SOBREVIVEN MARIPOSAS CON DIVERSOS CAMUFLAJES
07.7.07 - Leído 242 veces. Enviar esta notaNicholas Wade
Los llamativos espirales de colores en el ala de una mariposa, las pinceladas rococó en sus orugas exuberantemente adornadas, podrían parecer ejemplos maravillosos de las habilidades artísticas de la naturaleza. Sin embargo, eso es no captar el punto de la naturaleza
NEW YORK, E.U; 7 julio 2007.- Todas las características exhibidas por una mariposa o palomilla durante todo su ciclo de vida, desde el huevecillo hasta la etapa adulta, han tomado forma, sobre el curso de millones de años de evolución, para cumplir propósitos específicos. Entre los más sobresalientes figura la habilidad para escapar de depredadores, como aves, monos y las temidas moscas y avispas parasitarias que ponen sus huevecillos dentro de la oruga viviente.
Después de casi 30 años de estudiar estos insectos en el área de conservación Guanacaste, en Costa Rica, Daniel Janzen se ha convertido en un experto traductor de su lenguaje corporal.
En dos libros recientes, “100 Caterpillars ” (100 Orugas) y “100 Butterflies and Moths” (100 Mariposas y Palomillas), él y Winifred Hallwachs, su colega en la Universidad de Pennsylvania, explican el significado de los exóticos colores y patrones de camuflaje.
La palomilla Calledema plusia nunca vuela de día, sin embargo, ha aprendido a imitar la luz solar intensa. Una franja plateada en ambos lados de sus alas cafés, siempre dobladas sobre el cuerpo durante el día, imita a un rayo de luz que atraviesa una hoja muerta.
Muchas mariposas tienen franjas de colores iridiscentes salpicadas sobre sus alas. ¿Por qué arriesgarse con un diseño tan llamativo? Las manchas de colores acentúan la velocidad al volar. Su mensaje a las aves, dice Janzen, es, “ni siquiera traten de atraparme”.
Otros patrones de colores llamativos, por más elegantes que le puedan parecer a la gente, son, simplemente, etiquetas de advertencia tóxica, reales, pero con frecuencia fingidas, para potenciales depredadores.
Una palomilla a la que la evolución ha prodigado un grado extraordinario de cuidado protector, es la Oxytenis modestia. Las primeras cuatro etapas de su oruga imitan el excremento de un ave, con todo y semillas falsas. La quinta etapa de la oruga realiza una brillante imitación de una víbora verde, con todo y cabeza abultada y dos amenazantes ojos falsos.
Varias mariposas practican una inteligente combinación de camuflaje y patrones llamativos. La Pieria helvetia tiene alas delanteras de diseño discreto y manchas rojo fuerte en sus alas traseras. En reposo, con sus alas cerradas, difícilmente puede ser detectada. Si la molesta un depredador, emprende el vuelo al instante, siendo muy visible gracias a sus manchas rojas. Luego viene el acto de desaparición. Se posa, dobla rápidamente sus alas y nuevamente se torna invisible.
¿Por qué las aves y los monos llegan a tales extremos para consumir estos insectos, lo que estimula una gama tan abundante de estrategias evolutivas para evadir la captura?
La respuesta es sencilla. Las palomillas tienen un sabor parecido a “los camarones crudos, si es que a alguien le interesa probarlas”, asegura Janzen.
(The New York Times)
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