COMBATEN CON TOXINA A INSECTOS
11.30.07 - Leído 109 veces. Enviar esta notaObtienen biotecnólogos de la UNAM una sustancia que protege los cultivos de algodón transgénico
MÉXICO, D,F; 30 noviembre 2007.- Tras más de una década de cultivar algodón transgénico, las plagas de insectos que se están haciendo resistentes a los pesticidas y atacan los cultivos nuevamente; un grupo de científicos mexicanos ha realizado una nueva variedad de toxina que logra abatir a estas nuevas pestes resistentes.
El gusano rosado, que sólo se alimenta de algodón, ya cuenta con ejemplares potencialmente resistentes a la bacteria Bacillus thuringiensis, la herramienta biológica utilizada en la semilla transgénica de algodón, dijeron los investigadores Alejandra Bravo y Mario Soberón, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, autores de un estudio publicado en la revista Science.
Utilizando como modelo un animal similar al gusano rosado, la manduca (principal plaga del tabaco) los científicos encontraron que la toxina actúa en secuencias.
“La toxina primero interactúa con un receptor llamado caderina, genera un cambio en la proteína y produce la pérdida de un trozo de ésta. Al cortarse quedan partes expuestas de la célula y comienza a taponarse. Se forma una especie de pelotita, llamada oligómero, que se une a un segundo receptor, llamado aminopeptidasa. Se mata al gusano al formarse muchas pelotitas que atrapan líquidos, porque el animal se hincha hasta que su intestino revienta”, detalló Bravo.
Desde que nacen, el gusano rosado y la manduca se dedican a comer.
“Tienen un hambre de tal magnitud que si no tienen qué comer se devoran unos a otros, de ahí su peligrosidad para los cultivos como el algodón”, añadió.
Una vez comprendido el proceso de acción de la toxina, los mexicanos generaron una toxina que genera el oligómero que forma “pelotitas”.
“Se trata de una toxina muy específica, la hemos probado con mosquitos y otros tipos de insectos encontrando que no los mata, porque no todos tienen el primer receptor. No creamos la supertoxina que mata todo. Por ejemplo, las mariposas monarcas son muy selectivas en comer algo y no van a comer algodón transgénico”, dijo Bravo.
Los insectos han desarrollado resistencia a las toxinas del algodón transgénico porque desde su introducción al campo han pasado más de diez años y su proceso evolutivo es muy rápido.
“Antes de la introducción de semillas transgénicas, insectos como la oruga rosada estaban terminando con la industria algodonera, eran una plaga. El uso de transgénicos ayudó a que el mercado se recuperara, de ahí la importancia de encontrar una nueva toxina para los ejemplares que ahora son resistentes a la toxina anterior”, dijo Soberón.
Estudio complementario
En Estados Unidos, Bruce Tabashnik, investigador de la Universidad de Arizona en Tucson, encontró en el campo insectos resistentes a la toxina en el algodón transgénico.
“El descubrimiento de Soberón y Bravo es importante para quienes cultivan algodón transgénico en el norte de México, Texas y Arizona, donde más del 90 por ciento de los agricultores cultivan algodón transgénico en un área de 200 mil acres”, dijo Tabashnik, quien recolectó insectos en los campos de algodón transgénico, los cruzó entre sí y encontró resistencia, lo que implica que en poco tiempo habrá una generación de insectos resistentes a la toxina que protege al algodón transgénico.
(Reforma)
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