LABERINTO MILENARIO
09.15.07 - Leído 1,335 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas de viaje? El Gran Cañón del río Colorado es una de las obras maestras de la naturaleza. Y es ahí, en ese antiguo laberinto de seis millones de años, donde ahora puedes practicar deportes acuáticos como el rafting, de manera segura y en compañía de quien tú quieras
FLAGSTAFF, Arizona; E.U; 15 septiembre 2007.- Hay opciones para todo tipo de gente, desde los aventureros solitarios que buscan adrenalina hasta familias completas que desean divertirse rodeados por un escenario esculpido magistralmente por un río.
El rafting nació en el Gran Cañón. La primera expedición en adentrarse por sus aguas se llevó a cabo en 1869, y estaba constituida por el explorador estadounidense John Wesley Powell y un grupo de balseros que utilizaron rústicos botes de madera.
En un principio les resultó algo peligroso y casi imposible de llevar a cabo, pero con la práctica se dieron cuenta de que era muy divertido bailar entre las olas.
Desde entonces, descender por el río y descubrir sus monumentales paredes se ha convertido en una de las actividades con mayor demanda en todo el mundo.
Hasta hace una década había que ser pacientes y esperar años para ser integrado en un grupo con guías especializados y vivir en carne propia la experiencia.
En la actualidad hay compañías como Canyon Reo (www.canyonreo.com) que ofrecen paquetes bien diseñados para que sólo te preocupes por disfrutar del entorno. Ellos te proveen de todo lo necesario, como balsas, equipo de cocina y comida.
En ningún otro lugar del planeta se observa una variedad tan deslumbrante y colorida de capas rocosas, crestas y cañones laterales por donde se precipitan ríos y cascadas.
Planea desde hoy tus próximas vacaciones en un territorio no muy lejano a México y comprueba cómo un viaje puede llegar a proporciones míticas.
El cañón es un regalo de la Tierra que trasciende nuestra existencia. Su belleza y tamaño te hará sentir pequeño, y su eternidad provocará irremediablemente que lo compares con tu breve existencia en este planeta.
BITÁCORA DE UNA AVENTURA
Considerado como uno de los más grandes atractivos de Estados Unidos de Norteamérica, el Parque Nacional del Gran Cañón es una excelente opción para vacacionar esta temporada.
El escenario rebasa los límites de la espectacularidad, y ha servido para que actividades como el rafting y el excursionismo se desarrollen de manera controlada y bajo los conceptos del turismo responsable.
Grandes personalidades como el Presidente Theodore Roosevelt lo visitaban frecuentemente y se preocuparon desde un principio por promoverlo y protegerlo.
Desde entonces se ha desarrollado una sólida infraestructura que ofrece servicios seguros y de alta confiabilidad a todo tipo de viajero.
El parque está dividido en dos secciones: North y South Rim, a un promedio de 2 mil 100 metros sobre el nivel del mar.
Las expediciones de rafting varían según el tiempo que quieras invertir y cuál de las dos secciones elijas. La primera comienza en Lees Ferry y finaliza en Phantom Ranch, donde inicia la segunda, que termina en Diamond Creek.

EL TRAYECTO
Para recorrer millones de años labrados en piedra, un grupo de expedicionarios de Canadá, Estados Unidos y México volamos a Phoenix, Arizona, donde rentamos un vehículo para viajar al poblado de Flagstaff, el punto de encuentro para quienes visitan el Gran Cañón.
Aquí se ubican los principales prestadores de servicios y es el lugar de donde parten las excursiones. Nosotros elegimos la compañía Canyon Reo, que nos proveyó de todo el equipo que, junto con la comida, va guardado en cajas de metal.
Al día siguiente subimos las cosas a una camioneta y nos dispusimos a disfrutar de las maravillas de la naturaleza.
Partimos rumbo a Lees Ferry, en el North Rim, que marca el comienzo oficial del Gran Cañón (este punto es conocido como Marble Canyon).
Ahí bajamos el equipo y lo organizamos en cuatro balsas. El primer desafío fue acomodar y amarrar cada una de las cajas, ya que tenía que ir perfectamente colocado para que no se cayera con el movimiento del agua.
Nos fuimos a dormir cansados y nerviosos pues al amanecer daba inicio la expedición. A la mañana siguiente el guardabosques nos dio una plática sobre las regulaciones del parque y la seguridad.
Algunas de ellas son: todo lo que entra al cañón tiene que salir; no se puede dejar basura, cortar leña o hacer fogatas; todos los desechos humanos se depositan en cajas; las áreas de campamentos deben quedar limpias, como si nadie hubiera estado ahí, y es obligatorio el uso de chaleco salvavidas. Para casos de emergencia se lleva un radio o teléfono satelital para pedir auxilio.
Una vez listos comenzamos a remar por el río. Durante 21 días nos olvidamos del mundo y nos internamos en esta maravilla natural.
El Gran Cañón es una profunda cicatriz de la tierra localizada en la Gran Meseta del Colorado; este lugar en algún tiempo fue el fondo de un océano cálido hasta que la colisión de placas tectónicas lo elevó.
Hace unos 6 millones de años el río comenzó a erosionar el terreno. En sus recovecos hay cientos de cavernas que guardan tesoros paleontológicos, arqueológicos y biológicos.
Durante la primera parte de la navegación pasamos por debajo del Puente Navajo y nos internamos en el Marble Canyon.
En la primera semana de navegación por el North Rim descendimos los rápidos Unkar, Nevills, Hance, Sockdolager y Zoroater. Por la tarde parábamos para comer, caminar y bañarnos en aguas termales.
Luego abordábamos de nuevo las balsas y remábamos hasta cerca de las 5 de la tarde, cuando buscábamos un sitio para acampar. Al llegar la noche dormíamos con el arrullador sonido del agua y bajo una bóveda celeste espectacular.
SEGUNDA SECCIÓN: DE PHANTOM RANCH A LAKE MEAD
En Phantom Ranch finalizamos la primera etapa de la expedición. Éste es el único lugar donde hay cabañas con todos los servicios, restaurante y teléfono; aquí inicia o finaliza el sendero Bright Angel, uno de las más bellos de Estados Unidos.
Después de recargar agua, hablar por teléfono y refrescarnos con algunos tragos de limonada fría, subimos a las balsas para dar inicio a la segunda etapa del trayecto, en South Rim, la más concurrida.
Navegamos por los rápidos Hermit, Granite, Sapphire, Tuna Creek y Cristal. Con la adrenalina corriendo por nuestras venas descendimos por las aguas de Lava Falls, una experiencia fascinante.
Seguimos adelante hasta llegar a Lake Mead, donde desemboca el río, y en South Cove dimos fin a un recorrido que mezcla naturaleza, historia y aventura, todo en un mismo lugar e ideal para estrechar los lazos con los amigos o la familia.
Datos sobre el Parque Nacional:
www.nps.gov/grca
Para practicar rafting en México: México Verde, tel. 01 (279) 832-3730 al 37 y 01 (800) 362-8800; www.mexicoverde.com.
SOBRE EL CAÑÓN…
¿Por qué es profundo? El objetivo de cada gota de lluvia, cada roca, cada grano de arena es regresar al mar. Al escurrirse el agua por las laderas occidentales de las Montañas Rocosas del sur y a través de la Meseta del Colorado, arrastró arena, grava y rocas, tallando las capas antiguas. Sin la elevación de la meseta, no habría habido miles de metros de roca por encima del nivel del mar para tallar.
¿Por qué es ancho? A medida que el río va erosionando, las paredes se colapsan a su alrededor. El agua que baja por los lados arrastra material que erosiona y forma cañones laterales. La que se congela en las grietas de rocas o raíces de plantas que crecen en las grietas separan a las rocas en pedazos más pequeños que bajan en cascada por los lados del cañón. Las capas más suaves y débiles se desgastan más rápido, socavando las capas más duras que están por encima, las cuales se derrumban al no contar con un soporte adecuado.
GRADACIÓN DE LOS RÁPIDOS
En el cañón, los rápidos están catalogados del 1 al 10 (el 10 prácticamente es innavegable). En México se clasifican así:
- I: Agua plana con poca corriente, ideal para aprender a remar.
- II: Recorrido sin rápidos de dificultad.
- III: Las olas aumentan su tamaño y las rocas constituyen un obstáculo pero siempre hay un paso visible.
- IV: Es indispensable un descenso de reconocimiento previo y organizar un dispositivo de seguridad.
- V: Entramos a la aventura… En este grado, el agua es toda espuma, mejor conocida como “agua blanca”.
- VI: Sólo para kayaquistas expertos.
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