HONDURAS, EL PARAÍSO DEL MAÍZ TRANSGÉNICO
08.27.07 - Leído 169 veces. Enviar esta nota“Nuestros hijos comen ese grano”: productores. El grano es vendido a Maseca en el país centroamericano, donde es legal la producción de cultivos genéticamente modificados
TEGUCIJALPA; Honduras; 27 agosto 2007.- El punto es muy concreto para los 600 productores en Honduras de maíz transgénico: con este tipo de semilla sí hacen negocio.
Después de cosechar apenas 1.4 toneladas del grano por hectárea, ahora su rendimiento alcanza las 7 toneladas por hectárea.
Honduras es el único país en Centroamérica y el Caribe con legislación para la liberación de cultivos modificados genéticamente. Las siembras de maíz transgénico representan apenas 3 por ciento de su producción total del alimento, calculado en 30 mil hectáreas.
Rigoberto Erazo, uno de los productores hondureños del maíz genéticamente modificado, detalló que el grano no aumenta su valor respecto del grano convencional, ante lo cual la ganancia está en la alta productividad.
Asimismo, los productores explicaron que la ley no obliga a etiquetar el maíz transgénico, con lo cual convive sin restricciones con los otros tipos y se vende a la población así como a bodegueros.
“Se lo vendemos a Maseca en Honduras porque a veces nos ofrece mejor precio; sin embargo, nosotros y nuestros hijos comen de ese maíz. Defendemos los transgénicos porque nos han llevado al primer mundo”, comentó.
El negocio se divide en dos partes: 77% para el productor y el resto para el creador de la tecnología, la transnacional Monsanto. Al respecto, Gerardo Arancivia, investigador de la empresa, explicó que una bolsa de semillas de maíz modificado genéticamente cuesta 25% más al productor, pero la ganancia real está en la productividad de la cosecha.
“En una cosecha convencional se pierde hasta 30 por ciento por plagas y maleza. Con el modificado se ahorran por lo menos dos aplicaciones de insecticidas, se incrementa la producción en más de 10% por menor presión de insectos”, explicó.
Juan Artica, otro productor, dijo que invierte mil dólares en una hectárea de maíz tradicional y 750 dólares en una de transgénicos, Así, agregó, son altamente productivos . “Agradecemos a Monsanto que haya introducido la tecnología en Honduras, y si bien se piensa que la empresa acaparará el mercado de la semilla creando dependencia, habrá la competencia y nosotros la compraremos donde más nos convenga”, explicó Rodolfo Rubio, otro productor.
Las críticas
El ministro de Agricultura, Héctor Hernández, buscó abrogar la ley que permite la comercialización del grano modificado, pues, en su opinión, contaminaría la diversidad de maíces. Los productores pidieron que se les deje escoger libremente la semilla más conveniente. “El ministro vino a ver los cultivos y se convenció de lo que hacemos. Hasta este momento su iniciativa está detenida”.
Un factor determinante para que los productores siembren trasgénicos en Honduras es la escasez de mano de obra por la alta migración hacia Estados Unidos.
- Claves
En México, algodón genéticamente mejorado
• El incremento en beneficios para el productor se calcula en alrededor de 570 millones de pesos en el periodo de 1996 a 2005
• Existe una mayor flexibilidad en el control de maleza comparado con el uso de herbicidas en el algodón convencional.
• Eliminación de labores de control manual y aplicaciones tempranas dirigidas de herbicidas que requieren equipo especial para su aplicación.
• Compatibilidad con prácticas de manejo integrado de plagas y técnicas de agricultura de conservación, lo cual da beneficios ambientales.
• Se estima que desde 1996 y hasta el ciclo Primavera - Verano 2006, se han dejado de aplicar en total 454 mil 145 litros de insecticida.
(Milenio)
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