LOGRAN CLONAR A LAS PAPAYAS HERMAFRODITAS
04.21.07 - Leído 269 veces. Enviar esta notaEl proceso desarrollado en Yucatán, garantiza 100 por ciento de frutos aptos para exportar
MÉXICO, D.F., 21 Abril 2007.- A diferencia de las papayas macho, que no obtienen frutos, y de las hembras, que los producen redondos y por ello son rechazados en los mercados extranjeros, las papayas hermafroditas producen los frutos alargados que exige la exportación.
Por ello, especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), desarrollaron un sistema de clonación que obtiene 100 por ciento de cosechas de papaya maradol hermafrodita, lo que garantiza la forma del fruto indispensable para su comercialización.
La papaya tiene esta condición de tres variantes sexuales, señala el investigador Jorge Santamaría Fernández, director de la Unidad de Biotecnología del CICY y titular del proyecto en Mérida.
“Hace cinco años comenzamos los primeros ensayos de clonación para obtener sólo papayas hermafroditas; durante 3 años validamos el método en campo con apoyo de productores locales, y hace un mes firmamos el convenio de transferencia tecnológica con la empresa privada Avances Biotecnológicos Yucatecos”, detalla Santamaría en entrevista.
La papaya maradol es una variedad proveniente de Cuba, caracterizada por un tamaño intermedio entre la pequeña papaya hawaiana y la tradicional mexicana, más grande y de color claro.
“La maradol resultó ideal para la exportación, pues tiene muy buen sabor y color, firmeza y un tamaño intermedio, características que reproducimos en los clones”, dice el científico.
La clonación -que implica la producción de organismos genéticamente idénticos al donador- se realiza a partir de una planta “campeona”.
“Elegimos a la planta de papaya hermafrodita con las mejores cualidades y, a partir de sus yemas axilares, ubicadas entre las ramas de nuevos brotes, generamos los clones”, dice Santamaría.
Con la planta seleccionada se obtienen 4 plantas clonadas en un periodo de 21 días. Éstas se cultivan en laboratorio y, cuando alcanzan una talla de 10 a 15 centímetros, se trasladan del soporte de laboratorio a un suelo de invernadero, donde continúan su crecimiento.
“Al utilizar sólo plantas hermafroditas se aprovecha un 100 por ciento del cultivo, mientras que con el método tradicional por semilla, se obtiene un 75 por ciento de plantas hermafroditas”, aclara el científico.
Entre las ventajas de este método está el aprovechamiento del espacio, pues se puede producir una gran cantidad de plantas en un lugar muy pequeño; por ejemplo, es posible crear en un laboratorio 2 millones de plantas anualmente a partir de una clona que se utiliza durante un periodo de tres años, con lo que se puede llegar a obtener hasta seis millones de plantas de una sola madre donadora.
Para sembrar una hectárea de papaya, normalmente se requieren 6 mil plantas. Con este sistema, para sembrar la misma hectárea sólo se necesitan 2 mil, lo que significa un ahorro de la tercera parte en la cantidad de plantas al inicio de la producción.
“Me siento contento con el resultado de este trabajo, pues tenemos muchas historias de proyectos científicos que se quedan en el escritorio, y esta es una propuesta interesante que puede contribuir a la generación de trabajo y divisas en México”, enfatiza Santamaría.
Así lo dijo
“Me siento contento de que una tecnología producida en laboratorio ya esté probada en campo. Los frutos se han exportado sin problema a Estados Unidos, así que hemos logrado un desarrollo tecnológico adecuado”.
Jorge Santamaría
Biotecnólogo del CICY
(Reforma)
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