PREMIAN CON JARDÍN EN OFICINAS
06.22.07 - Leído 200 veces. Enviar esta notaImpulsan huertas urbanas. Siembran empleados de empresas canadienses verduras para relajarse en sus descansos
VANCOUVER, Canadá; 22 junio 2007.- Cada vez más empresas ubicadas en los congestionados centros urbanos canadienses están ofreciendo a sus empleados una prestación laboral que es la envidia de los oficinistas: un jardín para plantar hortalizas a la hora del almuerzo.
“Es muy relajante, divertido, y hasta terapéutico”, aseguró Dag Falck, gerente de proyectos orgánicos de la empresa Nature’s Path de Vancouver.
Falck dijo que desde hace dos años más de 75 de los 300 empleados de su compañía, especializada en alimentos orgánicos, se dedican a sembrar y cosechar maíz, zanahorias, calabazas, tomates, yerbabuena y calabacines, entre otras verduras durante sus descansos.
“Cada departamento tiene su semillero, y lo mantienen de manera distinta. Los de mercadotecnia, por ejemplo, se fijan mucho en la presentación y son muy organizados, mientras que la gente de sistemas pone más atención en el buen funcionamiento del riego y que la producción sea buena”, comentó Dag Falck a REFORMA.
Consideró que además de sensibilizar a su personal con la naturaleza en la ciudad, los espacios verdes ofrecen lugares más agradables para reposar durante los días de trabajo.
“Es más agradable que un estacionamiento”, afirmó.
En Vancouver, Business Objects, empresa de desarrollo de software, se encuentra en pleno proceso de montar un jardín de hortalizas en la azotea de su enorme edificio, donde laboran más de mil 600 empleados.
“Es una nueva idea”, explicó Alison Van Buuren, que trabaja en la firma como gerente de una sección.
“Y nuestros empleados prefieren hacer un poco de ejercicio, tomar el sol y trabajar con las manos a perder el tiempo jugando billares en sus ratos libres”, agregó.
Además de la producción de verduras, diversas empresas en varias ciudades de Canadá están instalando jardines en sus tejados como una prestación de calidad de vida para sus trabajadores.
Los proyectos han sido apoyados por los Ayuntamientos, con la esperanza de reverdecer las urbes y mitigar el calentamiento global de la atmósfera.
El Gobierno canadiense también financia la promoción de la agricultura urbana, con proyectos como “Granjero Urbano” en Vancouver, donde se capacita a los habitantes de apartamentos y condominios para que planten sus propias verduras.
En Montreal, el Proyecto de Jardines en la Azotea alienta a los ciudadanos a hacer pic-nics en sus edificios, además de difundir técnicas agrícolas caseras.
“La gente citadina se intimida con la agricultura, los bichos y la tierra”, dijo Falck.
“Estos jardines pueden servir como proyectos educativos. Para alguien que haya nacido en una ciudad, si sus padres no le fomentaron el amor por las plantas, la siembra es un concepto exótico y desconocido”, agregó.
En Nature’s Path, las hortalizas son parte de la cultura corporativa.
“En las juntas avisamos cuáles semilleros están listos para cosecharse, y todos pueden compartir la producción”, presumió Falck.
“Y a menudo mandamos correos electrónicos anunciando al personal que los tomates ya están maduros, para que pasen a cosecharlos y se los lleven a casa o de regalo para sus amigos”, sostuvo.
GRANJEROS DE CIUDAD
Las empresas y el Gobierno promueven la agricultura urbana en Canadá.
• Nature’s Path, compañía especializada en alimentos orgánicos, los empleados dedican sus descansos a sembrar verduras y granos.
• Business Objects, una empresa de desarrollo de software se encuentra montando un jardín de hortalizas en la azotea de su edificio, en el que laboran más de mil 600 empleados.
(TASS)


