BUSCAN REORDENAR LOS RASTROS
08.28.07 - Leído 519 veces. Enviar esta notaArranca la Secretaría de Salud plan para que cumplan con normas sanitarias. Propone a presidentes municipales un modelo empresarial que mejore la calidad de la matanza
MÉXICO, D.F; 28 agosto 2007.- La Secretaría de Salud arrancó un programa de reordenamiento de los rastros municipales para acabar con el problema del incumplimiento de las normas sanitarias.
El subdirector ejecutivo de efectos poblacionales de la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris), Marcelo Signorini, afirmó que este programa incluye cambiar el modelo operativo de los rastros para hacerlos rentables.
El organismo elaboró un censo de todos los rastros, valoró sus condiciones sanitarias de matanza y de procesos, así como el tratamiento de las aguas residuales.
Con la información recabada, en lo que resta del año, le propondrán a los presidentes municipales lo que se debería hacer con el rastro, para unificar los criterios de operación y cambiar el concepto de municipales a regionales.
Esto diluye el costo, se obtiene un mayor volumen de matanza y lo hace viable financieramente y cumple con las reglas sanitarias para su operación y se reducen los riesgos de salud para la población.
“Rastro que no es viable financieramente, jamás lo será sanitariamente. Buscamos organizar al sector y darle al presidente municipal una estimación de cuánto le va a costar su inversión, con desglose de terreno, mano de obra, con corrida de 20 años y garantizar la calidad del producto”, afirmó el funcionario de la Secretaría de Salud.
Para Alvaro Ley, presidente de la Asociación Nacional de Rastros TIF (Tipo Inspección Federal), es un asunto de responsabilidad.
“Los rastros municipales representan un ingreso a los municipios, si se aplicara a cabalidad la NOM 194, sus productos tendrían una inocuidad aceptable, depende de la responsabilidad social y política de las autoridades municipales”, afirmó Ley.
Signorini agregó el nuevo programa permitiría mayores ganancias al municipio, pero también les ahorraría el gasto por enfermedades, se ahorrarían el servicio médico y ganarían por la reducción en el impacto ambiental al tratar el agua residual.
“Ya arrancamos con 300 rastros, los más grandes del País y que dan de comer a 76 por ciento de la población. Queremos concientizar a los presidentes municipales para adoptar esta política de mejora”, indicó.
Además empezarán a trabajar en Campeche, Quintana Roo, Chiapas, Morelos, Tlaxcala, Baja California, Baja California Sur, Veracruz y en la mayoría habrá una reestructura de la industria cárnica y para 2008 habrá resultados de calidad sanitaria.
“Esto también acabaría con la clandestinidad porque vamos por el problema de raíz, ya vimos que cerrar no soluciona el problema sino que lo complica y para eso los acercamos a la fuente de financiamiento”, comentó el dirigente de los rastros TIF.
Amada Vélez, directora de Inocuidad del Servicio Nacional de Sanidad Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), reconoció que la sanidad en México no es obligatoria y los rastros municipales representan la caja chica de los presidentes municipales.
POCOS, PERO BUENOS
Los rastros municipales son la mayoría en el País y sus condiciones sanitarias dejan mucho que desear. Los rastros TIF son pocos, pero, cumplen con las normas de calidad para la exportación.
Rastro TIF.
Cumplen con las normas de sanidad y los criterios para la exportación. La carne se comercializa con el sello TIF, que es avalado por Sagarpa y la Secretaría de Salud.
885 mil cabezas se sacrificaron en estos rastros.
450 mil toneladas de carne al año se producen en sus instalaciones.
110 mil toneladas de carne se destinan al mercado de exportación.
Rastro Municipal.
No cumplen con las normas de sanidad. Carecen de algún tipo de sello de calidad y la supervisión de los inspectores de Sagarpa y salubridad, es casi nula.
2.6 millones de cabezas de bovino se sacrificaron en rastros municipales en 2006.
960 mil toneladas de carne se obtuvieron ese año en esos rastros.
44 por ciento de las cabezas de bovino procesadas en municipales, se concentran en Coahuila, Jalisco, Edomex, Michoacán y Veracruz.
Fuente: REFORMA con datos de la Asociación de Rastros TIF y municipios.
CLASIFICAR, OTRA OPCIÓN
Además de reordenar los rastros, existe la propuesta de clasificar la carne por calidad, como lo hace la mayoría de los países, para que el consumidor pueda decidir cuál consume y no haya engaño.
• SUPREMO: para restaurantes, hoteles y gourmet.
• SELECTA: para hoteles y restaurantes.
• ESTÁNDAR: en autoservicio y carnicerías.
• COMERCIAL: para los enlatados.
• NO CLASIFICADA.
• Esta propuesta es muy similar a la que existe en Estados Unidos, pero lleva 5 años en el escritorio.
(Reforma)
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