LA DEPREDACIÓN VEGETAL, UN ASUNTO CADA VEZ MÁS ESPINOSO
07.16.07 - Leído 89 veces. Enviar esta notaLa zona de acceso a la Peña de Bernal —el tercer monolito más grande del mundo— ha sido “depredada” por los turistas que llegan a visitarlo, pues de “recuerdo” se llevan plantas y, sobre todo, cactus que crecen en la región y que muy difícilmente encontrarán en otras partes del país
EZEQUIEL MONTES, Querétaro; 16 de julio de 2007.- El presidente municipal de Ezequiel Montes, Martín Vega Vega, anunció la puesta en marcha de un plan de reforestación, pero también el diseño de rutas de acceso hacia la gran piedra, de tal manera que se evite que se siga dañando la ecología del lugar.
Explicó el alcalde que de lo que se trata es de recuperar la vegetación propia de la zona sin que se frene la afluencia turística, por lo que se ha ideado ya un plan que permita la “convivencia” de ambas sin afectarse mutuamente.
Y es que la región es rica en lo que se refiere a diversidad de plantas propias de los climas secos y semisecos, muchas de las cuales, precisamente por el saqueo que han sufrido, se encuentran en peligro de extinción.
Se procederá, entonces, a la reforestación, pero también se instalarán elementos protectores de las plantas a fin de que los turistas no las arranquen y se las lleven como “recuerdos” de su visita a la zona.
Un elemento adicional será el trazado de rutas para ascender la peña, que estarán ubicadas con protecciones para así evitar que los visitantes se salgan de la vereda establecida.
Este monolito, conocido como la Peña de Bernal, es considerado el tercero más grande en el mundo. Su altura es de 288 metros (2 mil 515 metros sobre el nivel del mar).
La palabra Bernal es de origen árabe y los españoles la usaban para denominar algún peñasco gran de y alargado que se encontraba aislado, ya fuera en un llano o en el mar.
En lenguaje otomí es “ma’hando” y en chichimeca “de’hendo, y ambos tienen el mismo significado, ‘en medio de dos’.
Antes de la llegada de los españoles, habitaron en las faldas de la peña algunos chichimecas, quienes consideraban este lugar como sagrado.
En el año 1642, un grupo formado por 26 familias españolas tomaron posesión del territorio que hoy ocupa Bernal. (Juan José Arreola/Corresponsal)
(El Universal)
Enlaces Relacionados


