AGUAS PROFUNDAS Y SU TRASFONDO
08.31.07 - Leído 207 veces. Enviar esta notaOpinión de George Baker
En un desayuno de tipo ejecutivo del 18 de julio de 2007 hubo un encuentro en Polanco sobre diversos temas relacionados con energía. La ocasión fue una presentación del director de exploración de una de las super-petroleras sobre la evolución previsible de la industria de hidrocarburos en las vertientes políticas, industriales y medioambientales.
Eramos unos sesenta invitados en un salón no muy amplio en el Hotel Nikko, el recinto predilecto de las cámaras industriales y de comercio para sus reuniones de alto nivel.
Al inicio del programa el moderador nos pidió que no se citaran los nombres de la personas ni de sus organizaciones-así, explicó, para promover la libertad de expresión.
Las láminas de la presentación fueron en español, la plática en inglés (la lengua franca de la industria petrolera).
Eran dos líneas de trabajo, por así decirlo. Una trataba de los aspectos positivos y optimistas, la segunda apuntó las bases para preocuparse. La tesis central era que la seguridad energética del mundo depende de la diversidad de las fuentes de abastecimiento-es decir, de petróleo crudo (no se referiría a las energías renovables). Más concentración implica más incertidumbre e inestabilidad.
El tema que tocó en forma optimista fue sobre las reservas petroleras y el petróleo en campos aún por descubrir. Dijo que en la historia petrolera se ha producido un billón (10×12) de barriles de petróleo crudo equivalente (bpce), y que quedaría otro billón por producir. Enfatizó que existen áreas por donde no se han realizado los trabajos de exploración, como en el mar alrededor del polo norte.
Con una gráfica mostró que pudiera haber hasta los 40,000 millones de bpce en la sección norteamericana del Golfo de México, todos ellos alimentados por el río Mississippi y sus antecedentes en la paleo-historia. Comentó que el área de la sección mexicana del Golfo, aunque fuera alimentada por otro sistema fluvial, pudiera contar con un volumen total parecido. (Esta conjetura rebasa, en 25 por ciento, la cifra proporcionada por Pemex en varias ocasiones en 2006.)
Habló de la población mundial. En su infancia-recordó-era de 3,000 millones, ahora en 6,600 millones, y que pronto llegaría hasta 11,000 millones. Dijo que, en promedio, una persona toma 1.5 horas en llegar a su trabajo. “Este dato muestra que en la actualidad y en el futuro previsible la gente desea movilidad”. Insistió que no se puede detener la tendencia alcista demográfica ni el requerimiento de movilidad por parte de los consumidores de combustibles fósiles. Así que, tiene el combustible fósil un mercado cautivo en el sector de transporte.
También abordó el tema del cambio climatológico. Mencionó que los académicos de Princeton habían identificado medidas para desacelerar el ritmo de contaminación de la atmósfera por los combustibles fósiles.
En la sesión de preguntas se tocaron diversos puntos de su multifacética plática. Por límites de espacio, mencionamos sólo un intercambio. Alguien pidió que se explicara la diferencia entre una petrolera de su talla y una empresa de servicios petroleros. Agregó que el motivo de la pregunta es porque en México se percibe que la labor de una petrolera puede pensarse como la de un simple coordinador de servicios que, individualmente, son disponibles en el mercado de Houston. ¿Es así?
A esta pregunta habló con la pasión de un geólogo de exploración responsable por proyectos de gran escala alrededor del mundo. “Es nuestra gran comprensión de las rocas almacenadoras de petróleo. Hemos mostrado una larga historia de éxito en localizar yacimientos en áreas remotas y difíciles. Hemos sabido por dónde perforar para obtener resultados comerciales.”
Su interlocutor-sociólogo, se suponía-le interrumpió. “La palabra ‘comprensión’ es amplia y vaga. Pido que nos comente sobre el mecanismo institucional que les permita llegar a una ‘comprensión’. ¿Cómo es que la ‘comprensión’ de ustedes es diferente a la de las empresas de servicios petroleros de campo?
“Tenemos un comité multidisciplinario-dijo-compuesta por geólogos de todas nuestras áreas. Hay reuniones en que cada quien hace su lucha para conservar o ampliar su porcentaje del presupuesto anual para la exploración.”
Hubo un intercambio en corto después de la sesión pública. “Lo que quise que se entendiera-dijo-fue que las petroleras nos enfocamos en los sistemas petroleros regionales. Me refiero a la geología petrolera comercial en las dos etapas de exploración y producción. Quiero decirte que son dos ciencias muy distintas.
“Las empresas de servicio se preocupan por los procesos industriales para las obras de los yacimientos. Para nosotros, es negocio ser estudiosos-hasta obsesivos-de la geología petrolera regional, para ellos no es así”.
Lástima que no hubiera tiempo para mencionar dos puntos sensibles en materia petrolera, sobre todo en México: la confiabilidad de la vigilancia pública y el sistema fiscal aplicable a una figura jurídica para las petroleras que proponen promover la diversificación de las fuentes de petróleo en las aguas profundas mexicanas. Para la primera, se necesita una cadena de instancias reguladoras con profesionistas de carrera para cada eslabón del proceso industrial-sobre todo en la explotación de los campos. Para el segundo, no se podrá pensar en ningún sistema impositivo sin la confianza en un alto grado de vigilancia pública, una cosa que es lejos de ser una realidad.
Sin entrar más en sus argumentos y explicaciones, se vislumbran dos conclusiones:
1) México tiene la oportunidad, mediante el desarrollo de sus reservas prospectivas en las aguas profundas en la sección mexicana del Golfo de México, de contribuir a la seguridad energética de la economía mundial. (Dejó para el juicio del oyente si México también tiene la obligación moral de enriquecer la diversidad de abastecimiento-literalmente, por el bien de todos).
2) Las empresas petroleras altamente calificadas como en la que el expositor colabora estarían dispuestos a invertir en la exploración y en el desarrollo de campos en la sección mexicana del Golfo de México en la modalidad que fuera permitida por la futura Ley para el Desarrollo de la Industria Petrolera Mexicana y aceptada por la sociedad civil.
George Baker es director de Mexico Energy Intelligence, una consultora basada en Houston.
(Reforma)
Enlaces Relacionados- REGULACIONES PARA PROTEGER ESPECIES DE AGUAS PROFUNDAS
- INVADEN PESCADORES ZONAS DE MAR ABIERTO PARA CAPTURAR CAMARÓN
- CAPTURAN RARA ESPECIE DE TIBURÓN EN MALASIA
- DARÍA EXPLOTACIÓN EN AGUAS PROFUNDAS RESULTADOS EN UNA DÉCADA: SENER
- CADA VEZ MÁS PETROLERAS SE LANZAN A LA NUEVA SALVACIÓN: LA EXPLORACIÓN EN AGUAS PROFUNDAS


