AZOTEAS VERDES
04.21.07 - Leído 1,193 veces. Enviar esta notaLa búsqueda por lo natural trajo al país una nueva técnica para aprovechar el espacio de los techos y sembrar hortalizas y verduras para autoconsumo. Incluso, quien opte por la medida recibirá apoyo del gobierno
MÉXICO, D.F., 21 abril 2007.- Los techos con jardín representan un freno a la contaminación ambiental, al cambio climático y un ahorro en energía, además de la revaloración de la vivienda, explicó Tanya Müller, directora de Reforestación Urbana, Parques y Ciclovías del Gobierno del Distrito Federal.
Prácticamente cualquier inmueble de concreto puede admitir un peso de 100 kilogramos por metro cuadrado, suficiente para crear una bóveda verde básico, explicó la especialista.
Según Müller, en el mercado hay diferentes tipos de azoteas, pero las más comerciales tiene un costo aproximado de mil 200 pesos por metro cuadrado e incluyen desde la preparación, la impermeabilización, y la colocación de plantas o el invernadero como tal.
“Esta cubierta tiene la ventaja de que se puede cultivar algunas hortalizas, lo cual resulta importante para el autoconsumo”.
La gente puede reverdecer sus azoteas con macetas o sistemas que ya vienen prefabricados, pero si quieren hacer un mecanismo integral entonces requieren acudir con especialistas, pues, por ejemplo, incluir un impermeabilizador con termofusión requiere de un asesor, comentó.
Los beneficios económicos de este método tienen que ver con la reducción del
mantenimiento de las azoteas, pues normalmente una cubierta requiere de impermeabilizante cada tres o cinco años y con la naturación ese gasto se elimina.
Por ejemplo, en Alemania hay techos con este sistema que tienen 80 años y desde su colocación no se les da mantenimiento.
En regiones muy cálidas, la reducción del costo por aire acondicionado es de 40% si se utiliza la técnica verde.
Según Müller, estudios internacionales demuestran que las viviendas con azoteas reverdecidas aumentan su valor 15%, lo cual habla de un sistema muy noble.
Sin embargo, aquí la gente no debe confundir esta técnica con macetas, pues en la capital del país hay empresas inmobiliarias que dicen tener inmuebles con techos verdes y sólo tienen algunas plantas.
Los tejados reverdecidos aumentan la termicidad de la vivienda al evitar impactos por excesivo calor o frío, significan un aislante acústico, bajan el gasto en impermeabilización y mantenimiento, además de que añaden atractivo y valor comercial al inmueble.
Para el entorno ambiental, también significa reducción de niveles de gases con efecto invernadero, crea reductos en el interior de la ciudad que valen de refugio de fauna variada, proporcionan alimentos con escaso gasto energético, precisamente en núcleos urbanos donde escasea la producción y abunda el consumo, con ahorro en los gastos de transporte por el abastecimiento.
Según la Asociación Canadiense Green Roof, en Estados Unidos el tema de las azoteas verdes todavía no entra de manera fuerte, pero en Europa hay una ayuda gubernamental, así como diversas tecnologías para su establecimiento.
A nivel internacional, la experiencia de techos naturales es muy importante.
Por ejemplo, en Tokio se tiene planeado tener mil 200 hectáreas de cubiertas verdes en 2011, con el objetivo de reducir la temperatura en un grado.
En Alemania, por ejemplo, en 1994 había 9 millones de metros cuadrados de tejados ecológicos, y para 2004 la cifra ascendió a 13.5 millones, siendo el país con mayor impulso a esta actividad.
Lilly Wolfensberger, escritora e integrante del Grupo para Promover la Educación y el Desarrollo Sustentable (Grupedsac), externó que la oportunidad para utilizar los techos como jardineras es muy amplía y añadiría más vida a la ciudad, además de contribuir con el ataque a la contaminación.
Comentó que por muy pequeño que sea el espacio, éste ayuda a crear microambientes y aumenta las zonas forestales de la ciudad.
En otras naciones, estos tejados se usan para el buen manejo del agua de lluvia o como medida para un mejor entorno y por lo tanto, una reducción en enfermedades.
Por ejemplo en Boston, en las escuelas donde se naturaron las azoteas, bajó 11% el número de alumnos con asma.
En empresas donde hay este programa, también se vio reducido el nivel de ausentismo y aumentó de manera considerable la productividad.
Müller comentó que en el Distrito Federal se prepara toda la normatividad para que la gente pueda poner en sus viviendas techos verdes.
Y destacó que se espera que este año se concluya esa etapa para poder darle un mayor impulso al programa.
La iniciativa plantea dar incentivos para que las personas los adopten y eso redunde en un mejor nivel de vida y beneficios al ambiente.
De igual forma, en la capital se analiza reducir el costo de predial para aquellas personas que tenga este sistema.
“El interés de la gente por este tipo de temas es muy alto y creemos que el boom va a ser importante en cuanto se tenga toda la normatividad pertinente”, dijo Müller.
Algunos desarrolladores de vivienda ya tienen el interés de incluir en sus proyectos urbanos este tipo de iniciativas, con lo cual se habla de un verdadero interés por el tema.
Los materiales para la creación de techos ya se venden en el país e incluso, hay algunas empresas que se dedican a la edificación de este tipo de espacios, afirmó la funcionaria capitalina.
Comentó que si las personas requieren de recomendaciones para el tipo de plantas que se pueden cultivar en su azotea se pueden poner en contacto con la dependencia local.
(El Universal)
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