PROPONEN ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
05.8.07 - Leído 154 veces. Enviar esta notaPor lo que se refiere a nuestra zona, hace cuatro años Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba y México, con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), emprendieron el diseño del proyecto Generación de Capacidades para la Adaptación al Cambio Climático
MÉXICO, D.F; 8 mayo 2007.- El aumento progresivo de la temperatura media de la Tierra está causando estragos en todo el mundo. De ahí que ya se hayan empezado a tomar medidas de adaptación a lo que se conoce como cambio climático.
Por lo que se refiere a nuestra zona, hace cuatro años Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba y México, con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), emprendieron el diseño del proyecto Generación de Capacidades para la Adaptación al Cambio Climático. Ahora que está en su segunda etapa se ha demostrado que una estrategia de adaptación tiene ventajas no sólo desde el punto de vista ambiental, sino también económico.
Como parte de este proyecto, nuestro país propuso recientemente un modelo único de estudio para fomentar las capacidades de adaptación al cambio climático. Fue llevado a cabo en el estado de Tlaxcala por un grupo de investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) y del Instituto de Geografía de la UNAM, dirigido por Víctor Orlando Magaña Rueda, del CCA. Abarca tres sectores: agricultura, bosques y agua, con el propósito de mostrar la vulnerabilidad tanto actual como futura del medio ambiente, y ofrecer propuestas de adaptación al calentamiento global.
Agricultura
En Tlaxcala, la agricultura de temporal ocupa 98% de la superficie dedicada a esta actividad. El maíz es el cultivo más importante (cubre 71% del total de la superficie sembrada), con una cosecha por año. Uno de los factores medioambientales que aumenta el riesgo de pérdidas en las cosechas de maíz es la erosión que presenta el estado (es una de las más severas de México). Aun cuando los campesinos saben algunas técnicas de conservación de suelos, éstas dependen de la mano de obra familiar o del trabajo colectivo. Pero, hoy en día, las familias y los grupos sociales están seriamente afectados por el fenómeno de la migración hacia Estados Unidos.
“La mayor amenaza para la agricultura de Tlaxcala -apunta Magaña-, será la disminución de la humedad de los suelos, la cual podría convertirse en sequía agrícola y la ocurrencia de eventos meteorológicos extremos, los cuales podrían manifestarse como tormentas muy fuertes o granizadas. Por ello, si no se actúa desde ahora, la actividad agrícola podría tender a su desaparición en este estado.”
Durante los estudios previos de vulnerabilidad y adaptación, y en el marco del cambio climático, se decidió fomentar la capacidad para la adaptación, precisamente, mediante la constitución de un grupo interdisciplinario integrado por físicos, biólogos y agrobiólogos, arquitectos, químicos, productores y tomadores de decisiones.
También se propuso organizar reuniones periódicas, con grupos focales de productores, empleando técnicas participativas que permitan elaborar mapas de recursos naturales; clasificar local y regionalmente los suelos; ubicar zonas con disponibilidad de agua, de bosques y de fauna, e identificar los peligros climáticos que más afectan a la agricultura.
BOSQUES
La principal causa del deterioro de los bosques de la región está representada por los incendios.
Estos siniestros son provocados por los habitantes de las comunidades cercanas para estimular el rebrote de pastos y renuevos, y así obtener forraje para el ganado, o bien para limpiar los terrenos y poder cultivarlos.
La segunda causa es la tala inmoderada; la tercera es el pastoreo, que inhibe el desarrollo de los árboles que nacen por regeneración natural o de los plantados en programas de reforestación.
“Los escenarios de cambio climático para Tlaxcala proyectan una condición más seca (menor humedad en el suelo) y frecuente en los meses de la primavera, por lo que el riesgo de incendios forestales aumentará y, con ello, la tasa de pérdida de cubierta forestal”, dice Magaña.
Ahora bien, según el investigador , si se toman acciones pertinentes en los próximos 10 años, las tendencias a la baja del capital natural del país pueden ser menos drásticas, lo cual permitiría mantener un nivel de conservación de cerca de 60% hasta por 100 años más.
AGUA
La situación actual del recurso hídrico en Tlaxcala es crítica. Sus proyecciones a futuro, bajo consideraciones socioeconómicas, son poco alentadoras y se convierten en preocupantes cuando se considera el cambio climático. Las variables para construir los escenarios futuros incluyen la oferta (que va disminuyendo) y la demanda (que va en aumento).
“Las estrategias a largo plazo para el manejo de la oferta y demanda -señala el experto- podrían incluir la conservación de las zonas de recarga (bosques y humedales), regulaciones y tecnologías para controlar directamente el uso del agua y la tierra, así como la protección de la vegetación de las orillas, restauración de los canales del río a sus formas naturales y reducción de la contaminación del agua.”
La adaptación deberá considerar una mejor planeación y preparación para sequías y avenidas, cuidados de la calidad del agua, medición y cobro por uso del agua, una asignación equitativa del recurso, decisiones que consideren el clima y sus variaciones, reglas de operación de vasos y acuíferos ante el cambio climático y, sobre todo, mejoras en la infraestructura hidráulica.
El diagnóstico del estudio realizado por los investigadores universitarios subraya que las zonas productivas de riego se verán amenazadas con el abatimiento de los acuíferos, debido a su sobreexplotación y al crecimiento de la zona urbana, que demandará más agua. También, el incremento de algunos eventos extremos como lluvias torrenciales y granizadas se volverá un peligro para la agricultura de temporal.
“El sector hídrico parece tener un futuro similar al de algunas regiones semiáridas del país, donde la disponibilidad de agua está por debajo de los mínimos sugeridos por organismos internacionales. Aunque en tres de los cuatro acuíferos de Tlaxcala no se habla aún de sobreexplotación, la situación parece acercarse rápidamente a tal condición”, concluye Magaña.
(El Universal)
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