ADVIERTEN AUMENTO DE VIOLENCIA POR CAMBIO CLIMÁTICO
07.24.07 - Leído 178 veces. Enviar esta notaLa violencia social en las grandes ciudades, como el Distrito Federal, Guadalajara o Monterrey, tenderá a incrementarse gradualmente conforme aumente la temperatura del planeta ante el cambio climático
MÉXICO, D,F, 24 julio 2007.- El calor también disminuye las capacidades intelectuales porque se pierde constantemente la concentración y reduce la productividad en lugares mal ventilados o sin aire acondicionado.
Las temporadas más intensas y prolongadas de calor, que se pronostican para los años subsecuentes, traerán mayor irritabilidad y violencia entre la gente que habita las grandes urbes.
Para Javier Urbina Soria, investigador y catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la gente tiende a reaccionar más violentamente en temporadas de calor, y dice: “Las altas temperaturas parecieran despertar el lado agresivo de las personas”.
Mientras el clima frío de la temporada decembrina incrementa la tasa de suicidios, el calor de la primavera y verano trae consigo mayor violencia social. “El frío, y particularmente la temporada decembrina, hacen que la gente presente más violencia hacia sí misma, porque es una temporada de autorreflexión; sin embargo, el calor hace que esa violencia se exteriorice hacia los demás”.
Incluso, cuando hay altas temperaturas las relaciones sociales disminuyen, “si tú por lo general saludas con un abrazo, cuando hay calor por lo general optas por saludar a distancia o con menos contacto físico”.
El estrés al que están sometidos las personas de las grandes ciudades, aunado al ruido y la contaminación, provocan que la irritabilidad y agresividad surja con mayor facilidad. “La gente suele tomar una actitud más defensiva que de costumbre, muchas veces a la menor provocación reaccionan impulsivamente”, dice.
Javier Urbina, quien colabora con el Instituto Nacional de Ecología (INE) en el estudio social del cambio climático, explica que en temporadas de calor es también difícil mantener la atención, sobre todo en actividades intelectuales.
La productividad también disminuye, dado que por lo general se tiende (involuntariamente) a disminuir la actividad física, pues los movimientos rápidos generan mayor calor en el cuerpo.
En contraparte, en invierno, la gente sube la productividad, porque busca estar en constante movimiento para contrarrestar el frío.
A pesar de que el calor afecta el comportamiento de buena parte de las personas, esto no puede considerarse como la regla, dado que hay personas que toleran muy bien las altas temperaturas y ni su estado de ánimo, ni sus actividades, se ven transformadas.
El investigador explicó que el cambio de comportamiento está más ligado a la temperatura corporal que a la del ambiente, aunque por lo general la segunda transforma a la primera.
(Frontera)
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