‘VERIFICENTROS’, TODO UN RETO
12.6.07 - Leído 93 veces. Enviar esta notaSe reconoce que el parque vehicular es responsable del 85% de la contaminación atmosférica de la ciudad, por lo que el nuevo gobierno municipal tiene el reto de cumplir con la ley ambiental estatal, la cual desde 1992 marca como una obligación de los ayuntamientos la verificación vehicular
TIJUANA, BC; 6 diciembre 2007.- Así lo consideró en entrevista José Carmelo Zavala, director del Centro Industrial de Gestión Ambiental (CIGA), quien reconoció que el tema de los “verificentros” tiene un riesgo político y debido a los tiempos electorales tan cortos, el interés de los partidos políticos ha estado por encima de la voluntad del gobierno en turno.
El ambientalista destacó que los ayuntamientos de Tijuana y Mexicali, que terminaron su periodo hace menos de una semana, casi se animaron a echar a andar sus centros de verificación vehicular para controlar las emisiones contaminantes, por esto sigue siendo una tarea pendiente y urgente.
Explicó que reducir la contaminación atmosférica no depende sólo de las condiciones mecánicas y la edad de los carros, sino que son muchos los frentes que debe considerar el gobierno del alcalde Jorge Ramos Hernández, más aún considerando que a partir del 2008, el Tratado de Libre Comercio permitirá importar a México cualquier tipo de automóvil.
José Carmelo Zavala dijo que en primer lugar está la necesidad de mejorar el servicio público de transporte, a fin de incentivar su uso e inhibir la utilización del transporte particular; asimismo, debe dársele fluidez al transito con mejores vialidades y una semaforización debidamente sincronizada. Aunado a esto, el director del CIGA enfatizó la importancia de que la planeación de la ciudad contemple el “Uso de Suelo Mixto”, ya que esto permitiría que en una misma zona exista vivienda, servicios, comercio, industria, escuelas, para así disminuir las distancias y horas de traslado.
En cuarto lugar, destacó la necesidad de fortalecer la forestación, pues según dijo, “estamos lejos de los estándares internacionales”, considerando que de la recomendación de casi 10 metros cuadrados por habitante, Tijuana tiene sólo 0.5, de manera que aquí es clave el uso de agua tratada para riego.
Como ejemplos mencionó las 3 hectáreas del Ecoparque situado en la rampa de la colonia Buenavista; las 50 del Club Campestre; las 4 del Parque Pacífico; las 9 del Panteón Jardín; las 24 de Real del Mar y, desde luego, las 35 hectáreas de la Planta de Tratamiento de Punta Bandera. Por último, José Carmelo Zavala se refirió a la importancia de avanzar en la pavimentación, ya que las partículas suspendidas totales (pst) de 10 y 2.5 micras (milésimas de milímetro) son el vehículo de bacterias y contaminantes.
Explicó que el riesgo radica en que mientras las pst de 10 micras se detienen en las paredes de la cavidad nasal o en los mismos vellos nasales, las partículas de 2.5 micras son tan diminutas que se van hasta el pulmón.
Es así que urgió a que la Secretaría de Protección al Ambiente del Estado actualice y amplíe la Red de Estaciones para el Monitoreo de la Calidad del Aire, ya que las actuales miden monóxido de carbono y partículas de 10 micras, pero no miden las partículas de 2.5 micras.
(El Mexicano)
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