¡DAN UN RESPIRO DE NUEVE AÑOS A LOS ELEFANTES!
06.15.07 - Leído 90 veces. Enviar esta notaEduardo Viadas
Los países africanos del área de distribución de los elefantes lograron hoy un acuerdo en el que se estableció suspender el comercio del marfil durante nueve años. Asimismo, acordaron enfrentar los problemas relacionados con la conservación de los elefantes a largo plazo
LA HAYA, Países Bajos; 15 junio 2007.- Este acuerdo permite a Botswana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe vender marfil adicional bajo procesos estrictamente monitoreados por la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), pero únicamente las existencias oficialmente registradas antes del 31 de enero de 2007.*
“Nos alienta la voluntad de estos países de cooperar en el importante tema de la conservación de los elefantes y felicitamos a Kenia y Malí por su papel de liderazgo en la conducción de este proceso. Esta es una victoria clara para los elefantes y para los esfuerzos de conservación de todos los países del área de distribución”, dijo Beatriz Bugeda, Directora para América Latina del IFAW (Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat).
El IFAW, que apoyó la propuesta original de Kenia y Malí de una veda de 20 años, aplaude la aceptación de una suspensión oficial a largo plazo del comercio del marfil. Sin embargo, tiene ciertas inquietudes con respecto a la cláusula que liberaría existencias adicionales de marfil además de las 60 toneladas almacenadas y ya aprobadas por el Comité Permanente la semana pasada. “Esta no es una situación ideal,” dijo Michael Wamithi, Coordinador del Programa de Elefantes del IFAW. “Creemos que cualquier cantidad de marfil en el mercado servirá como detonador para aumentar la cacería furtiva y, por lo tanto, nos preocupa la presión que ejercerán estas ventas adicionales sobre los países del área de distribución, cuyas capacidades de aplicación de la ley se encuentran ya muy desgastadas”.
“El acuerdo de hoy proporciona a los africanos nueve años completos para encontrar mejores soluciones para la conservación de los elefantes,” añadió Wamithi.
Los países del área de distribución también acordaron trabajar juntos en la problemática de la conservación de los elefantes, incluyendo el desarrollo de un Plan de Acción Integral para el Elefante Africano que buscará mejorar el manejo de los elefantes, contendrá mecanismos fortalecidos para asegurar el cumplimiento de las leyes y mejores controles para monitorear el comercio del marfil.
Originalmente, Kenia y Malí presentaron una propuesta para la suspensión del comercio del marfil durante 20 años, propuesta que contó con el apoyo oficial de Ghana, Togo, Chad, Sudán Sur, Costa de Marfil y Congo Brazzaville, así como un número considerable de países del área de distribución en África y Asia, preocupados por el impacto que tendría la reanudación del comercio de marfil sobre las poblaciones de elefantes en sus países, la capacidad de sus gobiernos de vigilar y prevenir la cacería furtiva en sus territorios, y sus posibilidades de interceptar marfil de contrabando y productos de marfil que cruzaran sus fronteras ilegalmente.
Los países del área de distribución del Sur de África, incluyendo a Botswana, Namibia y Sudáfrica, han estado cabildeando para levantar la veda sobre el comercio del marfil, lo cual aportaría importantes beneficios a esos cuantos países a expensas de la mayoría de las otras naciones donde viven en libertad los elefantes. Existen 28 Estados del área de distribución del elefante en África y otros nueve en Asia, y las decisiones tomadas en esta convención afectan a todos.
Los representantes de los países africanos del área de distribución participaron en una serie de intensas negociaciones a lo largo de la conferencia de dos semanas. “Estamos encantados y orgullosos porque muchas de nuestras inquietudes originales fueron abordadas y adoptadas en la negociación de la decisión final, y estamos ansiosos de seguir nuestro diálogo constructivo con nuestros vecinos al sur”, dijo Patricia Awori, Asesora de la delegación de Kenia.
Al menos 20,000 elefantes son matados al año por su marfil y alrededor de 100 guarda bosques pierden la vida protegiéndolos. Este impacto no sólo se siente en África; entre la población de 35,000 a 45,000 elefantes asiáticos, únicamente quedan 1,200 elefantes machos con colmillos.
El comercio internacional del marfil fue prohibido por la CITES en 1989 para contrarrestar la dramática merma de poblaciones de elefantes por sus colmillos. Desde entonces, las naciones que favorecen este comercio han estado cabildeando para reabrirlo, pero muchos países africanos, incluyendo a los países del área de distribución en el Este y Centro de África, siguen oponiéndose con firmeza a su reapertura, ya que cualquier comercio legal estimula la demanda, ofrece incentivos para la cacería furtiva y sustenta a la delincuencia.
Más de 26 toneladas métricas (28.7 toneladas) de marfil ilegal fueron decomisadas entre agosto 2005 y 2006, el último plazo para el cual existe información completa sobre incautaciones, y esto representa el triple de la cantidad total embargada en los tres años anteriores en conjunto.
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