SALVAR SALAMANCA CUESTA 20 MIL MILLONES
09.28.07 - Leído 117 veces. Enviar esta notaEl dinero que el gobierno federal tendría que desembolsar para que sus paraestatales dejen de enfermar a los habitantes de Salamanca con su contaminación es de 20 mil millones de pesos, según un documento suscrito por la Presidencia de la República
MÉXICO, D.F; 28 septiembre 2007.- La mesa gubernamental dedicada a analizar las opciones para combatir la crisis ambiental y de salud en esa urbe guanajuatense propone planes de inversiones en las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos, proyectadas para aplicarse este mismo año y culminar en 2013.
Las medidas que garantizarían que se termine al 100 por ciento la contaminación implicarían la reconfiguración de la refinería de Pemex y la repotenciación de la termoeléctrica de Salamanca.
Sin embargo, los especialistas responsables proyectaron distintos escenarios menos caros, pues el plan está sujeto a la autorización presupuestaria.
Las diferentes posibilidades consideradas son: usar combustibles más limpios, construir plantas captadoras de azufre, comprar equipo controlador de emisiones, renovar equipos, sustituir quemadores y comprar lavadores de gas, entre otras estrategias.
El documento del gobierno federal obtenido por Excélsior vía la Ley Federal de Transparencia reconoce que los salmantinos respiran más partículas suspendidas y óxido de azufre que los del Valle de México o Guadalajara, pues las emisiones de las empresas gubernamentales provocan que frecuentemente se rebasen las normas oficiales de calidad del aire.
En 2006, un lapso equivalente a tres meses y tres días no fueron aptos para respirar en Salamanca, por las altas concentraciones de partículas suspendidas y gases sulfurosos.
El documento titulado Salamanca: diagnóstico y alternativas de solución, elaborado en julio por la Presidencia de la República y las secretarías de Medio Ambiente, Salud y Energía, reconoce que la contaminación en la ciudad guanajuatense provoca pérdidas por muertes prematuras, bronquitis crónicas, crisis agudas de asma, días de actividad restringidos, ingresos a salas de urgencia y hospitalizaciones por causas cardiovasculares y respiratorias.
Las alternativas sugeridas por el grupo de trabajo, para implementarse a corto plazo, son: el uso de combustibles más limpios en la refinería y la termoeléctrica y la optimización de las plantas de azufre existentes, y la operación con factor de planta de la termoeléctrica.
A dos años sugiere construir una planta de azufre adicional. A más de cuatro años recomienda la repotenciación de la termoeléctrica.
Las cifras son millonarias. Mejorar las plantas de azufre necesitan una inversión de 138 millones de pesos; construir una nueva necesita de 365 millones de pesos; renovación de equipos otros 55 millones, sustituir los quemadores de piso por elevadores 190 millones o reconfiguran la refinería implicaría 12 mil millones de pesos.
El documento plantea distintos escenarios para mitigar la contaminación y señala que las inversiones dependen del Presupuesto de Egresos de la Federación.
Indica tres alternativas para la refinería “Antonio M. Amor”, con medio siglo de vida.
La primera es usar combustibles más limpios de autoconsumo, lo cual cuesta ocho millones de pesos, y optimizar las plantas de azufre, cuyo costo es de 138 millones. Con estas dos medidas ya aprobadas se reducirán sólo 23 por ciento de las emisiones totales.
El segundo escenario sería la construcción de una nueva planta de azufre y renovar equipos, lo que costaría 420 millones de pesos. Con esta medida se reducirían casi 20 por ciento de las emisiones.
La opción que permite acabar totalmente con las emisiones dañinas a la salud, es reconfigurar la refinería, lo que costaría 12 mil millones de pesos.
Para la CFE, se menciona que instalar nuevos equipos de control de emisiones costaría mil 200 millones de pesos, lo cuaal reduciría 90 por ciento de las emisiones. La repotenciación costaría ocho mil 85 millones de pesos, y acabaría con casi todas las emisiones y tardaría cuatro años en implementarse.
Los costos de un proyecto que incluya necesidades de Pemex y CFE, así como la gasificación de coque y generación de energía eléctrica, son seis mil millones de pesos en un plazo de ocho años.
El texto menciona también que las inversiones podrían comenzar a aplicarse en 2007, para las medidas ya autorizadas; febrero de 2008 para las que apruebe el presupuesto de egresos; en diciembre de 2012 las de mayor corto plazo, para culminar en abril de 2013.
(Excelsior)


