PAÍSES RICOS DEBEN GASTAR MILES DE MILLONES CONTRA CAMBIO CLIMÁTICO
12.5.07 - Leído 50 veces. Enviar esta notaEn opinión de Greenpeace, las selvas tropicales, necesarias para contener el calentamiento global, sólo pueden salvarse con un importante desembolso económico
NUSA DUA, Indonesia; 5 diciembre 2007.- Los países industrializados deben afrontar gastos multimillonarios para combatir los efectos del cambio climático, coincidieron hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM), grupos ecologistas y de ayuda al desarrollo en la conferencia climática de Nusa Dua, en la isla indonesia de Bali.
La adaptación a las consecuencias del calentamiento global significará para los países en desarrollo un desembolso de al menos 50.000 millones de dólares al año, según un estudio de Oxfam, que en opinión de la organización debería ser asumido por los principales causantes del cambio climático, es decir, los países industrializados.
Por su parte, la organización ecologista Greenpeace propuso un nuevo comercio de certificados para proteger la selva tropical, para el que los países ricos deberían reunir un capital inicial de 3.000 millones de dólares al año.
En el mismo sentido se expresó el secretario general de la OMM, Michel Jarraud, a través de un comunicado leído en Bali.
“Ahora se admite que las medidas de mitigación solas probablemente no respondan a los desafíos que el cambio climático inducido por el ser humano traerá consigo, y, por lo tanto, hay que dedicar mucha más atención a la adaptación al cambio climático”, señaló Jarraud.
Entre mil y 2.000 millones de dólares deben destinarse inmediatamente a las necesidades más urgentes de los países más pobres, dijo la autora del estudio de Oxfam, Charlotte Sterrett.
En su opinión, los habitantes más pobres de las naciones en desarrollo pagaron un alto precio por la industrialización de los países ricos. En países como Níger han disminuido las cosechas y las reservas de agua potable.
En la isla de Tuvalu, en el Pacífico, el fuerte viento lleva el agua de mar a niveles cada vez más altos, inundando viviendas. En Bolivia, vastas zonas agrícolas son destruidas por incendios forestales cada vez más voraces, citó como ejemplo.
El “fondo para las naciones más pobres” aprobado por la COnvención Climática de 2002 recibió hasta ahora 67 de los 163 millones de dólares comprometidos.
“Es menos de lo que los estadounidenses gastan en bronceador”, lamentó Sterret. Un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) considera que no todas las medidas correctivas son caras, pero bajo la condición de que las personas reciban información y educación sobre el fenómeno.
Los efectos del cambio climático deben ser contemplados en todos los futuros programas de desarrollo, según el PNUMA. A la conferencia de Bali asisten desde el lunes unos 10.000 representantes gubernamentales y expertos para negociar un nuevo tratado de protección climática que debe entrar en vigencia a partir del año 2012.
Las metas concretas de emisión para cada país serán negociadas más tarde. En opinión de Greenpeace, las selvas tropicales, necesarias para contener el calentamiento global, sólo pueden salvarse con un importante desembolso económico.
Los habitantes que ganan dinero con la tala de estos bosques deben recibir estímulos para preservarlos y mejores condiciones de vida, según la organización. Con este objetivo, Greenpeace propuso en Bali que los países industrializados se comprometan a comprar certificados de selva tropical con los que puedan cubrir una parte de la reducción de emisiones que les corresponda.
El dinero iría a países que detienen la tala de selvas tropicales y contribuyen así a la defensa del clima, dijo el experto de Greenpeace Bill Hare. Cerca del 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero tiene su origen en la tala de bosques.
Naciones con grandes reservas -como Brasil, Congo o Indonesia- quieren que el tratado sucesor de Kyoto contemple la protección de los bosques. “El mundo cuenta con los medios para detener la destrucción de los bosques, lo que necesitamos ahora es la voluntad política”, afirmó Paulo Adario, de Greenpeace Brasil.
“Sin dinero no hay bosques ni futuro”, sentenció. Si los países industrializados compraran los certificados propuestos por Greenpeace por apenas el 0,5 por ciento de sus emisiones a un precio de 30 dólares por tonelada de CO2, anualmente se acumularían 3.000 millones de dólares, calculó la organización, que promulga el inicio del comercio con estos papeles para fines del año próximo.
(DPA)
Enlaces Relacionados- EMPRESAS DEL G-8 EXIGEN LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
- CHINA LUCHARÁ JUNTO CON LA COMUNIDAD INTERNACIONAL CONTRA CAMBIO CLIMÁTICO
- PAÍSES RICOS, OBLIGADOS A REDUCIR LA EMISIÓN DE CONTAMINANTES: CHINA
- UN ALTO FUNCIONARIO DE LA ONU PROPONE RECORTAR LAS EMISIONES DE CO2 EN LOS PAÍSES POBRES, NO EN LOS RICOS
- DEBER DE PAÍSES RICOS REVERTIR CAMBIO CLIMÁTICO


