SOLUCIONES VIRTUALES PARA PROTEGER LOS MANGLARES PROPONE LA SEMARNAT A TRAVÉS DEL PAN
12.14.07 Enviar esta notaEduardo Viadas
Juan Rafael Elvira, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y sus voceros del PAN en el Senado de la República proponen compensar una hectárea de manglar afectada con 6 hectáreas “virtuales” del mismo ecosistema, denunciaron las organizaciones ambientalistas Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Grupo Ecologista del Mayab (Gema), Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino), Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW), Defenders of Wildlife, TEYELIZ y Greenpeace México
MÉXICO, D.F.; 14 diciembre 2007.- La iniciativa de reforma al artículo 60Ter de la Ley General de Vida Silvestre (LGVS) concebida por el Secretario Elvira y presentada por cinco senadores panistas, nuevamente muestra el lamentable desconocimiento de nuestra máxima autoridad ambiental sobre el ecosistema de manglar. Insisten en que este ecosistema se puede restaurar o recuperar como si fueran árboles de navidad.
Los manglares por sus características biológicas no se pueden llevar de un lugar a otro. Es imposible plantar mangle donde antes no existía; si se destruye este ecosistema para construir edificios o campos de golf, el manglar de esa zona se pierde para siempre.
La propuesta de “compensación” que pretenden el Secretario Elvira y su partido, para exigir que por cada hectárea de manglar afectada se restauren seis, es irrealizable y absurda.
Siguiendo la lógica de la propuesta Elvira-PAN, al autorizar la Semarnat la destrucción de 30 hectáreas de manglar en un predio de un total de 100, la medida de “compensación” equivaldría a la obligación de plantar 180 hectáreas de mangle en “el sitio donde se lleve a cabo la obra o actividad, o en su defecto en la misma zona o cuenca”. Es evidente que 180 hectáreas de manglar no se pueden plantar en un predio de 100. Tampoco se pueden plantar en cualquier otro predio, salvo que éste sea propio y que reúna las características que requiere este ecosistema. Además, hay que recordarle al Secretario Elvira y a sus voceros que el manglar que se encuentra en la costa es diferente al que se encuentra en el interior de una cuenca y los servicios ambientales que prestan también son diferentes.
Lo que resulta todavía más sorprendente es que los desarrolladores turísticos hayan luchado tanto por esta propuesta, ¿será que cuentan con el aval del Secretario de que estas medidas de compensación, imposibles de cumplir, no serán aplicadas?
El patrón de engaños en que ha incurrido el Secretario de Medio Ambiente se ha vuelto persistente. Son muchas las ocasiones en que el funcionario se ha pronunciado a favor de la conservación de los manglares mientras instruía a sus subalternos a negociar en las Cámaras del Congreso propuestas para desproteger el manglar.
Pronto se olvidó Elvira de lo que declaró cuando tomó posición de su cargo: “los servicios ambientales que ofrece el manglar a la humanidad, a los sistemas marinos y a los ecosistemas acuáticos y costeros, y a México son invaluables y no pueden ser cambiados por un pequeño hotel o un estacionamiento” (1).
Esperamos que el Presidente Felipe Calderón no olvide el compromiso que adquirió con México al publicar, el 1 de febrero de 2007, el actual artículo 60 TER de la LGVS y al expresar que “la preservación del medio ambiente es altamente prioritaria”.


