CINCO HECHOS EN MÉXICO
09.22.07 - Leído 1,487 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas de viaje? Ahora te traemos la primera entrega de cinco para que conozcas algunos rincones de México fuera de serie que son poseedores de una enorme riqueza natural e histórica
VALLADOLID, Yucatán; 22 septiembre 2007.- ¡Ek’Balam, sin duda! Esa fue la recomendación del guía para dos viajeros ávidos de conocer un sitio distinto en plena selva yucateca que los conectara no sólo con la cultura maya, sino también con la naturaleza indómita del lugar.
Sin pensarlo más, se dirigieron hacia el oeste de la península y, luego de 190 kilómetros desde Mérida, descubrieron una zona arqueológica y un cenote sagrado unidos por un camino de tierra colorada.
Tras cruzar altares y templos, se encaminaron hacia la Acrópolis. Sus corazones latían con fuerza, no sólo por la belleza del paisaje, sino también por los 115 escalones que tuvieron que subir. El vértigo completaba el cuadro de agitación.
En Ek’Balam, cuyo nombre significa “el jaguar oscuro”, hay una fachada teratomorfa (monstruosa) de estuco hecha a base de molduras, única en la región. Dos seres alados (que no ángeles) hablan de la divinidad del lugar, y las fauces del monstruo indican la entrada al universo de los muertos; se trata de la tumba del Rey Ukit Kan Lek Tok, constructor de esta ciudad.
El sitio, delimitado por tres murallas, es poco conocido, lo que les permitió acceder a las distintas estructuras, a diferencia de Uxmal o Chichén Itzá, donde hay que conformarse con contemplar desde lejos.
La acústica los sorprendió, pues lograban escuchar las explicaciones de los guías desde distintos puntos, pero el viento, por momentos silbante, y el canto de las aves son los sonidos de Ek’Balam. Los viajeros guardaron completo silencio y absortos se dejaron llevar…

El calor les escurría por cada poro, pero, una vez fuera de la zona arqueológica, el deseo por obtener una botella de agua fue sustituido por la promesa de frescor del cenote sagrado de X’Canché.
La opción más divertida para llegar hasta él requirió de rentar una bicicleta. Luego de pagar la entrada y de pedalear con entusiasmo, llegó la recompensa: un chapuzón en un cenote de más de 27 metros de profundidad, instante digno de cualquier rey maya.
Aquí se puede hacer rapel, tirolesa o kayak; hay paquetes de 150 pesos que incluyen todo. Visores, aletas y chalecos salvavidas son cortesía de la casa.

Un puente colgante y una cuerda de Tarzán se suman al entretenimiento, incluyendo una plataforma natural de 15 metros de altura que templa los nervios de cualquiera. El clavado exigía valentía, y como los dos viajeros no la empacaron decidieron disfrutar de las zambullidas de los demás.
Para comer y acampar en este centro ejidal ecoturístico se hace reservación por teléfono y con anticipación, lo cual no hicieron por el entusiasmo que los sacó de Mérida desde temprano. Así, con las entrañas clamando por alimento, los aventureros se despidieron de Ek’Balam con la promesa de regresar para, entonces sí, pernoctar ahí.
BRÚJULA
Cómo llegar
Toma la carretera hacia Valladolid, y de ahí sigue la señalización hacia la zona arqueológica.
Dónde dormir
En Ek’Balam (sólo campamento): Cenote Sagrado de X’Canché, junto a la zona arqueológica de Ek’Balam, municipio de Temozón. Tel. + (985) 858 6506, 100 9915 y 107 4774. En Valladolid: El Mesón del Marqués, Calle 39 Núm. 203, colonia Centro. Tel + (985) 856 2073 y 856 3042.
COSTO
25 pesos es el precio por entrar a la zona arqueológica y 30 pesos al cenote sagrado.
MÁS INFORMACIÓN
www.mayayucatan.com.mx
http://www.cdi.gob.mx/ecoturismo/yucatan_xcanche.html
No te pierdas las siguientes entregas para merodear por otros rincones:
CHACALA en la Riviera Nayarit
EX HACIENDA de Canutillo en Durango
ISLA CERRALVO en Baja California Sur y…
CUETZALAN en la Sierra Norte de Puebla.
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