CERTIFICAR LA AGRICULTURA ORGÁNICA, OFRECE GRANDES BENEFICIOS A LOS PRODUCTORES
09.28.07 - Leído 111 veces. Enviar esta notaBrenda Castillo
El movimiento orgánico se origina a principios del siglo XX, como un sistema holístico de manejos de producción y con el paso del tiempo se ha hecho necesaria su certificación en el mercado global
MÉXICO, D,F; 28 Septiembre 2007.- El concepto de agricultura orgánica hace énfasis en los procesos pre-cosecha, considera al suelo como medio principal para sostener una producción agrícola sana que busca adaptar los nutrientes a las plantas a través de los procesos bacteorológicos del suelo.
Los medios y tecnologías de la agricultura orgánica aplican insumos naturales, aprueban y aprovechan los ecosistemas existentes.
Estos medios logran grandes efectos en el ambiente como: la reducción del riesgo de erosión y por ende de la pérdida de la capa vegetal, genera mayor fertilidad en los suelos, aumenta la biodiversidad, reduce la presencia de sustancias potencialmente contaminantes en suelos, aguas, etc.
Al principio la certificación no era necesaria, el consumidor conocía muy bien al productor, por lo tanto no existía la necesidad de comprobar la calidad del producto.
Pero con el paso del tiempo la certificación de los productos orgánicos ha sido necesaria por el amplio mercado, además de ser garantía escrita de ese proceso de producción bajo la responsabilidad de un solicitante, cumple con ciertas normas del campo orgánico, la certificación de los productos orgánicos evita la competencia desleal, asegura ciertas calidades al consumidor, y ayuda al productor a diferenciarse en el mercado global.
Las normas de producción orgánica definen las prácticas mínimas necesarias para la producción y el manejo que deberían ser seguidas para que los productos agrícolas resultantes puedan ser etiquetados y vendidos como “orgánicos”.
Para algunos productores el estar certificado les implica someterse a auditorias externas, implica costos adicionales implican muchas exigencias y el papeleo además de normas de mercados lejanos que no necesariamente toman en cuenta condiciones locales (técnica, economía, idioma, cultura), pero a su vez reconocen que el estar certificados implica grandes beneficios como lograr el acceso a mercados especiales y posiblemente con mejores precios, logra una diferenciación del producto, garantiza el cumplimiento de los reglamentos, protege los mercados especiales y ayuda a los agricultores a mantenerse en el mercado.
La certificación de los productos orgánicos se ha vuelto un requisito para los grandes organismos internacionales; en México están certificados en una ley que se llama la Ley Federal sobre Metrología y Certificación que establece cuatro figuras principales que son; organismos de certificación, normalización, organismos de inspección a nivel de verificación y organismos de acreditación; estos organismos tienes que demostrar que son totalmente imparciales, en México la actividad de acreditación tienen aproximadamente 30 años, la cual antes era realizada por el Gobierno Federal a través de la dirección federal de normas. Hoy en día la realiza una asociación civil que lleva por nombre Entidad Mexicana de Acreditación.
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