EMBÁRCATE A LA AVENTURA
11.3.07 - Leído 434 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas de viaje? Con el canotaje y el senderismo de Ontario y el brillo espectacular de Yukon, Canadá propone en nuestro mapa, dos destinos difíciles de resistir
ONTARIO, Canadá; 3 noviembre 2007.- El sol comienza a asomarse. Un alce al costado del camino nos obliga a disminuir la velocidad. Hace tres horas que dejamos el paisaje cosmopolita de Toronto y la carretera número 11 que conduce hacia el norte de la provincia de Ontario no escatima en ofrecer avances de lo que nos espera al internarnos en Algonquin Provincial Park.
¡Cuidado! Ahora es un castor en medio del asfalto quien llama nuestra atención. Parece recordarnos que hay que seguir por la carretera número 60 para llegar a Portage Store, una de las 29 puertas para acceder a este parque natural ubicado en el distrito de Muskoka.
Y ahí está, en la zona sur del parque… El Canoe Lake, uno de los mil 500 lagos que hay en el lugar. Como cada año, aguarda paciente a los canoístas que de mayo a octubre vienen a remar.
A CALENTAR BRAZO
Imposible bogar en dos días por los 2 mil kilómetros de rutas de canotaje que corren por la zona, por ello debemos elegir un trayecto, trazarlo en nuestro mapa y obedecer los consejos de expertos guías.
Paramos en la oficina de embarque y con 70 dólares (por persona y por día) pagamos la renta de nuestras canoas, chalecos salvavidas, tiendas de campaña, bolsas de dormir, hieleras, linternas, lámparas de visión nocturna, kit de primeros auxilios, utensilios de cocina, brújulas, botellas de agua y filtros para depurarla.
Además, en la tienda de abastecimiento compramos carnes congeladas, hielo, leche, harinas, bollos y frutos frescos para preparar nuestras comidas y almuerzos.
El calentamiento inicia con un movimiento de la muñeca al empuñar la firma en un acta responsiva, pues el parque tiene reglas para procurar la seguridad de sus visitantes y proteger sus recursos naturales.
TODOS A REMAR
No pretendemos ganar alguna medalla en los próximos Juegos Olímpicos, simplemente gozamos de una travesía que da comienzo desde que cargamos nuestra canoa (más o menos 20 kilos) con todo y back pack a cuestas.
Esta escena se repetirá durante nuestro recorrido, pues para explorar Algonquin Park lanzamos la nave al agua y la sacamos una y otra vez para internarnos entre los senderos que conectan por tierra a un lago con otro.
El silencio es total y sólo lo interrumpen las rítmicas bofetadas que damos al agua con nuestros remos.
A través de las vías fluviales descubrimos un mundo donde no tienen cabida las televisiones, ni los celulares. Atrás quedaron los deadlines y al frente nos sorprenden alces y visones.
Justo cuando los hombros anuncian que no pueden más llegamos al sitio destinado para montar nuestro campamento. Después de un día ajetreado nos recibe el sosiego de una tarde enmarcada por ciénegas, maples y abetos.
Luego de instalarnos prendemos fuego a la hoguera y calentamos panecillos de ajo que abrazan rodajas de queso fresco.
Ahora toca el turno de poner en movimiento las piernas. Rentamos unas bicicletas de montaña con todo y canastilla incluida. Paramos un par de veces para recoger algunas moras silvestres y fotografiar hongos adheridos a las piedras.
De regreso nos tumbamos cara al cielo y nos entregamos al placer de escuchar los sonidos nocturnos de la naturaleza.
AMANECER EN ALGONQUIN
Manzanas crujientes, jugos de naranja y hot cakes servidos con tocino y toda clase de berries (cran, straw, blue) nos dan los buenos días. ¿A qué se deberá que la comida preparada a fuego abierto sabe tan diferente y tan bien?
Tras recoger nuestro campamento nos separamos, pues únicamente los que adquirieron una licencia oficial de pesca pueden llevarla a cabo. Los demás regresaremos por un ruta diferente, cortando los reflejos del cielo azul sobre el agua con nuestras palas, sacando fuerzas desde el vientre y salpicando la vida con cada una de nuestras remadas.
VIAJERO RESPONSABLE
Para internarse en Algonquin Park el visitante debe respetar una serie de reglas. Se debe reciclar. La basura que el paseante genere debe llevarla de vuelta consigo. Sólo se puede acampar y prender fogatas en áreas preestablecidas.
Hay que estar atento a la vida salvaje local. Si no te gustan las tiendas de campaña, también hay renta de cabañas.
Sólo se puede beber alcohol en zonas asignadas; las celebraciones de fiestas están restringidas a un máximo de 9 individuos. Están prohibidos los botes de vapor, los fuegos pirotécnicos, las botellas y las latas (excepto repelentes en spray).
Información: www.portagestore.com y www.algonquinpark.on.ca.
BIODIVERSIDAD DE ALGONQUIN
El más famoso parque de Ontario posee diversas especies de flora y fauna:
7,000 insectos.
1,000 plantas (34 tipos de orquídeas se han detectado aquí).
272 especies pájaros.
54 tipos de peces.
53 clasificaciones de mamíferos.
31 reptiles y anfibios.
YUKON: TIERRA DE BRILLO CELESTE
Cuando el escritor Robert W. Service mencionó en su libro The Spell of the Yukon and Other Verses que muchas cosas extrañas pasan cuando cae el sol de media noche en Yukon, no se trataba sólo de una imagen literaria.
Durante junio, julio y agosto, el astro brilla en la noche y la madrugada, brindando más horas de diversión a la estancia del visitante.
“Una de las actividades favoritas bajo esta iluminación claroscura es el recorrido en trineos tirados por perros”, comenta Denny Kobayashi, director de operaciones de la oficina de turismo de Yukon.
Según Kobayashi, los 300 mexicanos que asistieron el año pasado a esta región canadiense demostraron ser adictos a la velocidad en los trineos, pero para la mayoría de los viajeros se trata de un paseo tranquilo y sorprendente, sobre todo si se realiza teniendo como escenario la danza de las auroras boreales.
Su nombre viene de Aurora, la diosa romana del amanecer, y Boreal, por Boresas, que significa viento en griego.
Las también llamadas luces nórdicas son un brillo que aparece en el cielo nocturno, generalmente en zonas polares. Para ser testigo de este espectáculo natural visita el destino en marzo y abril, o bien, en septiembre y octubre.
En Yukon, el espectáculo boreal se disfruta realizando recorridos nocturnos por zonas montañosas a bordo de trineos tirados por perros o sumergidos en aguas termales.
BRÚJULA
LOCALIZACIÓN
Yukon se ubica al este de Alaska y al norte de Columbia Británica, en Canadá.
CÓMO LLEGAR
Desde la Ciudad de México, Mexicana ofrece vuelos directos a Vancouver; de ahí, Air Canadá cuenta con dos frecuencias diarias hasta Yukon.
DÓNDE DORMIR
Best Western Gold Rush Inn Whitehorse
www.goldrushinn.ca
Westmark Klondike Inn Whitehorse
www.westmarkhotels.com
Yukon Inn Whitehorse
www.yukoninn.com
MAS INFORMACIÓN
www.travelyukon.ca
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