HACEN MUROS CON DESECHOS INDUSTRIALES
11.23.07 - Leído 190 veces. Enviar esta notaEl proceso, de la UABC, utiliza sílice y lodo de papel para elaborar bloques térmicos útiles para viviendas
MÉXICO, D,F; 23 noviembre 2007.- Con desechos industriales como materia prima, especialistas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) desarrollaron una mezcla para elaborar bloques térmicos que retienen menos calor, lo cuales son idóneos para construir vivienda de bajo costo en localidades con climas cálidos.
Al retener un menor flujo de calor, estos bloques serían ideales para construir casas en ciudades como Mexicali, donde se registran temperaturas superiores a los 50 grados Celsius y se gasta mucha electricidad en sistemas de ventilación para mantener una habitación con una temperatura confortable, dijo a la Agencia Conacyt el maestro en arquitectura Gonzalo Bojórquez Morales.
Los bloques térmicos se elaboran con sílice y lodo de papel, residuos que obtuvieron de la Planta Geotermoeléctrica Cerro Prieto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Fábrica de Papel San Francisco, respectivamente.
“La geotermoeléctrica genera 36 toneladas de desecho diariamente, de las cuales 67 por ciento es sílice, el otro componente es lodo de papel que conseguimos en una fábrica local, la cual produce 10 toneladas por día de este desperdicio”, explicó.
Además de sílice y lodo de papel, a la mezcla se añade cemento y cal. Luego, luego, se le inyecta aire mediante burbujas de jabón, lo que ayuda a darle a los bloques una mayor cualidad térmica.
“Con la asesoría del ingeniero Enrique Amat Barbosa, del Centro de Estudios de la Construcción y Arquitectura Tropical de la Habana, Cuba, hicimos a la mezcla térmicamente más eficiente al inyectarle aire, pero como se trataba de que fuera un sistema constructivo de bajo costo, el esquema de inyección de aire se realizó con burbujas de jabón”, dijo Bojórquez.
Una vez lista la mezcla y el método de inyección de aire, los investigadores diseñaron los moldes para elaborar los bloques.
“Definimos el espesor de los bloques con base en cálculos térmicos y utilizando un programa diseñado en la propia universidad, llamado DINAMIC, según el cual el espesor ideal para los bloques debe ser de 12 centímetros”.
Según Bojórquez, el desarrollo de estas piezas térmicas tiene un doble beneficio para el ambiente, pues no sólo se elaboran con desechos industriales, sino que permite un menor consumo de energía eléctrica, pues las viviendas construidas con este material necesitarían menos electricidad para ser enfriadas que las habitaciones convencionales.
(Reforma)
Enlaces Relacionados


