HECHOS Y NO PALABRAS, PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO, EXIGE GREENPEACE
12.21.07 - Leído 55 veces. Enviar esta notaKarla María Sosa
A pesar de que las autoridades ambientales aseguran que México es reconocido como el cuarto país del mundo por sus políticas contra el cambio climático (1) , esta percepción exterior no coincide con la realidad nacional, pues lo que los ciudadanos percibimos es que hasta ahora los discursos y las buenas intenciones no han pasado a ser hechos y carecemos de mecanismos para adaptar al país ante este fenómeno mundial, señaló Greenpeace
MÉXICO, D,F; 21 diciembre 2007.- No es suficiente tener una evaluación favorable de German Wach para decir que México se ubica debajo de Suecia, Alemania e Islandia en el combate ante el cambio climático. En los hechos, las emisiones de nuestro país son de 643.2 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente para el año 2002, según la Estrategia Nacional de Cambio Climático (2).
El mismo documento informa que la cartera de proyectos mexicanos de Mecanismos de Desarrollo Limpio (3) tienen una reducción esperada de dióxido de carbono equivalente de aproximadamente 7.35 millones de toneladas. Entonces, potencialmente se está mitigando sólo 1.4 por ciento de los gases que se emiten.
En México hay cerca de 23 millones de personas en situaciones de vulnerabilidad, es decir, casi una cuarta parte de la población del país, por ello, es prioritario establecer medidas que se apliquen en el corto plazo y que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
“En la reciente cumbre sobre cambio climático realizada en Bali, Indonesia, la delegación mexicana desaprovechó la oportunidad de asumir el liderazgo respaldándose en que las naciones deben tener ‘responsabilidades comunes pero diferenciadas’ en este tema, pero no se comprometió a aprovechar todo su potencial de mitigación (4) para fijar sus propias metas de reducción de emisiones, como lo anuncia en la Estrategia Nacional de Cambio Climático”, explicó Jorge Escandón, coordinador de la campaña de Energía y cambio climático de Greenpeace.
A diferencia de México, otras naciones presentaron compromisos firmes: Noruega, Nueva Zelanda y Costa Rica (países considerados pequeños en el contexto de contribución de emisiones de gases de efecto invernadero) acordaron que en unos años el balance de sus emisiones de CO2 sea nulo, es decir, lo que emitan será compensado evitando deforestación, reforestando o desarrollando proyectos de energía limpia.
“Greenpeace celebra la propuesta mexicana en Bali, para buscar nuevos esquemas de financiamiento junto con un Fondo multinacional asociado al Protocolo de Kyoto, sin embargo, en términos de adaptación, el esfuerzo del gobierno mexicano no es suficiente: esperar a que se logren acuerdos internacionales para que haya un flujo de recursos, es esperar a que las soluciones vengan ‘desde afuera’, lo que es un grave error. Si tomamos el ejemplo de las inundaciones de Tabasco nos daremos cuenta de que han pasado cincuenta días y faltarán varias semanas para que la población afectada recupere las condiciones previas a la inundación”, explicó Escandón.
Con respecto al anuncio de 250 millones de árboles plantados anualmente como una forma de revertir la deforestación, se pierde el foco. Es preciso retomar el esquema de deforestación evitada, el cual reforzaría el programa de la Comisión Nacional Forestal para apoyar a las comunidades y ejidos que hacen un aprovechamiento sustentable de masas boscosas en el país con esquemas de preservación.
La tecnología para energías renovables ya está madura, ahora, debe impulsarse desde el Estado con una idea clara de soberanía, apoyando a la pequeña y mediana empresa nacional, bajo un esquema de desarrollo de capacidades con las comunidades cercanas a donde se instalen las plantas de generación eléctrica, para que tengan una derrama económica local, con contratos similares a los que se presentan en algunos de los esquemas de los Mecanismos de Desarrollo Limpio.
Falta mucho por hacer en el combate al cambio climático, por ello, Greenpeace hace las siguientes preguntas al Gobierno Federal:
¿Tiene México políticas y medidas a nivel nacional para la reducción de emisiones de dióxido de carbono en el sector energético? ¿Cuáles serían en orden de importancia y efectividad?
¿Tiene México políticas y medidas a nivel nacional para la reducción de emisiones de dióxido de carbono en el sector industrial de la construcción y en el sector industrial de manufacturas?
¿Tiene México políticas y medidas a nivel nacional para la reducción de emisiones de dióxido de carbono en el sector transporte?
¿Cuántos programas estatales de Desarrollo reflejan estrategias de prevención ante el riesgo de sequías e inundaciones?
¿Cuántos programas estatales incorporan el ordenamiento y conservación de acuíferos para proporcionar fuentes de agua disponibles en caso de emergencia?
¿Cuántas localidades del Sistema Urbano Nacional tienen cobertura de alerta hidrometereológica?
¿Que proporción del país tiene un ordenamiento de asentamientos humanos fuera de zonas de riesgo y con criterios ecológicos?
En la medida en que México se adapte al cambio climático podrá revertir los efectos de este fenómeno mundial y reducir el margen de vulnerabilidad en que vive casi la cuarta parte de la población del país. El exhorto de Greenpeace es a actuar ya, en los tres niveles de gobierno, contra el cambio climático.
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