BUSCA PECES CIEGOS Y PERLAS EN CAVERNAS
05.19.07 - Leído 429 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas e viaje? Es difícil viajar a Villahermosa, Tabasco, y no visitar las grutas de Coconá; pues son la máxima atracción de la zona
MÉXICO, D.F; 19 mayo 2007.- El interés comienza en el Parador Turístico, donde pequeños guías te rodean para ofrecer llevarte al interior de las grutas, con narración de fábulas y leyendas incluidas.
La información documentada la encuentras en el pequeño museo de este parador, que incluye testimonios olmecas y mayas.
Desde que los hermanos Rómulo y Laureano Calzada descubrieran este lugar en 1862 mientras andaban de cacería, muchas cosas han cambiado, menos el misterio y la belleza.
Siguen resplandeciendo las calcáreas formaciones en fuentes monumentales lo mismo que en increíbles columnas. Para que circules entre las incontables formaciones, ya hay andadores de cemento, e iluminación eléctrica que permite el espectáculo de luz y sonido.
Pequeñas lagunas y arroyos se complementan con un cenote en el que nadan peces ciegos, ¿para qué querrían ojos en la total oscuridad? El recorrido, de unos 600 metros, basta y sobra para redondear un paseo muy agradable.
Pero Coconá es sólo un pretexto para darse una vuelta por Teapa. Ahí también hay guías que te llevan al inmediato cerro El Madrigal y a otra gran caverna: la gruta de Las Canicas. En ciertos lugares de este subterráneo, el piso rebosa de pisolitas, especie de canicas o minúsculas esferas de piedra formadas por la acción calcárea del eterno goteo. Las también llamadas perlas de las cavernas son una rareza geológica que muy pocos conocen.
Luego, a 2 kilómetros de Teapa, rodeado por una selvática vegetación, queda El Azufre, un balneario termal de primera clase, con 3 albercas, restaurante y 50 palapas.
Otros balnearios, más naturales, los encuentras en los márgenes del río Puyacatengo, a 3 kilómetros, donde la frescura del agua saltando entre redondeadas piedras obliga a pasar varias horas de ocio.
A Teapa se llega, desde Villahermosa, recorriendo 60 kilómetros de una asfaltada carretera. Situada a 60 metros de altura, la pequeña ciudad permite disfrutar del móvil encanto de un ancho río en viaje hacia el mar, el Teapa.
Si se te hubiera hecho tarde para volver a Villahermosa, dispones de dos hoteles: el Kolem Jaa y el de la Hacienda Los Azufres.
Para tu enciclopedia personal: Teapa figura como el lugar de México con mayor precipitación pluvial al año: 720 milímetros.
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