ENJUICIAN A POLICÍA POR TALA
06.16.07 - Leído 86 veces. Enviar esta notaLa tala clandestina se realiza principalmente por comuneros del municipio de Ocuilan, Estado de México, quienes son contratados por gente de Huitzilac, Morelos, donde están las cabezas de las bandas
OCUILAN, EdoMéx; 16 junio 2007.- En agosto de 2006, Óscar Reyes Ocampo, el cuarto hombre en importancia en la jerarquía de la Policía estatal de Morelos, fue detenido junto con un grupo de trabajadores que cargaba madera ilegal en un camión.
Estaba en territorio mexiquense, cerca de las Lagunas de Zempoala, y aunque intentó justificar a los supervisores de la Profepa qué hacía fuera de su jurisdicción no pudo.
Fue consignado por delitos ambientales y declarado formalmente preso por un juez estatal de Tenancingo, que a más tardar en un mes deberá dictar sentencia definitiva.
Reyes Ocampo era director de Planeación y Operaciones Policiacas en la administración del panista Sergio Estrada Cajigal.
Aunque por tratarse de un funcionario público no tendría derecho a enfrentar su proceso en libertad, ganó una apelación y conmutó su estancia en la cárcel por una fianza. Sólo estuvo preso tres meses.
Quienes se oponen a la tala clandestina en la región coinciden en que la captura del policía ejemplifica el papel clave que juega Morelos en la tala de los bosques del Estado de México.
“Si sólo se ataca de este lado no servirá porque los que tienen el dinero, los que mueven el negocio, están en Morelos”, considera Ildefonso Zamora, presidente del Comisariado de Bienes Ejidales de San Juan Atzingo.
Lo dice él, que siempre ha vivido ahí, y lo confirma un informe de inteligencia que elaboró el propio Gobierno de Morelos en el 2003.
Tras infiltrar policías en las comunidades se identificó una subordinación delictiva entre morelenses y mexiquenses.
“La tala clandestina se realiza principalmente por comuneros del municipio de Ocuilan, Estado de México, quienes son contratados por gente de Huitzilac, Morelos, donde están las cabezas de las bandas. El mayor volumen de madera ilícita se destina al DF”, señala el documento.
El informe cataloga la franja de comunidades en la frontera de Morelos como una de las nueve zonas de ingobernabilidad en el territorio nacional.
Cuando se elaboró el diagnóstico, las bandas de “Los Chuchas”, “Los Panales” y “Los Purina” controlaban el mercado.
“No se tiene registro de autorización de aserraderos en Huitzilac. Los que existen operan clandestinamente, la mayoría se ubican en la cabecera municipal”, concluye el reporte.
Reconoce que la Policía municipal de Huitzilac ha sido infiltrada por las mafias de la madera y que los sobornos alcanzan incluso a agentes de la Policía Federal de Caminos.
(Reforma)
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