RECORRE LAS CALLEJUELAS DE CUETZALAN
10.6.07 - Leído 4,160 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
En nuestra tercera entrega de cinco te sugerimos que, si te vas de viaje, consideres que la Sierra Norte de Puebla forma parte de la gran Sierra Madre Oriental, y es un lugar lleno de secretos por descubrir
PUEBLA, Pue; 6 octubre 2007.- Pedaleando en nuestras bicicletas de montaña, descubrimos sus bellezas naturales y culturales: cascadas, espesos bosques de helechos arborescentes, sitios arqueológicos y pintorescos pueblos coloniales donde se entremezclan las raíces prehispánicas de sus habitantes nahuas y totonacas.
Finalmente, llegamos al poblado de Cuetzalan, que se integró al programa de Pueblos Mágicos en 2002. Esta localidad se ubica a 174 kilómetros al noroeste de la ciudad de Puebla y es uno de los centros turísticos más importantes del estado, ya que cuenta con interesantes atractivos culturales y naturales.
Para vivir y sentir la magia de Cuetzalan, lo primero que hicimos fue salir a recorrer sus callejuelas y rincones. Para nuestra suerte era domingo, y en la plaza central estaba instalado su tradicional mercado. En este día los indígenas nahuas y totonacas bajan de las montañas con sus mecapales cargados de productos, verduras, frutas, legumbres, dulces típicos y artesanías.
Después de caminar mucho se nos despertó el apetito y aprovechamos para comer. En Cuetzalan existe una amplia variedad de platillos que tienen su origen en la combinación de elementos españoles e indígenas, haciendo de su cocina, así como de toda la gastronomía poblana, un delicioso sincretismo de olores y sabores tradicionales. Te recomendamos comer un buen plato de cecina ahumada con tlayoyos y hongos, acompañados con un vino de maracuyá o yolixpan, así como de un buen café; de postre puedes elegir entre dulces tradicionales o una rica fruta como la macadamia.
Siguiendo con nuestro recorrido, nos encontramos con la iglesia de la plaza principal, la Parroquia de San Francisco; además visitamos el Palacio municipal y, para saber más sobre las costumbres y tradiciones de la región, fuimos al Museo Etnográfico Calmahuistic, en donde se exhiben fotografías, documentos y una serie de objetos típicos, como los trajes indígenas de uso cotidiano, artesanías y telares, así como piezas arqueológicas del sitio de Yohualichan.
De la plaza central nos dirigimos hacia el Santuario de Guadalupe, también conocido como La Iglesia de los jarritos, pues su torre está decorada con cientos de pequeños jarros de barro. Su arquitectura está inspirada en la Basílica de Lourdes en Francia.
FERIA NACIONAL DEL HUIPIL Y EL CAFÉ
Las fiestas populares en Cuetzalan son una explosión de música, danza y folclor. La fiesta más colorida es la de Día de muertos, y la más importante es la de San Francisco de Asís, fecha en la que también se celebra la Feria Nacional del Huipil y el Café, que se lleva acabo el día 4 de Octubre en honor a la diosa Xochiquetzal, la reina de las flores.
Durante esta festividad se elige a la Reina del Huipil y se conmemora la tradición del cultivo del café.
Durante la celebración ser realian danzas, como la de los Voladores de Papantla, alternándose con la danza de los Quetzales, los Toritos, los Santiagos y los Negritos; llegada la noche se lanzan fuegos artificiales.
HACIA TAJÍN
En nuestro tercer día de viaje preparamos nuestras bicis de montaña y empezamos a pedalear del poblado de Cuetzalan con miras al Golfo de México y al sitio Arqueológico de Tajín.
En nuestro vertiginoso descenso por la sierra recorrimos 40 kilómetros de caminos muy poco transitados y llenos de piedra suelta; así visitamos varios poblados indígenas donde no se habla el español.
Poco a poco fuimos dejando el frescor de la montaña y nos vimos envueltos en la espesa vegetación selvática, el clima era muy húmedo y caluroso. Atravesamos algunos arroyos por viejos puentes de madera y el camino se fue haciendo más angosto y, como consecuencia, lleno de rocas, lodo y raíces.
Seguimos por estos caminos hasta llegar a los campos ganaderos, donde el pasto apenas nos dejaba pedalear, de pronto el camino se acabó y llegamos a la orilla del Río Zempoala, ahí empezamos a averiguar cómo cruzar el caudaloso río; finalmente, encontramos a un ranchero que amablemente se ofreció a cruzarnos en una folclórica barca, media derruida; nos preguntamos si naufragaríamos, pero no fue así. Este río marca la frontera entre el Estado de Puebla y el de Veracruz.
Del otro lado del río, pedaleamos hasta el poblado de Tecuantepec, cuyo nombre significa “Cerro del Tigre”. El pueblo tiene el encanto típico del trópico veracruzano.
Para recuperar las fuerzas comimos unas deliciosas acamayas, mejor conocidas como langostinos. En este pueblo finalizamos el pedaleo y nos recogió el vehículo de apoyo para trasladarnos al majestuoso sitio arqueológico de Tajín.
LOS ALREDEDORES
En las cercanías de Cuetzalan hay numerosos atractivos naturales. Destacan los profundos sistemas de cavernas de Atepolihui, Cohuatichan, Chichicazapan, Zoquiapan y Chivostoc, y un sinnúmero de arroyos y cascadas, como las del Salto de Cuichat, el Salto de las Brisas, las Hamacas y La Atapatahua.
Hacia el noroeste de Cuetzalan, se localiza el sitio arqueológico de Yohualichan. Se cree que fue fundado a inicios del periodo Clásico (0 a 900 d. de C.) y que, ante la invasión de grupos belicosos de lengua náhuatl, comenzó a ser abandonado desde la mitad del Posclásico (900 a 1519 d. de C.).
BRÚJULA
CÓMO LLEGAR
Cuetzalan está a 174 kilómetros al noreste de la ciudad de Puebla y a 85 kilómetros de Zacatlán. Hay que tomar la carretera federal número 129 que va de México a Veracruz y seguir por carretera estatal número 575.
A 9 kilómetros de Cuetzalan está la zona arqueológica de Yohualichan. Los horarios de visita son de lunes a domingo de 10:00 a 17:00 horas.
DÓNDE DORMIR
En Villas Cuetzalan (www.villas-cuetzalan.com.mx/v2/es/index.htm), en Villa Zardoni (www.villazardoni.com.mx) o en La Casa de Piedra (www.lacasadepiedra.com).
QUÉ COMER
Prueba los tamales rellenos de verduras, envueltos en hoja santa o en hoja de aguacate; el caldo nahuatlaca; los hongos azules; el mole serrano; el pipian y la cecina ahumada. También destacan los dulces de tejocote, manzana, perón y plátano. Y para beber: el Xoco atol (atole de maíz fermentado).
MÁS INFORMACIÓN
Rutas en bicicleta de montaña (www.cemac-toluca.org) y en (www.bicimapas.com.mx/Cuetzalan_Papantla.htm).
Secretaría de Turismo en Puebla (www.puebla.gob.mx) y Coordinación de Turismo en Cuetzalan: Hidalgo, número 29, Col. Centro. Cuetzalan, Puebla. Tel.: (233) 331 0004.
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