INUNDA BASURA A NÁPOLES
05.23.07 - Leído 180 veces. Enviar esta notaAcumula ciudad italiana 3 mil toneladas de desechos en sus calles. Desatiende mafia local sistema de recolección por ser más “rentables” los residuos tóxicos
ROMA, Italia, 23 mayo 2007.- En Nápoles hace una semana que el rito de bajar a tirar la basura es más sencillo de lo habitual. Una vez en la calle, basta con arrojar las bolsas en cualquier esquina o directamente desde la ventana.
Da absolutamente igual y no hay riesgo de multa, porque las calles son un vertedero al aire libre en el que la basura se pudre apilada alrededor de los contenedores, al borde de las carreteras o bajo los puentes.
“El riesgo de epidemia, infecciones, intoxicaciones y envenenamientos es real”, aseguraron médicos que colaboran con el Ministerio de Sanidad.
Ni los napolitanos, ni las autoridades locales, ni el Gobierno central saben donde meter las 3 mil toneladas de basura acumuladas en los últimos días.
El problema viene de lejos. Desde hace varios años, la Campania (región napolitana) sufre periódicamente estas crisis de vertidos de desechos.
Prácticamente desde que se acuñó el término, las diferentes autoridades han presentado programas para afrontar el problema, dedicándole además un presupuesto de varios millones de euros.
Sin ir más lejos, en el programa electoral del actual Primer Ministro, Romano Prodi, se podían leer unas cuantas ideas al respecto.
Ideas nada más, porque la cosa no hace más que empeorar y, de hecho, estos días está alcanzando dimensiones nunca vistas.
Por ejemplo con los incendios, que son una novedad de las últimas semanas y que, según el Ministerio, contribuyen a empeorar la crisis, ya que la basura, al arder, carga el aire de dioxinas, mucho más peligrosas que el hedor de la basura.
Sorprendentemente, los napolitanos son los italianos que menos basura producen: 435 kilos, frente a los 539 de la media nacional. Entonces, ¿cuál es el problema? Pues que las autoridades no saben donde meter los desperdicios sin infringir la ley.
El mercado del reciclaje y almacenaje de basura ha estado durante décadas ligado a los clanes de la Camorra (la mafia local), generalmente mediante prácticas ilegales. Ahora, sin embargo, la mafia no quiere ocuparse del negocio.
En parte por el mayor control ejercido sobre el sector, y en parte porque es más rentable aprovechar los vertederos de los que dispone (casi todos ilegales: cuevas naturales, pozas, playas desiertas, el volcán Vesubio y campos al aire libre) para otros negocios más productivos.
Por ejemplo para introducir residuos tóxicos llegados del norte de Italia y el extranjero, que son mucho más rentables que la basura vecinal, especialmente tras las nuevas leyes ecológicas europeas, que elevan los costos de quienes quieren hacerlo legalmente, haciendo más atractivas las ofertas de la Camorra para desaparecer la basura.
El resultado es que mientras Campania es la región de Europa que más deshechos “importa” (hasta el punto de que el impacto ambiental de la llamada “ecomafia” está repercutiendo sobre la agricultura y la salud), sus habitantes no tienen donde tirar sus bolsas.
“El problema de los desechos existe porque el Gobierno cree que se tiene que ocupar de ello la Camorra y la Camorra cree que se tiene que ocupar el Gobierno”, simplifica Beppe Grillo, intelectual italiano y autor del blog más leído de Europa.
Además de mandar de tanto en tanto bidones de deshechos a otras regiones o al extranjero pagando millonadas, el Gobierno y la administración regional han propuesto crear nuevos incineradores, que sin embargo no han podido poner en marcha porque les faltan las licencias municipales, que ningún Ayuntamiento quiere firmar.
Lo han intentado incluso en los límites de los parques regionales, pero aquí se han encontrado con la alarma de los ecologistas.
Mientras se intentan construir apresuradamente nuevos hornos y se evalúan los impactos ambientales, ya sólo queda un vertedero con capacidad para seguir introduciendo basura.
Se estima que en su interior cabe sólo un 5 por ciento de lo que produce Nápoles y se preve que dentro de seis días estará completamente lleno. En el resto no cabe ni una bolsa más.
¿La solución? Por el momento nadie la tiene.
De hecho, el jefe de Protección Civil italiano, Guido Bertolasso, presentó su dimisión ayer. Prodi, le había encargado personalmente resolver el problema, pero él ha dejado entender que no da con la solución.
Así lo dijo
“El problema de los desechos existe porque el Gobierno cree que se tiene que ocupar de ello la Camorra (la mafia), y la Camorra cree que se tiene que ocupar el Gobierno”.
Beppe Grillo, intelectual italiano
(Reforma)
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