URGENTE DETENER LA DEGRADACION DE PUERTO VALLARTA
06.4.07 - Leído 172 veces. Enviar esta notaRosario Guajardo
Para detener el problema, es necesario que la población se involucre
PUERTO VALLARTA, Jal; 4 junio 2007.- “Si el pueblo de Vallarta no detiene las acciones de degradación de la biodiversidad e impide la destrucción general de sus recursos, sufrirá las consecuencias de otras ciudades mexicanas que tuvieron un crecimiento desmedido y quedará agotada en menos de 10 años”, apuntó el arquitecto Carlos Manuel Orozco Santillán, durante su conferencia El proceso de Acapulquización de Puerto Vallarta, presentada en el Centro Universitario de la Costa de la U de G.
El diputado estatal aclaró que no pretende difundir el problema como “Pregonero del Apocalipsis” sino por el contrario, lo hace con la finalidad de hacer saber al pueblo vallartense que esto puede ser detenido oportunamente, pero para ello es necesario que la comunidad se involucre. “Puerto Vallarta enfrenta un proceso como el de Acapulco hace 25 años, que ahora es la bahía mas contaminada del mundo”.
Orozco Santillán, explicó a docentes y alumnos que pese a que el problema no es nuevo, poco se ha hecho para evitarlo, debido a la necesidad de conseguir mano de obra barata para la “modernización” lo cual es parte de la degradación socioeconómica y cultural de este importante destino turístico.
Señaló que al proletarizar o aglomerar en barrios improvisados a cientos o miles de personas sin una planeación urbana, el gobierno contribuyó a que fueran ellos mismos quienes se encargarán de crear las colonias de La otra Vallarta, una cuidad marginal, de la cual nunca se usarían fotografías para una postal. ”Es un crimen urbano que se debe pagar con cárcel, la gente no sabe si su casa está construida donde debía haber un parque o una avenida”
Eliminar la privatización de las playas y reformar el transporte urbano para combatir el problema de la movilidad, son medidas necesarias, pero que han sido mermados por la subcultura de la corrupción de la que México ha sido preso.
Añadió que hacen falta instituciones como la Universidad de Guadalajara, que no tienen tinte político, pero sí autoridad moral, para encabezar programas no partidistas de recuperación y concientización.


