sólo cuatro o cinco personas hablan, eso no es participar”, puso en relieve.
Habló de la historia de la reserva; primero, por muchos años al frente, Sergio Graf Montero —hoy director de la Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente—, con apoyo de la UdeG y buenas cuentas en la gestión, pero “era tremendo lo que se gastaba para llevar a la gente a las reuniones, para que apenas participaran, para que la UdeG tuviera el control y los campesinos sólo levantaran la mano”.
Luego, con Martín Gómez, se hizo un caos, entró en conflicto con el grupo de la UdeG y no supo trabajar con todos los actores, “y lo tuvimos que retirar, no dio el ancho, y a qué costo, porque lo que anda haciendo demuestra que quedó muy enojado, pero puedo decir que tuvimos los elementos necesarios para hacerlo”.
Con Alejandra Rodríguez Gómez, “ahora algunos la quieren glorificar, pero no hablan de sus muchas fallas”. A Marcelo Aranda, director en funciones, Elton Benhumea dice que más allá de sus grandes capacidades como técnico, su defecto es no dar tiempo a la política, “yo le pido de forma insistente que sea más social”.
“La verdad, si quisiéramos controlar los consejos, buscaríamos otros nombres, otras representaciones; lo único que buscamos es orden, que cada quien haga lo que le toca hacer y que no se digan medias verdades o mentiras […] porque muchos hablan de millones que entran a la reserva y que nunca los ven, pero yo les digo, cuáles millones, puede haber dinero que gestiona la Universidad que va a proyectos académicos que nosotros sólo vemos de lejos”.
Consideró que el Reglamento de Áreas Naturales Protegidas establece de forma clara cómo deben ser los consejos asesores, y que limitarlos a 21 consejeros no es coartar la participación, pues hay manera de abrirla por medio de los subconsejos que prevé la misma ley.
Reconoció la importancia de la UdeG en la gestión y operación del proyecto Manantlán desde sus comienzos; espera recomponer esa relación, para lo cual ha propuesto un taller, en terreno neutral, el mes de enero próximo, que deberá definir el papel de cada institución y garantizar la efectiva participación y promoción de los derechos de los habitantes de la sierra.
- Claves
Actores del conflicto
• Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). Tiene la responsabilidad de proteger los recursos de Manantlán, para lo cual ha nombrado en seis años a tres directores que, a juicio de sus detractores, no han sabido afrontar la demanda de participación social, y por el contrario, estaría fomentando reducirla y gestionarla de forma empresarial, lo que Conanp niega
• Universidad de Guadalajara. Por medio del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad, organismo creado para la gestión del proyecto de conservación. De un ambiente de cercanía y colaboración con la reserva, en 2002 pasó a un progresivo enfrentamiento con sus directores, quienes la señalan de querer controlar el proyecto
• Mabio, AC. La Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente, formada con varios de los profesores de la UdeG fundadores del proyecto Manantlán, tiene un largo trabajo para la protección del río Ayuquila que le ha ganado reconocimientos; defiende mantener el proyecto en la esfera de la responsabilidad federal, pero con un fuerte componente social y académico
• Organizaciones opositoras. Heterogéneas, destacan en lo individual el director de la Red Jalisciense de Derechos Humanos, Óscar González Garí, y el ex director de Manantlán, Martín Gómez, ambos críticos del papel de la UdeG en la zona. También se ubica el Frente Manantlán Cuenca del Marabasco, AC, que reclama más participación de los campesinos en el proyecto, además, es importante el papel de ejidos y comunidades indígenas.
(Milenio Guadalajara)
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